La temporada 2025-2026 de hantavirosis en Argentina llegó a 108 casos confirmados, 36 fallecidos y una letalidad de 33,3% hasta la semana epidemiológica 22. Es el mayor nivel de letalidad de la serie reciente publicada por el Boletín Epidemiológico Nacional 812, divulgado el 16 de junio de 2026, y convierte este evento zoonótico en una señal crítica para la detección temprana, el manejo clínico y la vigilancia territorial.
El dato central del BEN 812 va más allá del número de casos. La letalidad pasó de 21,9% en la temporada 2024-2025 a 33,3% en la temporada actual, lo que representa un aumento relativo aproximado de 52%. En paralelo, la tasa de mortalidad nacional pasó de 0,25 a 0,76 fallecidos por millón de habitantes, es decir, se multiplicó por tres frente a la temporada previa comparable.
La distinción es epidemiológicamente relevante. La letalidad mide la proporción de fallecidos entre los casos confirmados. La mortalidad mide los fallecimientos en relación con la población. En ambos indicadores la señal es preocupante, pero no expresan lo mismo. Para hospitales, laboratorios, jurisdicciones, financiadores y equipos de atención primaria, la lectura operativa es directa: la oportunidad diagnóstica y la respuesta territorial quedan bajo revisión inmediata.
La letalidad de 33,3% redefine la prioridad sanitaria
La hantavirosis presenta una combinación compleja para la gestión sanitaria. Tiene incidencia focalizada, fuerte relación con exposición ambiental y ocupacional, posible presentación grave y alta dependencia de la sospecha clínica inicial. En la temporada 2025-2026, esa combinación adquiere mayor gravedad por la proporción de fallecimientos.
El BEN informa 36 fallecidos sobre 108 casos confirmados hasta la SE22. La letalidad de 33,3% supera todos los valores de la serie publicada desde la temporada 2018-2019. También supera la temporada 2024-2025, que había registrado 21,9%.
La implicación sectorial es relevante. Un evento con bajo volumen relativo frente a influenza, dengue u otras enfermedades de mayor circulación puede tensionar de forma severa la red si los casos llegan tarde, si la sospecha clínica se activa después del deterioro respiratorio o si el circuito de derivación, confirmación y respuesta ambiental funciona de manera fragmentada.
Comparación con la serie histórica desde 2018-2019
| Temporada epidemiológica | Casos confirmados | Fallecidos | Letalidad |
|---|---|---|---|
| 2018-2019 | 126 | 22 | 17,5% |
| 2019-2020 | 91 | 11 | 12,1% |
| 2020-2021 | 56 | 11 | 19,6% |
| 2021-2022 | 59 | 6 | 10,2% |
| 2022-2023 | 65 | 13 | 20,0% |
| 2023-2024 | 82 | 13 | 15,9% |
| 2024-2025 | 64 | 14 | 21,9% |
| 2025-2026 | 108 | 36 | 33,3% |
La temporada 2018-2019 conserva el mayor número total de casos por el brote de transmisión interhumana ocurrido en Epuyén, Chubut. Sin embargo, la temporada 2025-2026 concentra la mayor letalidad y el mayor número absoluto de fallecidos de la serie reciente.
El comportamiento temporal también obliga a una lectura cuidadosa. En la temporada actual, los meses de noviembre, diciembre y enero presentaron la mayor cantidad de casos al compararlos con los mismos meses de las temporadas previas, sin considerar el brote de transmisión interhumana de Epuyén. Esa salvedad evita sobredimensionar la comparación histórica.
Este escenario cambia la forma de leer la vigilancia. El problema central ya no es solo cuántos casos se notifican, sino si el sistema está identificando oportunamente a los sospechosos, confirmando el diagnóstico, manejando la progresión clínica y activando la investigación ambiental en territorios de riesgo.
¿Dónde está concentrado el riesgo territorial?
La temporada actual muestra 108 casos confirmados hasta la SE22. Las provincias con mayor número de casos son Buenos Aires, Salta, Santa Fe, Jujuy, Río Negro, Entre Ríos y Chubut. La distribución territorial combina dos lecturas. Buenos Aires concentra la mayor carga absoluta, mientras Salta y el NOA muestran una presión relevante en mortalidad poblacional.
| Territorio | Casos confirmados 2025-2026 | Fallecidos 2025-2026 | Lectura operativa |
| Total país | 108 | 36 | Mayor letalidad de la serie reciente |
| Región Centro | 56 | 20 | Mayor volumen absoluto de fallecidos |
| Buenos Aires | 44 | 18 | Prioridad para diagnóstico oportuno y vigilancia ambiental |
| NOA | 39 | 12 | Mayor tasa regional de mortalidad |
| Salta | 32 | 12 | Foco crítico para capacidad diagnóstica y acciones en frontera |
| Región Sur | 12 | 4 | Curva por encima del umbral de brote desde la SE35 de 2025 |
| Río Negro | 6 | 2 | Necesidad de continuidad en vigilancia y asesoramiento técnico |
| Chubut | 5 | 1 | Riesgo asociado a clústeres y evaluación ambiental |
| Neuquén | 1 | 1 | Alerta por severidad clínica pese al bajo volumen |
Buenos Aires reporta 44 casos y 18 fallecidos, equivalentes al 50% del total nacional de muertes notificadas en la temporada. Salta registra 32 casos y 12 fallecidos, con una tasa de mortalidad de 7,90 fallecidos por millón de habitantes, la más alta del país en la tabla del BEN.
A nivel nacional, la curva acumulada de la temporada 2025-2026 se ubicó durante casi todo el período por encima del umbral de brote. En el NOA, los casos se concentraron principalmente en Salta y Jujuy, con una curva en zona de alerta. En la región Sur, los casos se registraron en Chubut, Neuquén y Río Negro, con superación del umbral de brote desde la SE35 de 2025.
El BEN también destaca un caso residente en Río Colorado, Río Negro, localidad ubicada fuera de las áreas históricamente endémicas para hantavirus. Este hallazgo amplía la lectura territorial porque exige no limitar la sospecha epidemiológica únicamente a zonas históricamente reconocidas.
Para las jurisdicciones, la información exige una lectura más fina que el conteo nacional. El tablero operativo debe diferenciar carga absoluta, tasa de mortalidad, incidencia, oportunidad de confirmación, investigación ambiental y capacidad de respuesta local.
El perfil de riesgo: edad laboral con predominancia masculina
La mediana de edad de los casos confirmados en la temporada actual es de 36 años. El 70% de los casos se concentra entre los 20 y los 49 años, y el 81% corresponde al sexo masculino. Este patrón sugiere una afectación importante en adultos en edad laboral y obliga a integrar la respuesta clínica con salud ocupacional, atención primaria, vigilancia ambiental y comunicación territorial.
La mediana de edad de los casos fallecidos fue de 35,5 años. El BEN reporta una letalidad de 100% en el grupo de 0 a 9 años, pero ese valor corresponde a un solo caso confirmado que falleció. Por esa razón, su interpretación debe hacerse con cautela estadística. Al excluir ese grupo por su base mínima, las mayores letalidades se observan entre los 20 y 69 años.
| Grupo de edad | Letalidad reportada |
| 20 a 29 años | 36,0% |
| 30 a 39 años | 33,3% |
| 40 a 49 años | 33,3% |
| 50 a 59 años | 30,8% |
| 60 a 69 años | 33,3% |
La respuesta debe integrar urgencias, medicina interna, terapia intensiva, atención primaria, salud ocupacional, vigilancia ambiental y comunicación comunitaria.
En la práctica clínica, la sospecha debe activarse ante fiebre sin etiología definida, mialgias, escalofríos, astenia, cefalea o dolor abdominal en personas con residencia o permanencia en zonas con circulación viral, exposición a roedores o contacto estrecho con casos confirmados por virus Andes durante las seis semanas previas.
Cinco prácticas actuales bajo presión
El aumento de letalidad expone cinco puntos críticos para el sistema argentino.
| Práctica actual | Riesgo operativo | Ajuste necesario |
| Triage de fiebre inespecífica | Clasificación inicial como cuadro viral común | Incorporar antecedente ambiental y ocupacional desde el primer contacto |
| Manejo de cuadros respiratorios graves | Derivación tardía ante deterioro clínico | Definir rutas de referencia para sospecha de hantavirosis |
| Diagnóstico de laboratorio | Tiempos variables entre sospecha, muestra y confirmación | Estandarizar toma, envío y priorización de muestras |
| Notificación epidemiológica | Datos incompletos en SNVS 2.0 | Reforzar calidad de carga nominal y clasificación final |
| Investigación ambiental | Intervención reactiva luego del caso confirmado | Activar estudio de foco ante sospecha fundada y exposición probable |
La mayor amenaza institucional está en tratar la hantavirosis como un evento raro de baja frecuencia. El BEN muestra que la baja frecuencia relativa puede convivir con letalidad elevada y necesidad de respuesta especializada.
¿Qué implica para laboratorios y vigilancia epidemiológica?
La actualización del BEN resalta el valor del SNVS 2.0, la confirmación por laboratorio y la clasificación final de casos. También señala que las normas de vigilancia fueron revisadas en mayo de 2025 para optimizar criterios diagnósticos, fortalecer la detección temprana, mejorar la respuesta ante brotes y elevar la calidad de la información notificada.
Para la red de laboratorios, el desafío es reducir tiempos entre sospecha, toma de muestra, derivación y resultado. Para las jurisdicciones, el desafío es articular datos clínicos, epidemiológicos y ambientales. Para los hospitales, el punto crítico es que la confirmación diagnóstica llegue con suficiente oportunidad para orientar decisiones clínicas y medidas de control.
El boletín también reporta acciones nacionales en curso. Entre ellas, reuniones técnicas con jurisdicciones, asesoramiento a Buenos Aires, Río Negro y Chubut, transferencia tecnológica y provisión de insumos en áreas afectadas de Buenos Aires, fortalecimiento diagnóstico en Orán, Salta, y elaboración de guías y algoritmos diagnósticos.
Un punto adicional es el clúster intrafamiliar registrado en Cerro Centinela, Chubut. El BEN informa tres casos relacionados, convivientes, con fechas de inicio de síntomas secuenciales. La caracterización genómica identificó virus Andes con similitud de 99,99% entre las tres muestras humanas analizadas, compatible con cadenas de transmisión interhumana. Sin embargo, el propio boletín advierte que no puede descartarse transmisión zoonótica, dado el relevamiento ambiental realizado en el domicilio.
Nueva metodología de la tabla de eventos priorizados
El BEN 812 incorpora una actualización metodológica importante en la tabla de eventos de notificación obligatoria seleccionados. La herramienta clasifica los eventos con base en la comparación del acumulado anual y también en el comportamiento de las últimas cuatro semanas frente a la mediana histórica.
Para hantavirosis, la tabla ubica el evento por encima de lo esperado tanto en el acumulado anual como en las últimas cuatro semanas. Esa doble señal convierte la tabla en un instrumento de alerta temprana para comités de vigilancia, direcciones hospitalarias, salas de situación y equipos jurisdiccionales.
El cambio relevante para los actores del sistema es práctico. El BEN permite pasar de una lectura retrospectiva a una lectura de tendencia reciente. Esto mejora la capacidad de priorizar eventos, movilizar recursos, revisar protocolos y activar comunicación sanitaria antes de que el aumento se consolide.
¿Qué otros eventos del BEN deben entrar al tablero de decisión?
Aunque la hantavirosis es el ángulo principal por su letalidad, el BEN 812 presenta otros eventos con señales operativas relevantes.
| Evento | Dato del BEN 812 | Implicación para gestión |
| Coqueluche | 305 casos frente a mediana de 80 | Revisar vacunación, sospecha clínica y vigilancia pediátrica |
| Leptospirosis | 155 casos frente a mediana de 83 | Integrar vigilancia ambiental, inundaciones, exposición laboral y diagnóstico diferencial |
| Hepatitis A | 50 casos frente a mediana de 21 | Reforzar investigación de brotes, vacunación y control sanitario |
| Sífilis en población general | 20.909 casos frente a mediana de 11.058 | Revisar acceso a diagnóstico, tratamiento y seguimiento |
| Sífilis en embarazadas | 4.741 casos frente a mediana de 3.490 | Priorizar tamizaje prenatal y prevención de transmisión vertical |
| Intoxicación por monóxido de carbono | 568 casos frente a mediana de 272 | Intensificar prevención invernal y vigilancia de exposiciones domésticas |
| Intento de suicidio con resultado mortal | 219 casos frente a mediana de 146 | Fortalecer rutas de salud mental, seguimiento y alertas territoriales |
| Mpox | 78 casos frente a mediana de 60 | Mantener vigilancia focalizada y confirmación diagnóstica |
En infecciones respiratorias, el boletín muestra otro frente simultáneo. La influenza A, especialmente A(H3N2), domina la circulación detectada. Las Unidades de Monitoreo Ambulatorio reportaron una positividad de influenza de 45,6% en la SE22 y la red centinela de IRAG registró 2.672 internaciones en las primeras semanas analizadas de 2026, con incremento desde la SE11.
La respuesta a hantavirosis debe organizarse en paralelo al aumento invernal de influenza, con guardias y camas sometidas a presión respiratoria. El riesgo de confundir cuadros febriles o respiratorios graves aumenta cuando el sistema se concentra en la circulación viral estacional.
Frentes operativos por actor y plazo
| Actor | Próximas dos semanas | Próximos 30 días | Próximos 60 a 90 días |
| Autoridades sanitarias nacionales y jurisdiccionales | Revisar alertas territoriales, casos graves y fallecidos recientes | Consolidar tableros por jurisdicción, edad, exposición, incidencia, mortalidad y oportunidad diagnóstica | Evaluar desempeño de vigilancia, laboratorio y respuesta ambiental |
| Hospitales y servicios de urgencias | Actualizar triage de fiebre inespecífica y cuadros respiratorios graves | Capacitar equipos de guardia, clínica médica y terapia intensiva | Auditar tiempos entre ingreso, sospecha, muestra, derivación y confirmación |
| Laboratorios | Priorizar muestras compatibles con hantavirosis en territorios de riesgo | Revisar circuitos de envío, bioseguridad y comunicación de resultados | Fortalecer capacidad diagnóstica regional y transferencia tecnológica |
| Atención primaria y municipios | Identificar zonas con exposición a roedores y población ocupacional expuesta | Coordinar comunicación comunitaria y derivación temprana | Integrar vigilancia ambiental con acciones sostenidas de prevención |
| Obras sociales, prepagas y financiadores | Mapear prestadores en zonas con casos y rutas de derivación | Revisar autorizaciones, cobertura diagnóstica y acceso a internación crítica | Incorporar indicadores de oportunidad diagnóstica y desenlace |
| Salud ocupacional | Alertar a trabajadores rurales, fuerzas de seguridad y equipos en frontera | Fortalecer protocolos de exposición laboral y consulta temprana | Medir adherencia a prevención, capacitación y reportes de eventos |
| Comunicación sanitaria | Emitir mensajes claros sobre exposición, consulta temprana y signos de alarma | Adaptar piezas por territorio y perfil ocupacional | Evaluar comprensión comunitaria y circulación de información útil |
El BEN 812 deja una señal de gestión. La hantavirosis requiere vigilancia sensible, sospecha clínica temprana, diagnóstico oportuno y respuesta ambiental articulada. La letalidad de 33,3% transforma la temporada 2025-2026 en un punto de revisión para toda la red sanitaria argentina, mientras que el aumento de la mortalidad poblacional confirma que el problema no solo es clínico, sino también territorial y operativo.


