El Hospital San Vicente Fundación Medellín anunció una transición directiva con fechas y encargo definidos para asegurar continuidad institucional. El nuevo ciclo iniciará formalmente en marzo de 2026, con Carlos Humberto Tobar González al frente de la Dirección General.
La institución estructuró un empalme escalonado que combina cierre de ciclo, dirección encargada y posesión del nuevo director. En ese marco, confirmó que el doctor Diego José Duque Ossa culminará su ciclo el 31 de diciembre y que, durante enero y febrero, el encargo estará a cargo del Dr. Mauricio Tamayo Palacio, presidente de San Vicente Fundación, como medida de continuidad hasta el inicio formal del nuevo ciclo en marzo.
Transición con empalme definido y dirección encargada desde enero
La hoja de ruta de la transición deja tres hitos operativos que, en gestión hospitalaria, suelen ser determinantes para preservar estabilidad: cierre del ciclo directivo a finales de año, encargo desde enero y posesión en marzo.
Este esquema reduce un riesgo frecuente en los cambios de liderazgo: que el empalme se traduzca en pausas administrativas o pérdida de ritmo en decisiones que sostienen la operación diaria. En una institución asistencial, el valor de un encargo explícito no está en la figura en sí, sino en la capacidad de mantener coordinación interna, continuidad de procesos y respuesta oportuna ante contingencias mientras se completa la transición.
La institución enmarca el relevo como un ciclo que se cierra y otro que se abre, con la idea de continuidad como elemento central: el cuidado se mantiene como esencia por encima de los cambios de liderazgo.
Cierre de ciclo y reconocimiento institucional a una trayectoria de más de tres décadas
La institución destacó el cierre del ciclo de Diego José Duque Ossa como el final de una trayectoria extensa vinculada al Hospital Universitario. En su caracterización, lo describió como una persona íntegra y comprometida, y subrayó componentes asociados al liderazgo clínico y a la cultura de cuidado: mirada humanista, sensibilidad histórica y huella en la identidad institucional.
Asimismo, resaltó que durante más de tres décadas acompañó procesos de transformación, cuidado y excelencia, “siempre con el paciente en el centro y la ética como guía”. En clave de gestión, este énfasis no solo reconoce una trayectoria: también delimita una línea cultural que la institución busca preservar en el relevo, especialmente en un hospital donde la confianza interna, la cohesión de equipos y la experiencia del paciente se construyen en el tiempo.
Un perfil con enfoque en liderazgo, gestión y estándares de calidad
Carlos Humberto Tobar González es médico de la Pontificia Universidad Javeriana, con especializaciones en Medicina del Trabajo y Administración Hospitalaria, y un MBA en dirección estratégica.
Cuenta además con formación complementaria en alta dirección, innovación abierta, gobierno corporativo y estándares de acreditación en salud.
Con más de dos décadas de experiencia en el sector, ha liderado procesos clínicos, administrativos y de innovación en Javesalud, donde fue director general, subdirector técnico-científico y coordinador médico.
También ha participado como asesor o miembro activo en juntas directivas y espacios sectoriales como la Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas (ACHC), la Organización para la Excelencia de la Salud (OES), el Instituto Roosevelt y la Junta Nacional de Acreditación en Salud.
Esa trayectoria, desarrollada entre responsabilidades clínicas y administrativas incluyendo cargos directivos y técnico-científicos que le ha permitido trabajar de forma directa con retos de operación que atraviesan a las instituciones prestadoras: coordinación interna, toma de decisiones orientadas a la calidad y a la continuidad del cuidado, y exigencias crecientes de gestión en entornos de alta complejidad.
La decisión y el foco declarado: liderazgo, talento humano y atención centrada en el valor
El Hospital San Vicente Fundación Medellín ubicó la designación como resultado de un proceso reflexivo liderado por la Junta Corporativa y la Presidencia, y la vinculó con un ejercicio de desarrollo de liderazgo realizado durante varios meses, integrando perspectivas internas y externas.
En esa misma descripción, la institución caracterizó al nuevo director como un líder estratégico orientado a la excelencia, con visión del sistema de salud, estilo colaborativo y compromiso con la formación del talento humano. Asimismo, resaltó el enfoque en “modelos de atención centrados en el valor” como parte de la orientación del nuevo ciclo directivo.
Retos inmediatos del empalme hacia 2026
Sin fijar metas operativas específicas, la institución deja definidos los elementos que suelen determinar el éxito de una transición directiva en un hospital la continuidad, la cohesión y la ejecución. El empalme tendrá que garantizar que la etapa interina mantenga la operación con normalidad y que la llegada formal en marzo traduzca la orientación estratégica en prioridades implementables (calidad, experiencia del paciente, coordinación clínica y fortalecimiento institucional).
En ese escenario, la dirección encargada desde enero se convierte en un componente táctico que sostiene la línea administrativa y permite que el cambio de liderazgo no se convierta en un periodo de inmovilidad.
Perspectivas del nuevo ciclo directivo
La designación de Carlos Humberto Tobar González abre expectativas sobre una conducción con lectura integral de la operación asistencial y administrativa, dada su trayectoria en liderazgo clínico, gestión e innovación en el sector, así como su participación en escenarios gremiales y de calidad.
Sin embargo, el reto institucional será convertir esa experiencia en decisiones consistentes y medibles que preserven la continuidad del cuidado y fortalezcan los estándares de excelencia que la organización declara como parte de su identidad. En un entorno donde las instituciones enfrentan mayores exigencias de desempeño, transparencia y respuesta oportuna, el nuevo ciclo directivo deberá sostener una gestión de neutralidad activa centrada en lo esencial para un hospital la continuidad asistencial, la coherencia organizacional y una orientación clara hacia modelos de atención centrados en el valor, con foco en resultados relevantes para pacientes y equipos.





