En el marco de la Emergencia Sanitaria por el brote de fiebre amarilla, el Ministerio de Salud definió directrices específicas para aplicar dosis de refuerzo en municipios con circulación activa del virus, priorizando población con mayor riesgo y reforzando la vigilancia de eventos adversos y el registro nominal en PAIWEB.
Un brote con alta letalidad que obliga a afinar la protección poblacional
La fiebre amarilla es una enfermedad viral transmitida por mosquitos infectados que, en escenarios de brote, puede alcanzar letalidad de hasta 75%, sin tratamiento específico. En ese contexto, la respuesta sanitaria se concentra en prevenir casos graves y muertes mediante vacunación oportuna, vigilancia intensificada y control territorial.
El Ministerio de Salud y Protección Social reportó que, entre enero de 2024 y lo corrido de 2026, se confirmaron 155 casos de fiebre amarilla en el país. La institución informó 68 fallecimientos en el periodo 2024–2026 y una letalidad acumulada de 38%, con fallecimientos confirmados principalmente en Tolima (44) y también en Putumayo, Meta, Caquetá, Nariño, Caldas, Cauca, Guaviare y Huila, entre otros. Este patrón de mortalidad, sumado a la transmisión territorial, sustentó la decisión de emitir directrices específicas para refuerzo en el contexto de la Emergencia Sanitaria.
Qué evidencia respalda hablar de refuerzo y no solo de “una dosis para toda la vida”
La estrategia histórica de la vacuna contra fiebre amarilla ha estado asociada a protección prolongada. Sin embargo, el Ministerio incorporó evidencia que muestra que la persistencia de anticuerpos puede variar según la edad al momento de la vacunación, el tiempo transcurrido y el contexto epidemiológico.
Entre los hallazgos citados, se destaca la observación de una disminución progresiva de la seropositividad en niños vacunados en edades tempranas y diferencias en seroprotección a largo plazo entre áreas no endémicas (94%) y áreas endémicas (76%) para periodos de 10 años o más desde la vacunación. Con base en esa lectura técnica, el refuerzo se plantea como una intervención selectiva, enfocada en territorios con circulación activa y en grupos con condiciones específicas, en lugar de una recomendación generalizada para toda la población.
El mapa de riesgo y la escala operativa: dónde se concentra la respuesta
Para orientar la vacunación, el Ministerio definió categorías de riesgo municipal en el marco de la Emergencia Sanitaria, con 148 municipios en muy alto riesgo, 254 en alto riesgo y 720 en bajo riesgo, estableciendo acciones diferenciadas por edad y condición de exposición.
La institución también reportó un indicador operativo clave, entre el 1 de septiembre de 2024 y el 19 de enero de 2026 se vacunaron 4.972.053 personas, principalmente en municipios caracterizados como de muy alto riesgo. Este volumen da cuenta del esfuerzo territorial, pero también subraya el reto de mantener coberturas efectivas y registros nominales consistentes, especialmente cuando la respuesta se apoya en estrategias extramurales y en movilidad de población hacia zonas priorizadas.
A quiénes aplica la dosis de refuerzo: criterios explícitos y focalizados
El eje de la directriz es preciso, la dosis de refuerzo se define con base en tiempo desde la última vacunación, condiciones clínicas y residencia o desplazamiento a municipios con circulación activa. El Ministerio señaló que convocó al Comité Nacional de Prácticas de Inmunización (CNPI) el 21 de enero de 2026 para orientar recomendaciones en municipios priorizados.
Bajo ese marco, la institución definió indicación de refuerzo para los siguientes grupos:
1) Personas vacunadas hace más de 10 años que residan o se desplacen a municipios priorizados del Tolima con circulación viral activa como Cunday, Villarrica, Icononzo, Purificación, Prado, Dolores, Chaparral, Ataco, Planadas y Rioblanco, además de los municipios que se definan según el comportamiento epidemiológico.
2) Mujeres vacunadas durante la gestación: si residen o se desplazan a los municipios priorizados, el refuerzo se indica seis meses después de finalizar el embarazo.
3) Personas vacunadas con dosis fraccionada en otros países: si residen o se desplazan a los municipios priorizados, el Ministerio indicó aplicar refuerzo.
4) Personas que viven con VIH y quienes recibieron trasplante de células madre hematopoyéticas después de una dosis previa, si residen o se desplazan a municipios con circulación activa y fueron vacunadas hace más de 10 años, el Ministerio contempló la aplicación de un refuerzo bajo condiciones de seguridad. En el caso de las personas que viven con VIH, la institución indicó que el refuerzo debe aplicarse solo si un examen de sangre confirma que el sistema inmunológico tiene un nivel mínimo de defensas, definido como CD4 por encima de 200, además de una valoración médica individual de riesgo-beneficio y consentimiento informado.
5) Trabajadores de laboratorio que manipulan virus salvaje de fiebre amarilla y que hayan recibido la vacuna hace más de 10 años.
En términos de gestión clínica y sanitaria, el mensaje institucional es doble, el refuerzo busca cerrar brechas de protección en territorios críticos, pero debe aplicarse con criterios y trazabilidad, especialmente en población con condiciones inmunológicas particulares.
Seguridad vacunal: vigilancia estricta de EAPV y obligaciones de reporte
El Ministerio de Salud reforzó que la intensificación de vacunación y refuerzos debe ir acompañada de vigilancia estricta de Eventos Adversos Posteriores a la Vacunación (EAPV), articulando la notificación y gestión con los sistemas establecidos (incluyendo los canales institucionales de vigilancia y farmacovigilancia). La directriz solicita fortalecer el monitoreo, y remarca que ante sospecha de EAPV graves incluida muertedebe activarse la ruta de notificación y análisis conforme a los lineamientos oficiales.
A nivel operativo, la institución solicitó asegurar microplanificación, suficiencia de talento humano, vacunación sin barreras, y registro nominal diario en PAIWEB, con una meta de cobertura del 95% de la población susceptible en los territorios priorizados, soportada en estrategias intramurales y extramurales.
Lo que cambia para IPS, EAPB y autoridades territoriales
Estas directrices convierten la vacunación en un proceso con tres exigencias críticas para los actores del sistema:
- Búsqueda e identificación efectiva de elegibles (por tiempo desde vacunación y condiciones clínicas), verificando antecedentes y actualizando el registro nominal cuando aplique.
- Gestión documentada del riesgo/beneficio en poblaciones con criterios específicos (VIH, trasplante, vacunación en gestación), con consentimiento informado cuando el Ministerio lo exige.
- Calidad y oportunidad del dato: el registro diario en PAIWEB y la verificación sistemática se vuelven parte central de la intervención, no un trámite administrativo.
En suma, el refuerzo contra fiebre amarilla, tal como lo definió el Ministerio en la Emergencia Sanitaria, no es una recomendación genérica; es una medida focalizada para territorios y grupos específicos, con énfasis simultáneo en protección, seguridad vacunal y gobernanza del dato.
Consulte aquí la circular oficial emitida por el Ministerio de Salud





