La Academia Nacional de Medicina solicitó mantener los impuestos saludables en Colombia establecidos en la reforma tributaria de 2022 y expresó su oposición al Proyecto de Ley 012 de 2026, que busca eliminar el gravamen sobre determinados alimentos ultraprocesados. La institución sostiene que su derogación podría debilitar una estrategia de prevención de enfermedades crónicas y cuestiona que el alivio económico planteado en la iniciativa compense los costos sanitarios asociados al consumo de estos productos.
El debate sobre los impuestos saludables en Colombia vuelve al Congreso de la República con una propuesta que enfrenta dos argumentos, aliviar el costo de los alimentos para los hogares vulnerables y preservar una medida fiscal orientada a disminuir factores de riesgo para la salud. Ante el Proyecto de Ley 012 de 2026, la Academia Nacional de Medicina (ANM) emitió un pronunciamiento en el que pide conservar el impuesto a los productos comestibles ultraprocesados industrialmente o con alto contenido de azúcares añadidos, sodio o grasas saturadas, respaldando su posición en investigaciones sobre enfermedades crónicas y políticas de prevención.
La iniciativa legislativa plantea derogar los artículos 513-6 a 513-10 del Estatuto Tributario, incorporados mediante el artículo 54 de la Ley 2277 de 2022. En su exposición de motivos, propone reducir la presión económica sobre los hogares de los estratos 1, 2 y 3 y los grupos vulnerables clasificados en el Sisbén IV. La Academia reconoce el propósito de proteger el poder adquisitivo, pero sostiene que deben considerarse también las consecuencias económicas y sanitarias de las enfermedades relacionadas con la alimentación.
Academia Nacional de Medicina cuestiona la eliminación de los impuestos saludables
Como órgano consultor del Gobierno Nacional en asuntos de salud pública y educación médica, la Academia considera que la medida tributaria constituye un avance en prevención de enfermedades no transmisibles. Su pronunciamiento señala que la Organización Mundial de la Salud (OMS) reconoce los impuestos saludables como instrumentos para desincentivar el consumo de productos asociados con riesgos sanitarios, además de contribuir a la financiación de intervenciones preventivas.
La posición institucional se apoya en la relación documentada entre el consumo elevado de alimentos ultraprocesados y enfermedades como diabetes mellitus tipo 2, hipertensión arterial, enfermedad cardiovascular, obesidad y cáncer colorrectal. No obstante, las cifras científicas citadas corresponden principalmente a asociaciones epidemiológicas y no deben interpretarse como una estimación directa del efecto que tendría derogar el impuesto colombiano.
La Academia también sostiene que la discusión legislativa debe incorporar el impacto de las enfermedades crónicas sobre los gastos familiares, las incapacidades laborales, las hospitalizaciones y la mortalidad prematura, especialmente entre poblaciones económicamente vulnerables.
Evidencia científica sobre ultraprocesados y enfermedades crónicas
El documento reúne investigaciones internacionales recientes para sustentar la relación entre patrones alimentarios con elevada participación de ultraprocesados y diferentes resultados adversos en salud.
Una revisión sistemática y metaanálisis de estudios prospectivos, publicada en Advances in Nutrition en 2024, encontró asociaciones entre un consumo elevado de estos alimentos y un mayor riesgo de diferentes alteraciones metabólicas.
| Condición de salud | Mayor riesgo asociado al consumo elevado |
|---|---|
| Hipertrigliceridemia | 47 % |
| Colesterol HDL bajo | 43 % |
| Diabetes mellitus tipo 2 | 37 % |
| Hipertensión arterial | 32 % |
| Obesidad | 32 % |
La Academia también recoge un análisis de encuestas nacionales de 13 países, entre ellos Colombia, México, Brasil y Chile. Donde según los resultados, una mayor participación de ultraprocesados en la dieta se relacionó con un menor contenido de nutrientes como fibra, proteínas, potasio, zinc y magnesio, así como con diferentes enfermedades crónicas.
En Colombia, el pronunciamiento señala que la población del régimen contributivo atendida por diabetes aumentó 54 % entre 2013 y 2023, mientras las atenciones y prestaciones registradas crecieron aproximadamente 150 %. Estos indicadores se presentan como parte de la carga asistencial de la enfermedad, sin atribuir su incremento exclusivamente al consumo de ultraprocesados.
Impuestos, etiquetado y reformulación de productos alimenticios
Además del efecto esperado sobre el consumo, la Academia destaca la función de los impuestos saludables como incentivos para modificar la composición de los productos comercializados.
El pronunciamiento menciona reducciones en el contenido de azúcar y sodio de alimentos ultraprocesados en Colombia entre 2015 y 2024. La institución interpreta estos cambios como una señal de que el conjunto de políticas regulatorias, incluidos el etiquetado frontal y los impuestos, puede influir en las decisiones de la industria alimentaria.
También recoge estudios colombianos realizados en 2020 y 2024 que identificaron el sello octagonal como una herramienta efectiva para desincentivar el consumo de productos con alto contenido de azúcar, sodio o grasas saturadas.
Por ello, la Academia plantea mantener una estrategia complementaria que incluya impuestos, advertencias nutricionales, restricciones al mercadeo y medidas para facilitar el acceso a alimentos saludables.
¿La derogación de los impuestos saludables en Colombia aliviaría el costo de la canasta familiar?
Uno de los principales puntos de controversia corresponde al argumento económico del Proyecto de Ley 012 de 2026. Sus promotores plantean que eliminar el gravamen permitiría proteger el poder adquisitivo de familias vulnerables y corregir su impacto sobre el precio de los alimentos.
La Academia cuestiona esa justificación. Señala que los alimentos ultraprocesados no corresponden a la categoría de alimentos básicos según la clasificación NOVA y sostiene que la inflación alimentaria colombiana está más relacionada con factores agrícolas, climáticos y logísticos. Asimismo, afirma que la evidencia internacional muestra un impacto reducido de estos impuestos sobre la inflación general.
En ese contexto, la diferencia central entre ambas posiciones radica en cómo se ponderan el posible alivio inmediato al gasto familiar y los costos asociados a las enfermedades crónicas.
¿Qué propone la Academia para financiar la prevención y proteger la salud pública?
La Academia Nacional de Medicina solicita al Congreso conservar los artículos tributarios cuestionados y propone que la totalidad de los recursos recaudados mediante los impuestos saludables se destine a financiar la atención sanitaria de la población colombiana.
La institución sostiene que la política fiscal debe acompañarse de medidas educativas, promoción de hábitos alimentarios saludables y estrategias que mejoren la disponibilidad y asequibilidad de alimentos nutritivos.
Su planteamiento también incorpora la necesidad de fortalecer la coordinación entre consumidores, industria alimentaria, autoridades regulatorias y legisladores para desarrollar políticas de seguridad alimentaria y prevención de enfermedades.


