El Hospital La Misericordia de Calarcá en el Quindío inició una nueva etapa administrativa tras finalizar la intervención ordenada por la Superintendencia Nacional de Salud en 2021. La operación de la Empresa Social del Estado regresará a la administración departamental, aunque permanecerá durante los próximos 12 meses bajo seguimiento especial del organismo de inspección, vigilancia y control.
La medida tendrá como propósito hacer seguimiento al funcionamiento de la institución, verificar la consolidación de los avances alcanzados durante la intervención y acompañar las acciones relacionadas con las afectaciones que dejó el sismo registrado el pasado 10 de agosto en el departamento.
Hospital de Calarcá fue intervenido en 2021 tras 54 hallazgos
La intervención forzosa para administrar fue ordenada el 17 de septiembre de 2021, luego de que la Supersalud identificara 54 hallazgos relacionados con la operación del hospital. Entre las situaciones detectadas se encontraba el cierre total de 20 servicios, además de deficiencias en infraestructura, gestión de facturación y disponibilidad de medicamentos e insumos.
Durante el periodo de intervención se realizaron cambios en la capacidad asistencial y física de la institución. Antes de la emergencia ocasionada por el terremoto, el hospital había ampliado su infraestructura con camas para hospitalización general, pediátrica y atención del parto, además de habilitar salas de cirugía y consultorios de consulta externa.
También fueron recuperados los centros de atención de La Virginia y Quebrada Negra, mientras que las sedes Balcones, Barcelona y la sede principal recibieron diferentes intervenciones de mejoramiento.
ESE habilitó 18 servicios de mediana complejidad
Otro de los cambios registrados durante los cinco años correspondió a la ampliación del portafolio asistencial. La institución habilitó 18 servicios de mediana complejidad e incorporó especialidades como Medicina Interna, Pediatría, Ginecobstetricia, Cirugía General, Ortopedia, Urología y Otorrinolaringología.
A estos servicios se sumó la puesta en funcionamiento del servicio pretransfusional, con el propósito de fortalecer la capacidad de resolución del hospital para los habitantes de Calarcá y de los municipios cercanos que utilizan esta institución como parte de la red de atención del Quindío.
Los resultados reportados también incluyeron cambios en la operación financiera. De acuerdo con la Supersalud, durante la intervención la facturación por venta de servicios aumentó 13 %, mientras que el recaudo creció 15 %. Estos recursos permitieron, según la entidad, ponerse al día con las obligaciones relacionadas con el talento humano. La ESE gestionó adicionalmente $3.917 millones destinados a proyectos de inversión en infraestructura, dotación y fortalecimiento de servicios.
Sismo obligó a activar una sede alterna para mantener la atención
El proceso de recuperación institucional enfrentó un nuevo desafío con el sismo del 10 de agosto. Después de la emergencia, el hospital activó un plan de contingencia que permitió habilitar una sede alterna y mantener la prestación de servicios mientras se evaluaban las afectaciones en la infraestructura principal.
Actualmente se desarrollan estudios técnicos dirigidos a establecer las obras que serán necesarias para recuperar la sede principal. El proceso deberá definir tanto las intervenciones de infraestructura como las condiciones requeridas para restablecer los servicios afectados por el evento sísmico.
La superintendente nacional de Salud, María Andrea Godoy, indicó que una de las prioridades será mantener los servicios disponibles mientras avanzan las acciones de reconstrucción y recuperar progresivamente aquellos que resultaron afectados. También señaló que el hospital cuenta ahora con una línea base sobre la cual continuar el proceso de estabilización institucional.
¿Qué implica la vigilancia especial de la Supersalud durante el próximo año?
El cierre de la intervención no significa que termine el seguimiento sobre el Hospital La Misericordia. La Supersalud estableció una medida preventiva de vigilancia especial durante un año, periodo en el que revisará el funcionamiento de la ESE y la continuidad de los avances obtenidos durante los últimos cinco años.
El seguimiento también incluirá las acciones implementadas para responder a las consecuencias del sismo. La institución deberá mantener la prestación de los servicios mientras se desarrollan los procesos técnicos y administrativos necesarios para recuperar su infraestructura y normalizar progresivamente su capacidad asistencial.
¿Qué deberá asumir ahora la Gobernación del Quindío?
Con el retorno de la administración del hospital al departamento, la Gobernación del Quindío deberá articular acciones con el Ministerio de Salud y Protección Social para recuperar la operación total de la ESE, intervenir la infraestructura afectada y fortalecer los servicios que funcionaban antes de la emergencia.
El siguiente paso será avanzar en la recuperación del centro asistencial y en su integración a la red departamental de atención. La vigilancia especial de la Supersalud acompañará este periodo de transición durante los próximos 12 meses, mientras se define la reconstrucción de la sede principal y se restablecen los servicios afectados por el sismo.

