Con el propósito de reducir la tasa de mortalidad materna en la capital, la Subdirección de Vigilancia en Salud Pública y Acciones Colectivas de Bogotá continúa fortaleciendo la estrategia “Ángeles Guardianes” con la apertura de nuevos espacios para el fortalecimiento de las capacidades del personal sanitario que acompaña a las gestantes y puérperas.
Específicamente, el tema central de esta capacitación que llevó a cabo la secretaría de salud fue el manejo de fuentes de información y herramientas que mejoren la captación temprana y el seguimiento de las personas con riesgo de morbilidad materna extrema en etapa de gestación, parto y post parto.
Por su parte, el subsecretario de Salud Pública, Julián Fernández señaló que “tener datos de calidad nos ayuda a mejorar la caracterización de esta población de moderado y alto riesgo, pues contar con una herramienta más precisa nos permitirá prestar una atención oportuna y de calidad para prevenir un desenlace fatal”.
Estas reuniones se han desarrollado mensualmente con los equipos de atención en territorio y se han capacitado aproximadamente 40 profesionales, entre ellos, psicólogos, enfermeras y auxiliares, que tienen contacto directo con la población priorizada.
Estrategia “Ángeles Guardianes” en Bogotá
Cabe mencionar que la estrategia “Ángeles Guardianes” se implementó desde el año 2019 en las cuatro subredes del Distrito, esto a partir de la alerta epidemiológica por el aumento del número de casos de mortalidad materna. Para este año se han captado 308 casos de morbilidad materna extrema, cifra correspondiente a personas no aseguradas y pertenecientes a régimen subsidiado de Capital Salud.
Entre tanto, se resalta una disminución del 35% con relación al mismo periodo de 2023, donde se presentaron 472 casos, y actualmente, en la ciudad se registran 8 casos de muertes maternas, con una razón de 34,2 x 100.000 nacidos vivos.
“Seguimos comprometidos en mantener y robustecer los esfuerzos para la reducción de la mortalidad materna, por eso trabajamos permanentemente para mejorar las herramientas de detección temprana de riesgos y junto con nuestros equipos en territorio, educar a las gestantes para identificar signos y síntomas de alerta, para que acudan oportunamente a los servicios de salud”, explicó Fernández.

Organismos internacionales fortalecen cooperación con Colombia para mejorar la salud materna
De otro lado, recientemente la Organización Panamericana de la Salud junto con la Organización Mundial de la Salud en Colombia ratificó conjuntamente con el Ministerio de Salud y Protección Social su compromiso para continuar fortalecimiento la cooperación en la reducción de la mortalidad materna, así como las desigualdades en el acceso a los servicios de salud sexual y reproductiva.
Cada año, aproximadamente 9.000 mujeres mueren en la región de las Américas debido a complicaciones durante el embarazo, el parto y el puerperio. Estas mujeres, irremplazables en los procesos de crianza y como parte esencial de las familias, representan pérdidas significativas.
Cada muerte materna no solo afecta la vida de la mujer, sino que también aumenta el riesgo de morbilidad, violencia y muerte entre los niños huérfanos, perpetuando el ciclo de pobreza y vulnerabilidad. La mortalidad materna no es únicamente un indicador de salud, sino que también está relacionada con el grado de desarrollo social y factores estructurales, convirtiéndose en un evento de altísimo impacto social.
Desde el año 2000, la tasa anual de mortalidad materna había disminuido lentamente en la región, pero la pandemia de COVID-19 reveló la fragilidad de los avances logrados en la mejora de los resultados de salud materna, causando un retroceso equivalente a 20 años en la razón de mortalidad materna en las Américas. En Colombia, este retroceso fue de casi 12 años. No obstante, gracias a los esfuerzos del país, se observan avances significativos en la recuperación y progreso hacia los objetivos deseables de la agenda 2030.