La ANIF ha dado a conocer un nuevo análisis sobre la tasa de desempleo en Colombia. En 2024, el indicador cerró al 10.2% sin grandes variaciones respecto al año anterior. Aunque sectores como el agropecuario, la administración pública y las actividades artísticas han mostrado crecimiento, esto no se ha traducido en una reducción significativa del desempleo. Además, el aumento de 0,2 puntos porcentuales en diciembre con respecto a noviembre sugiere que la recuperación del empleo aún enfrenta desafíos estructurales.
Uno de los puntos más preocupantes para la ANIF es la situación de las personas fuera de la fuerza laboral (FFT), aquellas en edad de trabajar que han optado por realizar otras actividades debido a la falta de oportunidades en el mercado laboral. Este grupo representa un potencial de crecimiento para la economía, pero su integración sigue siendo limitada en un contexto de bajo dinamismo. Además, la brecha de empleo entre las zonas urbanas y rurales sigue marcando profundas desigualdades, con menos oportunidades en regiones alejadas y de difícil acceso.
En teoría, el desempleo ha caído en Colombia. ¿Por qué hay más personas fuera de la fuerza laboral? Este es el análisis de la ANIF
En la última década, la población fuera de la fuerza laboral (FFT) en Colombia ha crecido significativamente, pasando de 10,916,500 personas en 2014 a 14,476,675 en 2024. De hecho, la diferencia entre el dato nacional y el registrado en las 13 principales ciudades del país es de aproximadamente 3 puntos porcentuales (p.p.), lo que indica una mayor proporción de personas FFT en regiones rurales.

En cuanto a las actividades que realiza esta población, los datos de la ANIF muestran que el 55,5% se dedica a oficios del hogar, el 23% está estudiando y el restante 21% realiza otras actividades. Un aspecto preocupante es que menos de la mitad de esta población está en proceso de formación de capital humano, lo que sugiere limitaciones en la inserción laboral futura y una mayor dependencia de la economía informal en muchas regiones.

El aumento de la población fuera de la fuerza laboral (FFT) en 2024 refleja una realidad que podría afectar el desarrollo económico y social del país. La falta de acceso a empleos formales y la alta concentración de personas dedicadas a oficios del hogar no solo limita la autonomía económica de miles de familias, sino que también puede incrementar los niveles de desigualdad y pobreza en el corto y mediano plazo. De acuerdo con la ANIF, para revertir esta tendencia, es fundamental fortalecer las oportunidades de empleo, impulsar el acceso a la educación y promover iniciativas que integren a más personas al mercado laboral formal, generando un entorno más equitativo y con mayor estabilidad financiera para los hogares.