La Supersalud designó nuevos agentes interventores para Famisanar y Coosalud con el objetivo de fortalecer la gestión de ambas EPS, garantizar la continuidad de los servicios y establecer una ruta frente a los problemas financieros y operativos que atraviesan. Carlos Ignacio Cuervo asumirá la intervención de Famisanar, mientras que Edgar Felipe Molina Correa estará al frente de Coosalud.
Los nuevos interventores reemplazan, respectivamente, a Mauricio Molina Álvarez y Aarol Lee Medina Ovalle. Su remoción se produjo después de una recomendación del Comité de Medidas Especiales de la Supersalud y del análisis de los indicadores correspondientes a su gestión.
La instrucción institucional para esta nueva etapa es concreta: priorizar las necesidades en salud de los afiliados, elaborar un diagnóstico claro sobre la situación financiera y la sostenibilidad de las entidades y definir un plan de trabajo que permita tomar decisiones frente a las inconsistencias que sean identificadas.
Nuevos agentes interventores deberán presentar un plan en un mes
La Superintendencia estableció que los nuevos responsables de Famisanar y Coosalud dispondrán de un mes para presentar un plan de trabajo, documento que deberá ser posteriormente aprobado por la propia entidad de vigilancia y control.
Ese plan deberá partir de un diagnóstico “riguroso y expedito” sobre las condiciones de cada EPS y orientar las acciones posteriores. La instrucción también contempla promover medidas de responsabilidad ante eventuales irregularidades o inconsistencias y adoptar decisiones encaminadas a evitar que las intervenciones se prolonguen de manera indefinida.
El cambio de interventores ocurre, por tanto, dentro de dos procesos administrativos que ya acumulan varios relevos en su dirección temporal. Famisanar ha tenido cinco agentes interventores desde que comenzó la intervención en septiembre de 2023, mientras que Coosalud ha contado con nueve desde noviembre de 2024.
| EPS | Nuevo interventor | Afiliados | Inicio de intervención |
|---|---|---|---|
| Famisanar | Carlos Ignacio Cuervo | 2.536.327 | 15 de septiembre de 2023 |
| Coosalud | Edgar Felipe Molina Correa | 3.354.872 | 22 de noviembre de 2024 |
Carlos Ignacio Cuervo asumirá la intervención de Famisanar
Para Famisanar, la Supersalud designó a Carlos Ignacio Cuervo, médico, abogado y administrador de empresas con más de 30 años de trayectoria en el sistema de salud. De acuerdo con la entidad, su experiencia incluye prestación de servicios, dirección hospitalaria, gestión territorial, formulación de política pública y orientación estratégica a nivel nacional.
Entre los cargos mencionados por la Superintendencia se encuentran el de viceministro de Salud y Bienestar y gerente de Metrosalud, además de responsabilidades directivas en otros prestadores de servicios de salud. El reto que recibe comprende una EPS que atiende a más de 2,5 millones de afiliados y mantiene una presencia importante en Bogotá y Cundinamarca.
Famisanar cuenta actualmente con 2.536.327 afiliados, de los cuales 1.684.942 pertenecen al régimen contributivo y 851.385 al subsidiado; la entidad tiene presencia en 17 departamentos.
El nombramiento de Cuervo abre una nueva fase dentro de una medida administrativa que está próxima a completar tres años y que ha tenido varios cambios en su conducción. El foco señalado por la Supersalud se concentra en la continuidad de la atención, la sostenibilidad y la definición de acciones frente a las dificultades identificadas.
Edgar Felipe Molina liderará la nueva etapa de Coosalud
En Coosalud fue designado Edgar Felipe Molina Correa, médico cirujano con experiencia en aseguramiento y prestación de servicios. Su trayectoria incluye cargos directivos y funciones en gerencia de servicios de salud en EPS. La Supersalud destaca entre sus competencias la gestión del riesgo en salud, la articulación de redes de prestación y la optimización de recursos.
Junto con la designación del nuevo interventor, la Superintendencia nombró a SAC CONSULTING SAS como contralor de la medida especial.
Coosalud cuenta con 3.354.872 afiliados y presencia en 28 departamentos, incluidos Valle del Cauca, Antioquia, Norte de Santander y Bolívar. De su población afiliada, 3.021.701 personas pertenecen al régimen subsidiado y 333.171 al contributivo.
¿Qué deberá priorizar la Supersalud en Famisanar y Coosalud?
La instrucción planteada para ambos interventores se centra inicialmente en tres frentes: atención de las necesidades en salud de los afiliados, diagnóstico financiero y operativo, y construcción de una ruta hacia una gestión sostenible. La Superintendencia busca que las decisiones de esta nueva etapa permitan superar barreras en la prestación y avanzar hacia soluciones concretas.
El número de afiliados involucrados dimensiona el alcance del proceso: entre las dos EPS suman cerca de 5,9 millones de usuarios. En Famisanar predomina la afiliación al régimen contributivo, mientras que en Coosalud la mayoría pertenece al subsidiado, lo que configura estructuras poblacionales diferentes para la gestión de cada intervención.
La tarea inmediata será convertir el diagnóstico solicitado en acciones verificables y establecer prioridades que permitan responder simultáneamente a las necesidades asistenciales y a los problemas de sostenibilidad identificados por la autoridad de vigilancia.
¿Qué cambia con el nuevo ciclo de intervención?
El relevo de los agentes interventores no implica el cierre de las medidas especiales. Famisanar y Coosalud continúan intervenidas y los nuevos responsables deberán trabajar dentro de las condiciones definidas por la Superintendencia.
Durante el acto de posesión, la superintendente María Andrea Godoy señaló que la prioridad es superar las barreras que actualmente enfrentan los usuarios y avanzar hacia una recuperación más sólida, transparente y sostenible de las EPS intervenidas. La entidad también enmarcó estas decisiones en las dificultades adicionales que enfrenta el país después del terremoto del 10 de agosto.
El primer punto de evaluación de esta nueva etapa llegará dentro de un mes, cuando los dos interventores deberán presentar sus respectivos planes de trabajo. A partir de allí, la Superintendencia tendrá que determinar si las estrategias planteadas responden a las condiciones financieras, operativas y asistenciales de cada entidad y si permiten avanzar hacia una salida de intervenciones que, según la propia autoridad, no deben mantenerse indefinidamente.