Un total de 19 clínicas y hospitales de Antioquia, que representan una parte significativa de la capacidad instalada en servicios de alta complejidad en la región, han manifestado su preocupación ante la creciente deuda acumulada de diferentes entidades del sistema de salud, que actualmente supera los $2.3 billones. Esta situación pone en riesgo la continuidad de sus operaciones y compromete la prestación de servicios vitales a la población.
El incremento de la cartera y la disminución del recaudo en los primeros meses de 2025 afectan directamente la estabilidad de estas instituciones, impactando la capacidad instalada, la sostenibilidad del talento humano en salud y la posibilidad de garantizar una atención médica oportuna y de calidad.
Hospitales y clínicas afectados por la crisis financiera
Entre las instituciones que enfrentan este panorama crítico se encuentran: Clínica Cardio VID, Clínica CES, Clínica del Norte, Clínica del Prado, Clínica El Rosario, Clínica Emmsa, Clínica Las Vegas, Clínica Medellín, Clínica San Juan de Dios de La Ceja, Clínica Soma, Clínica Somer, Clínica Universitaria Bolivariana, Clínica Vida, Hospital Alma Máter, Hospital General de Medellín, Hospital Pablo Tobón Uribe, Hospital San Vicente Fundación Medellín y Rionegro, e Instituto Neurológico de Colombia.
En conjunto, estas clínicas y hospitales disponen de una infraestructura que incluye 4.486 camas hospitalarias, representando la mayor parte de la capacidad de alta complejidad en Antioquia. Además, cuentan con 640 camas en Unidades de Cuidados Intensivos (UCI), lo que equivale al 72% del total de UCI en el departamento, y 422 camas en Unidades de Cuidados Especiales (UCE), representando el 68% de la oferta en Antioquia.

Pese a la difícil situación financiera, estas instituciones han mantenido su compromiso con la prestación de servicios de salud, asegurando la continuidad de la atención médica y el bienestar de sus más de 22.000 colaboradores, quienes trabajan diariamente con vocación y esfuerzo por la salud de los colombianos.
Deudas de EPS y problemas estructurales
El pasivo financiero que amenaza la sostenibilidad de estas IPS corresponde a obligaciones pendientes por parte de EPS con y sin medidas de vigilancia especial de la Superintendencia de Salud, la Administradora de los Recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud (ADRES) y otras entidades responsables del pago del Seguro Obligatorio de Accidentes de Tránsito (SOAT).
A esto se suma un problema estructural en el flujo de recursos, que ha llevado a una insolvencia progresiva del sistema, así como dificultades en la radicación y pago de facturas. En este contexto, las clínicas y hospitales han emitido un llamado urgente a las autoridades nacionales, departamentales y municipales, solicitando soluciones inmediatas que permitan garantizar su sostenibilidad financiera y evitar el colapso de los servicios de alta complejidad en la región.
Riesgo en la atención de pacientes críticos
El impacto de esta crisis no solo es financiero, sino que pone en peligro el acceso a la salud de miles de personas en Antioquia y el país, afectando la capacidad de respuesta hospitalaria ante emergencias y tratamientos especializados. La atención de pacientes neonatales, pediátricos, adultos y adultos mayores con enfermedades crónicas, cardiovasculares, oncológicas, renales y respiratorias se encuentra en riesgo, lo que podría agravar la situación sanitaria en la región.
Ante este panorama, el grupo de IPS de alta complejidad ratifica su compromiso con la salud de los colombianos, reiterando su disposición a establecer diálogos y acuerdos con las EPS, el Gobierno Nacional, el Gobierno Departamental, el Gobierno Municipal y demás actores del sistema de salud.
Llamado a la acción: “Es el momento de cuidar las clínicas y hospitales de Colombia”
Las instituciones afectadas han insistido en la necesidad de tomar acciones urgentes y efectivas para garantizar la sostenibilidad del sistema hospitalario. La crítica situación financiera trasciende el ámbito económico, impactando directamente la salud y el bienestar de la población.
“Es el momento de cuidar las clínicas y hospitales de Colombia”, enfatizan las 19 clínicas y hospitales, instando a que se priorice una solución estructural para evitar una crisis sanitaria de gran magnitud.