En un esfuerzo por mejorar la calidad de la atención sanitaria en las zonas más complejas del país, el Ministerio de Salud (Minsa) de Perú, a través de la Escuela Nacional de Salud Pública (Ensap), ha puesto en marcha un ambicioso programa de capacitación destinado a las 3000 personas que conforman los Serums. Como parte fundamental de este proyecto, 65 docentes y 200 tutores han sido capacitados para integrar el Programa de Fortalecimiento del Servicio Rural y Urbano Marginal de Salud (Serums).
Este programa, que tiene como principal objetivo mejorar las competencias de los profesionales de salud que laborarán en las zonas más vulnerables y alejadas del país, busca que los serumistas no solo tengan una sólida formación teórica, sino también herramientas prácticas que les permitan enfrentar los desafíos sanitarios en comunidades rurales y marginales.
Capacitación de los formadores, la clave para el éxito de los serums
La inducción de los 265 formadores, entre docentes y tutores, es un paso clave en la implementación del Programa de Fortalecimiento del Serums. Este proceso tiene como finalidad alinear a los formadores con los objetivos y las metodologías del programa, asegurando que los contenidos pedagógicos se ajusten a las realidades complejas que enfrentarán los serumistas.
La duración del curso de formación es de cinco meses, con un total de 474 horas académicas impartidas en modalidad asincrónica, lo que permite a los participantes acceder al contenido de manera flexible. Este enfoque es esencial para permitir que los formadores, muchos de los cuales ya trabajan en el campo de la salud pública, puedan equilibrar sus responsabilidades laborales con la formación continua.
El director general de la Escuela Nacional de Salud Pública, José Garay Uribe, lideró la ceremonia de inauguración de este programa de capacitación y resaltó la importancia de la formación continua para los futuros serumistas. Garay enfatizó que el objetivo es formar “verdaderos agentes de cambio”, capaces de hacer frente a los retos de las comunidades más olvidadas del país.
“Queremos que los futuros serumistas sean verdaderos agentes de cambio en las comunidades donde trabajarán. Por ello, se capacitará con contenidos de calidad. Además, en cumplimiento con las políticas de gestión del ministro de Salud, César Vásquez, próximamente ofreceremos una maestría en Salud Pública”, destacó Garay.
Este anuncio abre una nueva ventana de oportunidades para los profesionales de la salud pública, quienes podrán acceder a formación de postgrado con un enfoque integral que aborde no solo los aspectos clínicos, sino también los determinantes sociales de la salud.
Enfrentar los desafíos de la salud pública
Uno de los objetivos centrales de esta capacitación es que los serumistas adquieran competencias que les permitan enfrentar los desafíos específicos de la salud pública en zonas rurales y marginales. Estos profesionales trabajarán en áreas donde el acceso a los servicios de salud es limitado y donde las enfermedades transmisibles, la malnutrición y la falta de infraestructura sanitaria son problemas críticos.
El programa busca que los serumistas puedan responder a estas necesidades con una visión integral, incorporando enfoques preventivos, de promoción de la salud y de intervención comunitaria. Así, no solo se espera que mejoren la atención médica, sino que también sean capaces de cerrar las brechas de acceso a los servicios de salud en las regiones más desfavorecidas del país.