En caso de un desastre natural, el ser humano es solidario por naturaleza. Múltiples llamados de ayuda en medios de comunicación y redes sociales ante un fenómeno natural destructivo, movilizan donaciones de todo tipo. En su gran mayoría, están alimentos y agua, alojamiento y protección, iluminación y energía, herramientas y rescate, higiene y saneamiento, atención en salud, entre muchos otros. Para este último grupo, que comprende donación de botiquines, material de curación y medicamentos, se debería tener clara la información de cómo realizar la logística de preparación, separación, clasificación para que esta donación sea efectiva.
En la información que se encuentra disponible para las personas que quieren hacer donaciones en estas situaciones, se tiene muy claro qué donar para el caso de los alimentos. De hecho, se encuentran listas de comestibles no perecederos, o simplemente los mercados están listos para donar y establecimientos comerciales tienen disponibles los sitios donde se hace la entrega directamente o en los centros de acopio. La comunidad en este caso reconoce a dónde llevar estas donaciones. Caso contrario ocurre con los productos farmacéuticos, ya que la donación inadecuada genera problemas logísticos que involucran transporte, personal humano y áreas de disposición para los medicamentos.
En búsquedas realizadas sobre la situación de las donaciones de medicamentos, se encuentran casos ilustrativos como en el terremoto de Spitak, en Armenia, en 1988, la donación de medicamentos fue aproximadamente de 5000 toneladas de medicamentos y suministros médicos, y tardaron 6 meses en procesar todas estas donaciones con requerimiento de personal humano entrenado para esto. Solamente el 42% fue relevante para la emergencia. En Lituania en 1993, se donó un antihelmíntico veterinario, que por error se administró para endometriosis, causando que once mujeres perdieran la vista. El fármaco se había recibido sin información complementaria en los envases, y los médicos los identificaron mediante comparación con el nombre que figuraba en prospectos de otros productos.
En el tsunami del 2004 en Sri Lanka, se recibió asistencia médica de 278 donantes de ONG locales, 150 organizaciones internacionales y 30 gobiernos extranjeros. De las 56 toneladas recibidas solo el 10% figuraba en la lista de medicamentos solicitados. Más del 80% eran donaciones no solicitadas, sin clasificación ni separación. Los medicamentos no esenciales representaron el 43 % y los que no contaban con registro para uso en el país, el 38 %. Esto generó sobrecarga de los recursos humanos en áreas de recepción, procesamiento y distribución de estos medicamentos.
Entonces, queda la duda si es mejor donar o no donar medicamentos, ya que vemos que la logística es compleja y que la ayuda en muchas ocasiones no es tan efectiva. La respuesta ante esto debe ser “sí” y mil veces “sí”. Los medicamentos son un elemento esencial que sirven para tratar una enfermedad, aliviar un sufrimiento y la donación farmacéutica apropiada es considerada como actividad internacional de asistencia humanitaria.
Hay varias causas en que estas donaciones no son efectivas, como la desarticulación entre las entidades receptoras y donantes, haciendo en muchas oportunidades que se envíen medicamentos que no cubran una necesidad terapéutica a la población afectada o que se tenga la creencia que, ante una emergencia, es mejor tener cualquier tipo de medicamento que ninguno. Así mismo, el almacenamiento de medicamentos no utilizados promueve su comercialización en el mercado negro, malas prácticas de distribución y actividades no lícitas para su administración en la población.
La Organización Mundial de la Salud (OMS), establece las directrices para las donaciones de los medicamentos, donde se encuentran recomendaciones estandarizadas para el desarrollo de políticas nacionales e institucionales de donaciones de medicamentos. En su tercera edición de este documento, se establecieron doce recomendaciones de buenas prácticas para países donantes y receptores y cuatro principios fundamentales que sustentan estas prácticas. Estos lineamientos se resumen en aspectos principalmente en: i) Beneficiar al receptor, con una necesidad expresada y en donaciones no solicitadas, se deben revisar cuidadosamente; ii) Se deben realizar con el cumplimiento de las políticas gubernamentales y las disposiciones regulatorias vigentes en el país receptor; iii) Las donaciones deben coordinarse mediante un plan establecido por ambas partes y, iv) La calidad del producto farmacéutico se debe cumplir para cada una de las partes.
En la reciente emergencia ocurrida en agosto de 2026 en Colombia, en algunas regiones del país debida al terremoto, las agencias regulatorias como el Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (INVIMA), hizo un llamado a que donantes internacionales coordinen previamente con autoridades colombianas la canalización de las donaciones. Entre estas instituciones se encuentra el Ministerio de Salud y Protección Social, Ministerio de Relaciones Exteriores, Agencia Presidencial de Cooperación Internacional de Colombia (APC-Colombia), Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN). El decreto 1041 de 2026, establece los nuevos requisitos para articular estas donaciones, destinados con fines sociales, humanitarios y de salud pública.
Ahora bien, para las donaciones a nivel nacional el Ministerio de Salud, Sociedades científicas, y otras instituciones, hacen un llamado a que el suministro se haga a través de IPS, hospitales, servicios farmacéuticos o instituciones como la Cruz Roja. De esta manera, si usted encuentra en su casa medicamentos que no han expirado o medicamentos sobrantes de un tratamiento en buen estado, es mejor dejarlos allí. Resulta más conveniente, dirigirse a una farmacia para comprar medicamentos que estén en cajas cerradas y que sean dispensados, conservando las buenas prácticas de distribución y almacenamiento para productos farmacéuticos. De acuerdo con la normativa expedida por el Ministerio de Salud y Protección social, el Decreto 2200 de 2005, la Resolución 1403 de 2007, y otras normativas, las donaciones deben cumplir con la regulación dispuesta para Colombia.
Cuando llegan estos medicamentos a las organizaciones autorizadas, aún el proceso continúa. El papel de profesionales formados en la información y buena disposición de los medicamentos, como químicos farmacéuticos es fundamental. Estos productos farmacéuticos deben garantizar que sean pertinentes, seguros, de calidad, trazables y utilizados en la población afectada. Y ahora bien, ¿qué tipos de medicamentos donar, ante una emergencia natural? No existe “una” lista única de la OMS para emergencias. Existen dos instrumentos que no se deben confundir: una son los botiquines estandarizados de emergencia y otra es la Lista Modelo de medicamentos esenciales.
Para el primer caso, el contenido de los botiquines se basa principalmente en la lista anteriormente mencionada y en guías de tratamiento específico que se actualizan periódicamente. El botiquín interinstitucional de emergencia (IEHK) está diseñado para una población de 10.000 personas para tres meses, con fines de salvamento, pero no para condiciones que requieren cuidado continuo, y cuenta dos módulos como el módulo básico (atención primaria y formas farmacéuticas orales), cuantificado para 1000 personas por tres meses y el módulo suplementario (nivel hospitalario, formas farmacéuticas orales, inyectables).
Este último a su vez se divide en siete unidades de medicamentos: oral, inyectable, salud mental, cadena de frío, elementos de protección personal (PEP), malaria y controlados. De acuerdo con la OMS, el kit no sustituye un sistema de abastecimiento continuo. Adicionalmente, existen botiquines complementarios para el caso de un sismo: TESK 2019 (Trauma and Emergency Surgery Kit) o NCDK 2022 (enfermedades no transmisibles), MHK 2022 (salud mental), TRK 2025 (rehabilitación, complementario al TESK), CTT 2021 (recolección, tamizaje y transfusión de sangre). En cuanto a la lista de Modelo de Medicamentos Esenciales, se actualizan cada dos años y la versión vigente actualizada corresponde al año 2025.
Como vemos, es posible realizar una donación eficiente de medicamentos y coordinar con los centros médicos, IPS, o instituciones en salud autorizadas para captar estas donaciones de manera segura.
La solidaridad no está en discusión; lo que está en discusión es su método. Donar medicamentos sigue siendo un acto legítimo y necesario de asistencia humanitaria, pero se convierte en ayuda real solo cuando pasa por el canal correcto: una necesidad expresada por el receptor, un producto que cumple la regulación colombiana y un profesional farmacéutico que responda por su pertinencia, su calidad y su trazabilidad. Frente a la próxima emergencia, la pregunta útil para el sector salud no será cuánto se donó, sino cuánto de lo donado llegó en condiciones de ser utilizado. Que la respuesta sea distinta de la que dejaron Armenia, Lituania o Sri Lanka depende de decisiones que se toman antes del desastre, no después. Para finalizar, conocer los aspectos regulatorios que enmarcan una donación nacional o una donación internacional de acuerdo con la regulación y los lineamientos de agencias internacionales como la OMS, debe circular antes de una emergencia y no durante ella.
Referencias
Fattah, F. et al. (2025). Equitable access to essential medicines to treat neglected tropical diseases: Latest developments from the World Health Organization (WHO). PLoS Negl Trop Dis. 2025 Dec 23;19(12):e0013854. doi: 10.1371/journal.pntd.0013854.
World Health Organization. (2025). The selection and use of essential medicines: WHO Model List of Essential Medicines, 24th list. Geneva. https://doi.org/10.2471/B09474.
World Health Organization. The 23rd WHO model list of essential medicines & 9th essential medicines for children. Geneva: WHO Press; 2023. Available from: https://www.who.int/publications/i/item/WHO-MHP-HPS-EML-2023.01
World Health Organization. World Health Organization global report on access to medicines and vaccines 2024. Geneva: WHO Press; 2024
World Health Organization. (2019). The interagency health kit 2017: medicines and medical devices for 10 000 people for approximately three months. Geneva.
World Health Organization. (2010). Guidelines for medicine donations. WHO Press. Geneva
World Health Organization. (1999). Directrices sobre donativos de medicamentos. Geneva
Permaul Flores et al., (2023). Medicine donations: a review of policies and practices.
Globalization and Health Doi: 10.1186/s12992-023-00964-3