Conéctate con nosotros

Actualidad

Rescate Financiero al Sector Salud en Crisis

Publicado

el

rescate financiero 01

Una crisis que requiere medidas extraordinarias

Antes de meterme de lleno en el sector salud, permítanme unas líneas, para refrescar la memoria nacional. Entre 1998 y 2002 nuestro país se decidió por uno de los ajustes más grandes de su historia republicana: el salvamento de los bancos.

UN RESCATE PREVIO

La crisis ya tenía antecedentes: en el año 1992 se había quebrado el Grupo Grancolombiano; cerca de 1997 otras entidades con sintomatología similar fueron liquidadas: Leasing capital, Arfin y Cauca, y también la compañía de financiamiento comercial la fortaleza.

En el año 1998, la crisis llegó a niveles extremos, llevándose a las corporaciones de ahorro y vivienda CAV, entre ellas Granahorrar que había nacido con el UPAC; se sumaron a la lista El Banco Central Hipotecario, la Caja Agraria, Los Bancos Andino y del Pacifico, entre otros más.

El Fogafin (fondo de garantías de instituciones financieras) tuvo que rescatar a varias entidades privadas a través de créditos de capitalización.

Los usuarios (digamos pacientes) llevaron la peor parte, pues perdieron sus casas, por el alza de las tasas de interés, y el Estado debió subsidiar a los deudores (también).

Tras decretar una emergencia económica, desapareció el UPAC, apareció el UVR y se expidió una nueva ley del sector hipotecario. El costo total de la crisis la estimó el gobierno en $12,3 billones de pesos.

Dentro de las medidas que el gobierno tomó, estuvo la creación del impuesto bancario del 2 x mil con vigencia hasta diciembre de 1999, recursos que se destinaron a salvar la banca, y que luego se extendió en su plazo y se amplió hasta el 4 x 1000, que hoy todos seguimos pagando para financiar el gasto estatal (esos recursos nos pueden interesar).

El análisis del gobierno en aquel entonces, podría fácilmente hacer referencia al sector salud de hoy, veamos:

“De acuerdo con las autoridades económicas, la grave situación que enfrentaba dicho sector, la cual se manifiesto en el progresivo deterioro de sus indicadores, ponía en peligro la estabilidad y permanencia de los establecimientos de crédito y deterioraba la confianza del público. Frente a estos hechos, las autoridades reconocieron que los instrumentos a su disposición eran insuficientes para recuperar la liquidez del sistema y que, por tanto, era necesario  hacer uso de las facultades extraordinarias que le otorga la Constitución al gobierno para enfrentar los momentos de crisis”.

CRISIS DE LA SALUD

De acuerdo a mi diccionario CRISIS, es una coyuntura de cambios en cualquier aspecto de una realidad organizada pero inestable, sujeta a evolución. Los cambios críticos, aunque previsibles, tienen siempre algún grado de incertidumbre en cuanto a su reversibilidad o grado de profundidad, pues si no serían meras reacciones automáticas. Si los cambios son profundos, súbitos y violentos, y sobre todo traen consecuencias trascendentales, van más allá de una crisis y se pueden denominar REVOLUCIÓN.

Igual a los síntomas que precedieron al gran rescate financiero de la banca colombiana, muchas de las entidades sectoriales han quebrado o han sido liquidadas, y decenas por no decir miles de prestadores, entre privados y públicos han sucumbido al problema del flujo de recursos del sistema de salud, mientras que otras hacen agua por varios frentes, y se aferran a las medidas continuas del Ministerio de Salud, que por ahora son insuficientes, y de lejos inoportunas.

Las deudas que se cuentan por billones de pesos, son moratorias más allá del 40%, y continuamos perfilando obligaciones incumplidas con cada operación mensual, apiñándose un doble problema: la cartera antigua irresoluta, más las nuevas obligaciones mensuales sin respaldo.

Es cierto que la operación no se ha detenido todavía, gracias al mejorado flujo de recursos, que apenas mantiene a flote a aseguradores y prestadores, pero que muestra síntomas de agravamiento financiero, y de perdida absoluta de la confianza en las garantías económicas del sistema.

Está claro para CONSULTORSALUD, que el momento es tan delicado, que el gobierno debe aprobar a la mayor brevedad medidas extraordinarias, para evitar la ruina total de los actores invitados a gestionar la salud de los colombianos, y con ellos, el deterioro de todos los logros que dos décadas nos trajeron; pero antes debo hablar de algunos condicionantes de esta problemática.

LOS CINCO ELEMENTOS

No es posible decir, que no me gustan los logros sociales y sectoriales que hemos acumulado con el SGSSS, pero es indispensable, para pensar con sensatez, despojarse de este manto de protecciones y beneficios, y adentrarnos en el corazón del modelo que actualmente operamos, para comprender que existen al menos cinco (5) factores principales, que no hemos sabido controlar, para mantener un sistema tan sofisticado, dentro de límites gobernables y sostenibles, son ellos:

1. El Plan Obligatorio de Salud: si bien durante muchos años, la actualización de este plan, permaneció casi inmutable, en el último quinquenio, se aprobaron muchas inclusiones, con diferentes metodologías, cuyos indudables beneficios, ocultaron las dudas sobre la suficiencia en el financiamiento de las mismas. Las EPS como delegatarias del Estado, pero responsables por su garantía y prestación, no podían hacer otra cosa que ejecutar cada año, los nuevos contratos de aseguramiento, cargados de más derechos sectoriales, sin contar con la certeza plena sobre el financiamiento de estas tecnologías, derivados de cálculos actuariales sobre usos y frecuencias de uso, y tarifas, hechos todos que sin duda afectarían la siniestralidad, convirtiendo a las EPS en una variante muy extraña de asegurador, que no controla ni las coberturas del plan que ofrece, ni el riesgo de los asegurados, ni el precio de la prima (administradores?). “El Plan Obligatorio de Salud, debe ser lo suficientemente amplio, para garantizar la salud como un derecho fundamental, y tan estrecho, como las apropiaciones económicas democráticamente autorizadas para tal efecto, realizadas dentro de un marco de riesgos conocidos y esperados”. Basta ya de jugar a un doble juego, basta ya de esta hipocresía sectorial, que cobra más adeptos todos los días, que por un lado se ufanan y/o rasgan vestiduras en pos de logros y conquistas de equidad, respecto al tamaño de los derechos sectoriales considerados indispensables (que a veces se convierten en un POS ilimitado), y por el otro, se excusan en mantener bolsas de recursos, pagos y cotizaciones pequeñas e incapaces de soportar el gasto, bajo la falacia de que, el dinero alcanza, y que inyectarle más, únicamente fomentaría hurtos por parte de los aseguradores, pese a la incuestionable evidencia, de una demanda de servicios y una cartera que no paran de crecer, no a expensas de pocos, sino del universo de actores y usuarios, lo que impulsa a pensar que es este, uno de los componentes, que inducen la falla sistémica y el faltante estructural. Que irresponsabilidad más grande ha sido, discutir, aprobar y convertir en derecho, planes de salud gigantes (que quien no desea), sin haber simultáneamente, realizado las provisiones financieras capaces de atenderlos: tal proceder, es como haber decretado anticipadamente, un conflicto artificial y sin límites, entre aseguradores y pagadores, en donde claramente, todos ya perdimos.

2. Servicios NO Incluidos en el Plan de Beneficios: Pero derivado del Plan, quizás el mayor desacierto lo constituye el pésimo manejo que el gobierno le ha dado (y le sigue dando), a los servicios NO POS, que se convirtieron en un gigantesco negocio paralelo, que enriqueció a multinacionales, e intermediarios avivatos (entre ellos los operadores logísticos), amparados por la asombrosa pasividad de más de una década del Gobierno y del Ministerio de Salud (gracias Ministro Gaviria por haberle puesto el cascabel al gato), y luego, por una infortunada cadena de decisiones, que trasladaron el negocio del pago de estas obligaciones, a los bancos más grandes del país (las fiducias del Fosyga), y para terminar de agrietar el escenario, se inventaron la figura de los recobros (no un pago directo como siempre debió ser), que incluía la posibilidad (en mi juicio ilegal), de glosar algunos de estos pagos derivados de la entrega de servicios NO POS, hecho que al final terminó causando dos fallos estructurales, para la arquitectura financiera del sistema, por un lado minando (restando, disminuyendo efectivamente) el valor de la UPC  (y por ende nuestros servicios POS), que había sido prestada para esta actividad, no concertada originalmente con los aseguradores, y por el otro, sometiendo a una injusta y creciente iliquidez a los aseguradores de ambos regímenes, quienes inexorablemente terminaron replicándola, en el resto de la cadena de prestadores y proveedores de bienes y servicios de salud y sus trabajadores, que son efectivamente, el eslabón más débil.

3. La Unidad de Pago Por Capitación: increíblemente esta variable del sistema, perdió su brillo e importancia misional muy temprano, oscurecida por la falta de información técnica sobre su uso, y por los escándalos de corrupción, que permitieron un ritmo perverso de incremento anual, ligado casi exclusivamente al IPC general, que la desvalorizó frente a la mirada desentendida de todos (en una década de revisión, frente al IPC de salud, la capacidad de pago de la UPC, perdió al menos un 10% de su poder adquisitivo). La UPC, es una prima de seguros, que siempre debió ser calculada, usando todas las herramientas técnicas, estadísticas, epidemiológicas, actuariales, financieras y sectoriales disponibles por el Estado, para garantizar que era capaz, de asumir el riesgo variable, y pagar los servicios de salud solicitados por los ciudadanos asegurados en los dos regímenes, e incluidos en el plan de beneficios, hecho que realmente no ha sucedido NUNCA. En cambio, los dos principales actores, vinculados a la operación del aseguramiento (EPS e IPS), fueron convidados de piedra, con relación a esta decisión primaria, convertidos en simples observadores, sobre como el rector del sistema o las empresas delegatarias de tal función, hacia caso omiso, del evidente cambio de condiciones del aseguramiento y del riesgo, traídas cada año y cada quinquenio, por factores como el envejecimiento de la población, la demanda de servicios, la apreciación o depreciación de la moneda, y la oferta creciente y especializada de servicios de salud. Tristemente el gobierno de manera irresponsable, transfirió un riesgo financiero superior, completo y mal calculado a los aseguradores, afectándolos, y afectando de manera indirecta pero segura, a todos los demás actores que se vincularon de buen fe, confiados en una gestión permanente, efectiva, preventiva, suficiente, oportuna y neutral, que se descuidó, quien sabe si por verdadera incapacidad técnica, impericia, o todo lo contrario, como consecuencia de profundos análisis interministeriales, con los Ministerios de Hacienda de estos últimos 20 años, sobre el impacto nacional que representaba el ajuste de la UPC, para la creciente necesidad de servicios (una reforma tributaria completa e integral). Una evidencia que apoya la teoría sobre este componente, es que las EPS mantienen la llave de autorizaciones medio abierta o medio cerrada (como usted la quiera ver); si se abriera la llave de autorizaciones completamente, y los pacientes fueran atendidos a plena demanda, queda claro que la UPC sería incapaz de soportar el gasto, proveniente de esa demanda normal, pero sin barreras administrativas.

4. Las Tarifas: Cuando recorro el país, y converso con prestadores y aseguradores, no sé qué es más triste, si la alegría del asegurador cuando pacta una tarifa con un descuento imposible de creer con un nuevo prestador, o la del prestador que acaba de firmar el “negocio”, desplazando a un prestador antiguo (a quien considera su competencia), agotado financieramente, ilíquido, y al borde de la ruina, que se cansó de negociar por debajo de su rentabilidad mínima, a la que siempre accedió por miedo a perder el contrato (cada quien se quiebra como quiere). No puedo dar crédito, a que sigamos hablando y negociando con las Tarifas ISS 2004, y que además tengamos descuentos que llegan al 30% sobre ellas. No es posible que el manual de tarifas de referencia (porque no existe un manual tarifario sectorial vigente), también sea “techo”, cuando solo se ha actualizado sobre el IPC general, sin tampoco tener en cuenta, los cambios en la seguridad del paciente, la cualificación de los profesionales y las nuevas tecnologías exigidas y ofertadas. No es posible, igualmente, que pese a la evidencia del fracaso de este componente del sistema,  sea el mercado imperfecto de la salud, con su gigantesca asimetría de información, el regulador tarifario, y que mediante este ineficiente e inequitativo mecanismo, se permita el predominio de aseguradores o prestadores (de acuerdo a la región), en un uso permisivo y evidente de posiciones dominantes. Es hora que el gobierno actualice y apruebe, el estudio de un manual tarifario “PISO”, que garantice al menos, que se está reconociendo el costo mínimo, que tiene la prestación de un servicio, procedimiento o el suministro de una tecnología, con un margen razonable y sostenible de utilidad, a partir de cuya tarifa, se puedan reconocer incentivos por calidad, seguridad, oportunidad y otros indicadores deseables de gestión y especialmente de resultados.

5. El Quinto Elemento: no sería correcto dejar de mencionar a la CORRUPCION que desangra al sector en todos los niveles. Hay corrupción en el estamento público, en el ente territorial, en el aseguramiento, en la prestación de servicios, en la prescripción inducida, en la compra y dispensación de medicamentos y de insumos médicos, en la defensa “virtuosa” de pacientes, en la vigilancia y el control que se amañan a la fuerza política de turno, y claro debemos ser inflexibles en su búsqueda activa, descubrimiento y castigo; Pero esto es distinto, a colocarle el INRI de corruptas a todas las EPS o IPS, o instituciones del Estado, y de corruptos a todos sus trabajadores o funcionarios públicos vinculados. Soy uno de esos defensores de puntualizar este problema, y de individualizar, acusar y rastrear sin descanso, a los que, efectivamente, se enriquecen ilícitamente con los fondos de la salud, en cualquier cargo que se encuentren, y de judicializarlos y establecer sanciones ejemplarizantes. Ninguna Supersalud, ninguna fiscalía, ninguna procuraduría o contraloría serán suficientes, si la cultura del dinero fácil no es reemplazada por la cultura del emprendimiento, del esfuerzo, de la lealtad, de la honestidad y de la transparencia, y esta es de verdad, una tarea pendiente de todos como sociedad que se marchita. Y por otro lado, me parece indispensable, dejar de enceguecernos por esa cortina de humo, que algún habilidoso elaboró, para que de manera incauta, echemos el agua sucia sobre un único actor, desentendiéndonos de los múltiples males raizales sectoriales, a los que debemos hacer frente con valentía y de inmediato.

CONSULTORSALUD está plenamente convencido, que más útil e importante, que seguir acusando y condenando sin juicio previo a través de los medios de comunicación amarillistas, a los aseguradores y prestadores, es prioritario, volver a refundar el sector desde sus bases, llegando a suscribir acuerdos sociales fundamentales sobre los cimientos, las cuatro (4) reglas básicas, y el quinto elemento que acabamos de repasar, y que mantendrán a flote y harán más efectivo, seguro y exitoso el sistema general de seguridad social en salud, convirtiéndolo en el anhelado generador de bienestar nacional.

SECTOR SALUD EN ROJO Y CRECIENDO

Aprovechando la movilidad entre regímenes, son ahora 40, las EPS que aseguran a la población del régimen contributivo, y 52 las EPS que aseguran el subsidiado. Con corte a diciembre de 2014, solo siete (7) de 17 EPS propias del contributivo que reportaron información, cumplían con los dos estándares de permanencia, cinco (5) incumplían con uno de los dos, y cinco (5) más, incumplían con los dos estándares.

El balance en el régimen subsidiado era mucho menos alentador: seis (6) EPS propias del subsidiado cumplían con los estándares de permanencia, otras seis (6) incumplían con uno de los dos, y el resto, veinte (20) incumplían con los dos estándares de permanencia.

Este panorama será mucho más complicado si se quiere, cuando la Superintendencia nacional de Salud, dé a conocer los resultados financieros en las próximas semanas, luego de la aplicación del Decreto 2702 de 2014, que las obliga a realizar: a) un saneamiento contable definitivo, b) a mantener un patrimonio adecuado muchísimo más grande que el actual, y c) a realizar reservas técnicas a la vista, sobre sus nuevas obligaciones sectoriales mensuales.

Para poner un ejemplo cualquiera, el patrimonio reportado por Coomeva EPS a diciembre de 2014, era cercano a los $20.000 millones, y el nuevo patrimonio adecuado que le exige el decreto 2702 de 2014, supera los $120.000 millones, debiendo aportar este año el 10% del faltante patrimonial, amén de cumplir con la atención de sus obligaciones pretéritas y los nuevos servicios prestados por sus redes prestatarias.

Las obligaciones para con los prestadores, reportados recientemente por la Asociación Colombiana de Clínicas y Hospitales, mencionaba una cifra de más de 5 billones de pesos, que enluta a todo el sector, pero que no corresponde a la cifra completa del sistema.

El “amarre” de los nuevos recursos de UPC, al pago de las obligaciones corrientes, me parece fabuloso, pues garantiza el uso pleno de este dinero en servicios autorizados y prestados en cada periodo mensual a partir de este año 2015, y como lógica consecuencia, limita o restringe casi por completo, la liberalidad que tenían las gerencias de las EPS de ambos regímenes, para amainar la presión de las deudas previas, con recursos frescos, que muy seguramente deberán salir  a partir de ahora, de fondeos de capital por parte de sus accionistas, de créditos blandos ofrecidos por el Estado, de renegociaciones de las obligaciones y de los contratos de prestación de servicios, de incrementos de UPC, o de movimientos inter-empresariales tipo uniones, fusiones, incorporaciones, escisiones o liquidaciones.

EL RESCATE FINANCIERO DEL SECTOR SALUD

Creo que no es prudente dejar pasar más tiempo, para presionar por parte del gobierno, la adopción de medidas urgentes y extraordinarias para evitar el colapso sectorial, que como hemos visto, tiene síntomas inequívocos de estar adportas de llegar.

NO quiere esto decir, que las medidas establecidas por el Ministerio de Salud y Protección Social, y especialmente por el actual Ministro Alejandro Gaviria, no vayan en la dirección correcta, y sean algunas de ellas, de una dimensión absolutamente genial; está claro que la compra de cartera, la igualación de los planes de beneficios, el incremento de la UPC, la nivelación de la UPC en las grandes capitales, la política de control a los precios de medicamentos, el uso de los recursos atorados en los fondos locales de salud, la movilidad entre regímenes, la portabilidad nacional, las nuevas condiciones de habilitación financiera de las EPS, la eliminación del Fosyga, el giro directo, etc, son medidas apropiadas, necesarias, importantes, pero lamentablemente insuficientes, debido al tamaño y la presión que ejerce actualmente, la inmensa deuda sobre el sistema, que se dejó acumular de manera permisiva por parte de TODOS los actores, pero especialmente por gobiernos previos y laxos y poco diestros en los temas sensibles que he descrito previamente.

CONSULTORSALUD, está convencido, que el problema es de un faltante estructural, más que de un embolate de los dineros, que se enredaron en tal o cual actor.

Se hace indispensable entonces, dotar al gobierno de la autoridad y las facultades suficientes e inmediatas, para que sea capaz de encausar toda la viabilidad jurídica, técnica y financiera para rescatar el sector de la salud, y simultáneamente, garantizar que no continúe la prevalencia de las condiciones fundacionales anómalas, que nos han traído hasta aquí, al tiempo que prevenga, que no vayamos a borrar de unplumazo, los innumerable logros que la aplicación del SGSSS nos ha dejado hasta el momento.

¿ESTA PREPARADO EL GOBIERNO PARA EL RESCATE O PARA ALGO MÁS?

Estoy plenamente convencido que el gobierno en general, y el Ministerio de salud en lo particular, están tan preocupados con el tema, que ya han construido un marco legal al menos primario, que les permite en cualquier momento, decretar las medidas necesarias y suficientes para intervenir a fondo el sistema; veamos dos (2) de ellas:

El artículo 68 de la Ley 1753 de 2015, o Ley del Plan Nacional de desarrollo menciona lo siguiente:

Sin perjuicio de lo previsto en las demás normas que regulen la toma de posesión y ante la ocurrencia de cualquiera de las causales previstas en el artículo 114º del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, el Superintendente Nacional de Salud podrá ordenar o autorizar a las entidades vigiladas, la adopción individual o conjunta de las medidas de que trata el artículo 113º del mismo Estatuto, con el fin de salvaguardar la prestación del servicio público de salud y la adecuada gestión financiera de los recursos del Sistema General de Seguridad Social en Salud.

Las medidas especiales que se ordenen se regirán por lo dispuesto en el Estatuto Orgánico del Sistema Financiero, incluido el artículo 291º y siguientes de ese estatuto, en lo que resulte pertinente a las medidas especiales; el Decreto 2555 de 2010; las disposiciones aplicables del Sector Salud y las normas que los sustituyan, modifiquen o complementen. El Gobierno Nacional reglamentará la forma de armonizar las medidas especiales o preventivas de la toma de posesión para su adecuada implementación en el Sector Salud.

Con cargo a los recursos del Fosyga – Subcuenta de Garantías para la Salud, el Gobierno Nacional podrá llevar a cabo cualquiera de las operaciones autorizadas en el artículo 320 del Estatuto Orgánico del Sistema Financiero.

Estos superpoderes que la Nueva Ley del Plan, le otorga a la Superintendencia Nacional de Salud incluyen: a) indicar vigilancias especiales, b) ordenar recapitalizaciones, c) iniciar administraciones fiduciarias, d) ordenar cesión total o parcial de activos pasivos y contratos a las empresas del sector, e) exigir fusiones, f) iniciar programas de recuperación, y g) programas de desmonte progresivo…. Asombroso.

Además de estas nuevas funciones, que casi nadie en el país ha revisado, las que anuncia ese mismo artículo, incluyen la facultad para h) convertir instituciones de naturaleza cooperativa en sociedades anónimas.

Aquí vemos una mezcla de terapias, que ya van a recibir EPS como Caprecom (desmonte progresivo), y Saludcoop (transformación en sociedad anónima), más una gran cantidad de superpoderes, de los que fue envestida la Supersalud, y con los cuales muy seguramente, podría hacerle frente a un rescate financiero o a una emergencia sanitaria, reestructurando integral y rápidamente el ecosistema nacional de la salud.

Pero además, el Artículo 69 de la misma Ley 1753 de 2015, viene dotada de una herramienta muy poderosa (que debe pasar la prueba de constitucionalidad), y que le permite ahora al Ministerio de Salud y Protección Social, tomar medidas extraordinarias, y que fue titulada “Medidas de emergencia sanitaria y/o eventos catastróficos”, y que textualmente establece:

El Ministerio de Salud y Protección Social (MSPS) podrá declarar la emergencia sanitaria y/o eventos catastróficos, cuando se presenten situaciones por riesgo de epidemia, epidemia declarada, insuficiencia o desabastecimiento de bienes o servicios de salud o eventos catastróficos que afecten la salud colectiva, u otros cuya magnitud supere la capacidad de adaptación de la comunidad en la que aquel se produce y que la afecten en forma masiva e indiscriminada generando la necesidad de ayuda externa.

En los casos mencionados, el MSPS determinará las acciones que se requieran para superar las circunstancias que generaron la emergencia sanitaria y/o eventos catastróficos con el fin de garantizar la existencia y disponibilidad de talento humano, bienes y servicios de salud, de conformidad con la reglamentación que para el efecto expida el Gobierno Nacional. Cuando las acciones requeridas para superar dichas circunstancias tengan que ver con bienes en salud, la regulación que se expida deberá fundamentarse en razones de urgencia extrema.

Lo dispuesto en este artículo podrá financiarse con los recursos que administra el Fosyga o la entidad que haga sus veces, o por los demás que se definan.

EN SUS MARCAS, LISTOS….

Yo no sé, si luego de esta lectura cuidadosa de la situación actual de la salud en Colombia, usted pensará lo mismo que estoy pensando yo, y es que el gobierno podría inclinarse en cualquier momento, por declarar una emergencia sanitaria, por insuficiencia de servicios de salud que afectan la salud colectiva u otra de las varias causales que todos tenemos en mente (que bien podría ser la iliquidez o insolvencia de miles de actores entre aseguradores y prestadores).

No hay duda que estas circunstancias, superan la capacidad de adaptación de la comunidad, pues cada día se cierran servicios o IPS completas, y más EPS son intervenidas o liquidadas, afectándola de forma masiva e indiscriminada, y generando la necesidad de ayuda externa.

Y para ser totalmente coherente con lo que pienso, más que declarar una emergencia sanitaria, me gustaría que el gobierno iniciará ya EL RESCATE DEL SECTOR SALUD COLOMBIANO, corrigiera de fondo las causales que hicieron necesaria tal intervención, y sancionara ejemplarmente a los corruptos que contribuyeron a este estado de cosas inconstitucional.

NOTA: no estoy pidiendo el rescate de las EPS, tampoco del Sistema, pero si del Sector Salud… para aquellos que no tienen la habilidad de leer correctamente la grafía, y en cambio, poseen el extraño don, de ser incorrectamente interpretativos J

PERO ES ESTA, LA ÚNICA SALIDA?

No creo.

Nuestro sistema de salud y sus actores, se han ido adaptando con el paso de los años, a soportar la carga financiera de las deudas crecientes, y de flujos intermitentes de recursos, y han perfeccionado el arte de esquivar (bajo la mirada distraída, de algunas instituciones que tienen responsabilidades de inspección, vigilancia y control), las normas regulatorias, que de aplicarse como están escritas, terminarían con una catástrofe empresarial sectorial de marca mayor, que no es otra cosa que su ruina completa.

Podría entonces construirse un escenario hipotético, en este punto y hora, en donde bajo la protección del paraguas del Decreto 2702 de 2014, que otorga siete (7) años de plazo a las EPS, para lograr el perfeccionamiento de su patrimonio adecuado, estas (las EPS), le propongan a las redes públicas y privadas contratadas, el pago de las obligaciones vencidas, en módicas cuotas mensuales, mientras dura ese periodo de transición.

De ser así, las IPS, los proveedores de bienes y servicios, y los trabajadores de la salud, deberían resignar el cobro de sus obligaciones, hasta por ochenta y cuatro (84) meses, o más, dependiendo de la capacidad de negociación de las partes.

No sobra recordar, que han sido las IPS, los proveedores de bienes y servicios, y los trabajadores de la salud, las entidades y personas que han subsidiado y apalancado el sistema de salud de manera clara pero silenciosa, durante muchos años, presionados por posiciones dominantes, sin capacidad real de reclamar siquiera, el pago de intereses moratorios, manteniendo en funcionamiento un sistema que ahora evidentemente, no está siquiera retribuyendo los mínimos económicos que exige la sobrevivencia.

Estoy seguro, finalmente, que el gobierno, es consciente de esta delicadísima situación, tanto como puedo prever, que esperará al último momento, para saber si tiene que “meterse la mano al dril” (como diría mi padre), e iniciar el Rescate del Sector Salud, o, por el contrario, permite una vez más, que sea el mercado imperfecto, el mecanismo que vuelva a actuar, y sean los particulares y trabajadores de la salud desesperados y arrinconados, los que le sigan metiendo el hombro y su dinero al sistema, apretando los dientes,  pero simultáneamente, cerrando servicios y agendas por todo el país, obligados por la insolvencia, los que aplacen por unas semanas o meses más, un indeseable desenlace de la salud, elevando entre tanto, a niveles insoportables, injustos y en ocasiones mortales, las palpables barreras de acceso para los pacientes, y convirtiendo al sector salud colombiano, en una bomba de tiempo social.

Yo creo que llegó la hora de considerar el salvamento del sector salud, como la medida extraordinaria a utilizar.

Señor Presidente: ¿usted qué opina?

 

carlos felipe 1

Carlos Felipe Muñoz Paredes

CEO & Fundador

Consultorsalud

 

Para opiniones: para compartirnos sus opiniones, suscríbase gratis en nuestro portal www.consultorsalud.com , y si ya está registrado, obtenga su clave de ingreso, y escríbala en el portal, lo cual lo habilitará inmediatamente para opinar sobre todos nuestros artículos. Encontrará inmediatamente al final de cada artículo, la opción para enviar su comentario. No recibimos comentarios anónimos. Si ya es nuestro suscriptor, pero olvidó la clave, ingrese a suscríbase y active la pestaña olvide mi clave de acceso, para que obtenga una nueva.

También recibiremos sus comentarios respetuosos en el siguiente email: [email protected]

Para compartir: Este artículo es de propiedad de CONSULTORSALUD, y puede ser compartido y distribuido libremente, a través de los diferentes medios de comunicación, mientras no se cambien, ni modifiquen sus contenidos, y se dejen claros los derechos del autor y de CONSULTORSALUD, y el vínculo electrónico original donde puede ser consultado

 

Documentos adjuntos

Este artículo tiene documentos adjuntos que podrá descargar para ampliar su información:

Actualidad

El proyecto de ley 010 de 2020, reforma a la salud no se archivó y continuará en debate

Se sometió a votación las proposiciones para archivar el proyecto de ley 010. Con 12 votos en contra, en Cámara y, 10 votos en contra en Senado fue negada la propuesta de archivar el proyecto.

Publicado

el

El proyecto de ley 010 de 2020, reforma a la salud no se archivó y continuará en debate

La ponencia del Proyecto de Ley 010 de 2020, de reforma a la salud concluyó positivamente con la creación de una subcomisión para estudiar las nuevas propuestas realizadas por algunos congresistas. Sin embargo, la mayoría de representantes que intervinieron realizaron comentarios en contra de los planteamientos del proyecto, argumentando que la norma tendrá como consecuencia grandes retrocesos en el sistema.

Así mismo, algunos senadores señalaron que la reforma se enfoca en beneficiar a las Entidades Promotoras de Salud -EPS y no a los afiliados y trabajadores. Respecto a estos comentarios el ministro de Salud Fernando Ruíz explicó que este proyecto de ley se sustenta en el Plan de Desarrollo que se está trabajando actualmente, teniendo como base la gestión integral del riesgo.

Con base en las premisas dadas por el ministro, el senador de Cambio Radical, Fabián Castillo quien además fue ponente y autor de la iniciativa resaltó que es muy significativo que durante la pandemia se esté dando una discusión que ayude a ajustar y reorientar el sistemas de salud. “No podemos dejar pasar esta oportunidad histórica para poder entregarle al país un Proyecto de Ley acorde a las necesidades y a las expectativas de todos los colombianos”, aseveró Castillo.

También puede leer: OPS alerta sobre el gran aumento de contagios de Covid-19 en varios países de América Latina

Así mismo, respondió que el objetivo principal de este proyecto de Ley es la representación del afiliado garantizando su acceso al servicio de salud de manera integral, sin dejar de lado la administración del riesgo financiero. Recordó que el deber del estado es garantizar la disponibilidad, accesibilidad y la calidad en los servicios de salud.

Sentenció que lo que busca este “ajuste al sistema” es  que las campañas de promoción y de servicios se adapten a las necesidades de cada región, que las EPS compitan en calidad de los servicios, que el sistema garantice  la atención de los pacientes de comienzo a fin, que cada colombiano cuente con un médico familiar y que nunca más una pandemia nos tome desprevenidos.

En la sesión, se sometió a votación las proposiciones para archivar el proyecto de ley, con 12 votos en contra, en Cámara y, 10 votos en contra en Senado. Por consiguiente, fue negada la propuesta de archivar el Proyecto de Ley Reforma a la Salud, dando paso a continuar el curso de esta.

Proyecto de ley 010 de 2020: Atención de futuras emergencias sanitarias

Recordemos, que con los ajustes realizados al proyecto de ley se le adicionó un nuevo capitulo que habla sobre la atención de futuras emergencias sanitarias pero enfocado en la producción farmacéutica del país, con lo que se espera que el Gobierno cree nuevos mecanismos e implemente medidas que permitan al país tener nuevamente la capacidad de producción de medicamentos y vacunas.

Laura Fortich senadora del Partido Liberal afirmó que este  capítulo es muy importante ya que sienta las bases para la atención de futuras emergencias sanitarias, facilitando el trabajo en conjunto entre lo que es el estado nacional, territorial y diferentes actores de la salud

Culminando las intervenciones, se dio paso a la votación con las proposiciones con las que termina el informe de ponencia. Por consiguiente, se anunció el resultado de la ponencia favorable, solicitando a los miembros de las Comisiones Conjuntas Séptimas del Senado y Cámara de Representante, dar primer debate al Proyecto de Ley 010 de 2020 Senado, 425, de 2020 Cámara de la Reforma a la Salud.

Se espera que el próximo martes 20 de abril se lleve a cabo la discusión y votación de las Comisiones Séptimas Conjuntas del Senado y Cámara sobre este proyecto de ley. Hasta el momento hay 270 proposiciones, que serán estudiadas por la Comisión Accidental y radicadas electrónicamente por secretaría.

También puede leer: Decreto 376 de 2021:Medidas para pagar el faltante de pensiones de abril y mayo de 2020

Continuar leyendo

Actualidad

Decreto 144 de 2021: Medidas durante las cuarentenas de abril en Bogotá

Conozca las medidas que se adoptarán en Bogotá durante el tiempo de cuarentena obligatoria establecida por la alcaldía, para los próximos fines de semana.

Publicado

el

Decreto 144 de 2021 Medidas durante las cuarentenas de abril en Bogotá

La Alcaldía Mayor de Bogotá publicó el Decreto 144 de 2021 que establece las medidas que se adoptarán durante el mes de abril en Bogotá debido al incremento de contagios de Covid-19 e ingresos en las Unidades de Cuidado Intensivo.

Específicamente se establecen dos nuevas cuarentenas en abril que se darán los dos próximos fines de semana: jueves 15, viernes 16, sábado 17, domingo 18 y lunes 19 de abril y, luego, otra cuarentena el jueves 22, viernes 23, sábado 24, domingo de 25 y lunes 26 de abril.

Durante estos días habrá restricción de movilidad, excepto para las personas y vehículos indispensables para la realización de las siguientes actividades:

  • Abastecimiento y adquisición de alimentos, productos farmacéuticos, de salud, y de primera necesidad. Para su adquisición podrá desplazarse exclusivamente una sola persona por núcleo familiar.
  • Prestación de los servicios administrativos, operativos o profesionales de los servicios públicos y privados de salud.
  • Cuidado institucional o domiciliario de mayores, personas menores de 18 años, dependientes, enfermos, personas con discapacidad o personas especialmente vulnerables, y de animales.
  • Orden público, seguridad general y atención sanitaria.
  • Atender asuntos de fuerza mayor o de extrema necesidad, circunstancias que deberán ser acreditadas en caso que la autoridad así lo requiera.

Cabe mencionar. que el personal exceptuado deberá contar con plena identificación que acredite el ejercicio de sus funciones. Los vehículos en los que se transporten deberán contar con la debida identificación del servicio que prestan.

También puede leer: Vacuna “Patria” de México: disponible a finales de 2021

Pico y cédula

Se dará continuidad a la medida de pico y cédula hasta el 19 de abril de 2021 a las 11:59 p.m.; en el ingreso a establecimientos abiertos al público para realizar actividades tales como la adquisición y pago de bienes y servicios, compra de cualquier producto al detal y al por mayor, servicios bancarios, financieros y notariales, atención al ciudadano en entidades públicas, y prestación de cualquier otro tipo de servicios excepto los de salud, farmacia y servicios funerarios, para lo cual se atenderá la siguiente condición:

  • En los días impares podrán acceder a estos servicios y establecimientos las personas cuya cédula o documento de identidad termina en digito par.
  • En los días pares podrán acceder a estos servicios y establecimientos las personas cuya cédula o documento de identidad termina en digito impar.

Solo se permitirá la circulación de una sola persona por núcleo familiar para la adquisición de bienes y servicios.

Ocupación de UCI

Adicionalmente, durante este periodo, deben ser suspendidos y reprogramados los procedimientos quirúrgicos de baja, mediana o alta complejidad electivos o diferibles, que puedan requerir hospitalización general, unidad de cuidado intensivos o intermedios. Se exceptúa la atención oncológica y pediátrica.

En este sentido, las IPS de la red pública y privada de la ciudad deberán mantener disponibilidad de camas para hospitalización y UCI para casos de COVID-19, acorde al plan de expansión de la IPS, debiendo como mínimo garantizar la capacidad máxima de UCI que tuvo la ciudad durante el segundo pico.

Medidas adicionales a la cuarentena

Así mismo, durante el tiempo que dure la emergencia sanitaria por causa de la pandemia, todas las entidades del sector público y privado deberán dar continuidad a los mecanismos para que sus empleados o contratistas cuya presencia no sea indispensable en la sede de trabajo, desarrollen de manera preferencial las funciones y obligaciones bajo las modalidades de teletrabajo, trabajo en casa u otras similares. Se procurará prestar sus servicios de forma presencial hasta con un 30% de sus empleados y contratistas, de tal manera que el 70% restante continúe realizando trabajo en casa.

Finalmente, el decreto contempla la restricción en el expendio y consumo de bebidas embriagantes y alcohólicas en sitios públicos o abiertos al público o cuya actividad privada trascienda a lo público, desde las cero horas (00:00) del viernes 16 de abril de 2021 hasta las cuatro horas (04:00 a.m.) del día lunes 19 de abril de 2021, tiempo en el que la capital estará en cuarentena.

También puede leer: Supersalud adelanta mesas de flujo de recursos para IPS de Bogotá

Documento adjunto

Continuar leyendo

Actualidad

Supersalud adelanta mesas de flujo de recursos para IPS de Bogotá

La Supersalud llevará a cabo hasta el 16 de abril, mesas de flujo de recursos dirigida a las IPS que operan en la capital del país

Publicado

el

Supersalud mesas de flujo de recursos Bogota

La Superintendencia Nacional de Salud instaló el pasado 13 de abril, mesas de flujo de recursos para Bogotá D.C. con el objetivo de llegar a acuerdos de pago entre 9 EPS, la Secretaría de Salud, la Dirección de Sanidad de la Policía Nacional y 21 IPS que operan en la capital del país. En esta oportunidad, las EPS convocadas para participar de estos mecanismos son Compensar, Capital Salud, Nueva EPS, Medimás, Sanitas, Famisanar, Coomeva, Salud Total y Ecoopsos, como responsables del pago.

Por su parte, las instituciones prestadoras de servicios de salud que participan son el Centro Dermatológico Federico Lleras Acosta, el Instituto Nacional de Cancerología, las subredes integradas Centro Oriente, Norte, Sur y Sur Occidente, Colsanitas, Caja de Compensación Familiar Cafam, el Instituto de Cardiología y la Sociedad de Cirugía de Bogotá Hospital San José.

El grupo se complementa con la Corporación Hospitalaria Juan Ciudad, el Centro de Investigaciones Oncológicas; las Fundaciones Santa Fe, Cardio Infantil y Shaio; las Clínicas del Country, Los Nogales, San Diego y Medical y los hospitales San Rafael, La Misericordia, el Infantil Universitario San José y San Ignacio.

También le puede interesar: COLOMBIA: NUEVO COPRESIDENTE DEL COVAX

¿Qué temas se abordaran en las mesas de flujo de recursos?

Las mesas de flujo de recursos que se realizarán hasta el 16 de abril, se revisarán los valores radicados y pagados de los años 2020 y 2021, la facturación radicada, el estado actual de la cartera, las facturas por servicios UCI a pacientes COVID-19 y los pagos por el mismo concepto.

Además de ello, en las mesas de flujo de recursos se llevará a cabo un análisis de la contratación de cada EPS con cada IPS, los motivos que generan devolución de facturas, problemas internos y finalmente, se establecen los acuerdos de pago entre las entidades participantes para fortalecer a las IPS y mejorar la prestación de los servicios de salud.

Desde que este mecanismo se implementó, se han recuperado más de 2 billones de pesos que se han destinado para hospitales y clínicas en todo el territorio nacional.

También le puede interesar: EL 70% DE AFECTADOS CON CHAGAS DESCONOCE SU DIAGNÓSTICO

Continuar leyendo

RECOMENDADO

Próximos eventos

Innovación

Latinoamércia

Productos destacados

Tendencias

Indicadores / Cifras