La Secretaría Distrital de Salud de Bogotá y las secretarías de Salud del Tolima y Cundinamarca adelantaron un encuentro técnico para alinear acciones frente a la emergencia nacional por el brote de fiebre amarilla. La articulación se planteó como una necesidad operativa ante la situación epidemiológica del Tolima, descrito como el territorio con mayor carga de casos reportados, y ante la urgencia de responder con mayor oportunidad a la persistencia de la transmisión.
La mesa se enfocó en fortalecer el seguimiento de casos y la vigilancia, pero también en incorporar componentes de investigación para comprender mejor la dinámica de la enfermedad. El acuerdo central fue trabajar como un bloque regional, reconociendo que, por movilidad, turismo y temporada de vacaciones, Bogotá, Tolima y Cundinamarca se comportan como un solo territorio en la lucha contra esta enfermedad.

Fiebre amarilla y respuesta coordinada con énfasis en vacunación y comunicación de riesgo
Las entidades coincidieron en que la vacunación debe intensificarse y acompañarse de una estrategia robusta de comunicación dirigida a la ciudadanía, con especial énfasis en viajeros. El llamado conjunto fue claro: vacunarse con al menos 30 días de anticipación antes de desplazarse a zonas endémicas, con el fin de asegurar una protección superior al 98 %.
En ese marco, el secretario Distrital de Salud de Bogotá, Gerson Bermont, subrayó la relevancia de la vacunación como principal medida de protección, pero advirtió que, según lo discutido técnicamente, no basta por sí sola para controlar la transmisión si existen cambios en el ciclo selvático. En sus palabras:
“Fortalecer la comunicación y la vacunación. Eso no tiene discusión, la vacunación es la mayor protección que tenemos para nuestra población. Sin embargo, no es suficiente para controlar la transmisión, dado que existen cambios en el ciclo selvático. Vamos a apoyar la investigación y análisis genómico en las regiones endémicas del Tolima y Cundinamarca para entender mejor el problema, no solo en humanos, también qué está pasando con los primates en esas zonas del Tolima y hacer una evaluación y diagnóstico”.
Este enfoque integra dos dimensiones que suelen correr por carriles separados en emergencias sanitarias: por un lado, la prevención inmediata a través de vacunación y comunicación; por el otro, una línea de análisis técnico-científico para entender con mayor precisión la dinámica viral y orientar decisiones basadas en evidencia.
Vigilancia epidemiológica, epizootias y estudio de vectores y reservorios
Uno de los ejes del encuentro fue consolidar acuerdos técnicos para fortalecer el seguimiento de casos y robustecer la vigilancia epidemiológica, incorporando además el análisis de los factores ecológicos que influyen en la transmisión. En el intercambio interinstitucional se planteó la importancia de evaluar los desafíos ecológicos del brote y profundizar en el comportamiento de vectores y reservorios animales.
De manera particular, la mesa resaltó la necesidad de reforzar la investigación sobre epizootias y su seguimiento, entendidas como eventos que aportan información relevante para anticipar riesgos y comprender la circulación viral en el entorno. Esta mirada busca ampliar el campo de observación más allá del componente humano, para incorporar la dinámica de la enfermedad en el territorio.
La secretaria de Salud del Tolima, Katherine Rengifo, destacó que el balance técnico del encuentro fue positivo y que identificaron oportunidades concretas para fortalecer el seguimiento a epizootias y el análisis del vector, con mayor foco en la dimensión genómica. En su declaración: “El balance de esta reunión es totalmente positivo, como equipos técnicos entendimos que hay oportunidades para fortalecer lo que tiene que ver con el seguimiento a las epizootias, pero también al comportamiento del vector, hoy más enfocado a la parte genómica. Este apoyo interinstitucional nos va a permitir desplegar esa visión, no sólo de nuestro departamento, sino de Bogotá como Distrito y de Cundinamarca”.
Análisis genómico y entomovirológico para comprender la dinámica viral en humanos y primates
El componente de análisis genómico y entomovirológico aparece como una apuesta diferenciadora de la estrategia conjunta. Las entidades acordaron profundizar en estos frentes con el propósito de comprender mejor la dinámica viral tanto en humanos como en primates, y así orientar decisiones sustentadas en evidencia científica.
La mesa técnica planteó que comprender lo que ocurre en primates en zonas específicas del Tolima es clave para mejorar el diagnóstico de situación y ajustar la respuesta en campo. Esta línea de trabajo, según lo acordado, se proyecta como un soporte técnico para interpretar la transmisión y los cambios asociados al ciclo selvático, de manera que la estrategia no se limite a acciones reactivas sino que incorpore investigación aplicada.
Un territorio integrado por movilidad y turismo y una agenda nacional ambiental y sanitaria
Otro de los consensos fue reconocer el alto nivel de movilidad entre Bogotá, Tolima y Cundinamarca, asociado a turismo y vacaciones, como un factor que vuelve imprescindible la coordinación regional. Bajo esa premisa, se definió que el abordaje no puede ser fragmentado ni entendido como un problema exclusivo de un solo departamento.
En esa misma línea, se estableció el compromiso de avanzar en un trabajo articulado con el Ministerio de Salud, el Ministerio de Ambiente y las Corporaciones Autónomas Regionales, reconociendo que la respuesta requiere un esfuerzo coordinado a nivel nacional, con enfoque ambiental y sanitario. Bogotá, por su parte, ratificó la disposición de poner su capacidad técnica y respaldo institucional para apoyar a Tolima y Cundinamarca en la mitigación de la problemática.
Las secretarías reiteraron que el desafío no es aislado, sino una situación que convoca a actuar de forma conjunta. La articulación alcanzada en esta mesa de cooperación se perfila como un paso clave hacia una respuesta integrada para proteger la vida y la salud de la población y avanzar hacia el control definitivo de la fiebre amarilla en Colombia.

