Argentina aprobó una actualización de la normativa de trasplante renal mediante la Resolución 375/2026 del Instituto Nacional Central Único Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), publicada el 26 de octubre de 2026. La medida introduce cambios en los criterios de prioridad para pacientes en lista de espera, el acceso al trasplante antes de iniciar diálisis y los requisitos de participación en programas de donación renal cruzada. También incorpora disposiciones para trasplantes combinados y actualiza las condiciones de funcionamiento de los equipos especializados.
La nueva regulación forma parte de una revisión de los procedimientos de donación y trasplante desarrollados en los últimos años. De acuerdo con la información oficial publicada por el INCUCAI, la actualización busca mejorar la gestión de las listas de espera, ampliar las posibilidades de acceso y fortalecer las condiciones de calidad asistencial de los programas de trasplante renal.
Su alcance comprende la habilitación de establecimientos y equipos profesionales, los procedimientos de inscripción de pacientes, la distribución de órganos provenientes de donantes fallecidos y el funcionamiento de la donación renal cruzada. La actualización también establece criterios específicos para situaciones clínicas que requieren una consideración particular durante la asignación de órganos.
La medida reorganiza distintos componentes del sistema bajo un mismo marco regulatorio, con el propósito de que las decisiones de acceso al trasplante respondan a criterios clínicos definidos. Su implementación exigirá articular la evaluación de los candidatos, la compatibilidad inmunológica y la capacidad operativa de los establecimientos habilitados.
Trasplante renal antes de diálisis tendrá criterios clínicos actualizados
Uno de los componentes centrales es el trasplante renal preventivo o prediálisis, procedimiento realizado antes de que el paciente necesite iniciar tratamiento dialítico. Esta alternativa puede evitar la exposición previa a diálisis en pacientes seleccionados y, según explica el INCUCAI, presenta ventajas en la supervivencia del receptor y del órgano trasplantado.
La actualización precisa los requisitos para identificar la enfermedad renal crónica y determinar la elegibilidad de los candidatos. Para ello, contempla la documentación clínica mediante pruebas de laboratorio, biopsias o estudios de imágenes, con criterios diferenciados para pacientes adultos y pediátricos.
Los antecedentes publicados por el organismo muestran la utilización de esta modalidad entre noviembre de 2022 y octubre de 2024:
- El 4 % de las inscripciones en lista de espera correspondió a la categoría de trasplante preventivo.
- Se realizaron 38 trasplantes con órganos provenientes de donantes fallecidos en pacientes de esta categoría.
- En 27 de esos procedimientos se evitó el inicio previo de diálisis.
Estos datos corresponden a la experiencia anterior a la Resolución 375/2026 y permiten contextualizar la actualización. La nueva regulación busca precisar los criterios de acceso, aunque sus resultados dependerán de la identificación oportuna de los candidatos, la disponibilidad de órganos y la evaluación realizada por los equipos tratantes.
Nuevas prioridades para pacientes urgentes e hipersensibilizados
La Resolución 375/2026 también modifica los criterios de priorización en la lista de espera renal. La actualización contempla situaciones clínicas en las que la continuidad del tratamiento o las dificultades para encontrar un órgano compatible requieren procedimientos específicos de clasificación y asignación.
Entre los grupos considerados por el INCUCAI se encuentran:
- Pacientes con último acceso vascular (UAV): personas cuya posibilidad de mantener un acceso vascular para hemodiálisis está gravemente comprometida, situación que puede constituir una urgencia médica.
- Pacientes hipersensibilizados: receptores con una elevada sensibilización inmunológica, condición que dificulta encontrar donantes compatibles y puede prolongar su permanencia en lista de espera.
La regulación establece un orden de prioridad que reconoce estas condiciones clínicas. En el caso de los pacientes hipersensibilizados, el objetivo es mejorar sus oportunidades de recibir un órgano compatible sin desconocer los criterios de seguridad inmunológica aplicables al trasplante.
El INCUCAI informó que, desde la implementación del Programa para Pacientes Hipersensibilizados en agosto de 2023, el indicador de acceso al trasplante para este grupo pasó del 10,7 % al 20,8 %. El organismo también reportó reducciones en el rechazo y la pérdida del injerto, resultados que corresponden a la experiencia previa del programa y no a efectos ya observados de la nueva resolución.
Donación renal cruzada busca superar barreras de acceso
La donación renal cruzada constituye otra de las áreas modificadas. Esta modalidad permite realizar intercambios entre parejas de donantes y receptores cuando no existe compatibilidad dentro de la pareja original, pero sí puede encontrarse una combinación compatible con otra pareja inscrita en el programa. Según el balance presentado por el INCUCAI, se había concretado un intercambio efectivo entre 12 parejas inscritas. Entre las dificultades identificadas figuraba la complejidad de los estudios inmunológicos exigidos a los donantes, algunos de los cuales no contaban con cobertura por parte de los financiadores del sistema sanitario.
La actualización simplifica los requisitos de estudios inmunológicos para el ingreso al Programa de Donación Cruzada, equiparándolos con los solicitados a los donantes vivos. El cambio busca facilitar la participación de parejas incompatibles y reducir barreras administrativas y financieras durante la evaluación inicial.
Esta modificación no elimina la necesidad de comprobar la compatibilidad entre donantes y receptores ni sustituye los procedimientos de evaluación clínica. Su relevancia radica en ajustar los requisitos de ingreso al programa, mientras que la realización efectiva de los trasplantes continuará dependiendo de la identificación de combinaciones compatibles y de las condiciones médicas de cada participante.
Trasplantes combinados amplían su alcance regulatorio
La normativa también actualiza las disposiciones aplicables a los trasplantes combinados con riñón. Hasta ahora, el marco regulatorio contemplaba específicamente el trasplante hepatorrenal, destinado a pacientes que requieren simultáneamente un trasplante de hígado y de riñón. Con la nueva resolución, el alcance se extiende a otras modalidades de trasplante combinado que incluyen un riñón, con excepción del trasplante renopancreático. La modificación incorpora criterios clínicos diferenciados para pacientes con enfermedad renal crónica y aquellos que presentan disfunción renal aguda.
Esta distinción resulta relevante porque la necesidad de un trasplante renal simultáneo debe evaluarse según la naturaleza y evolución del compromiso de la función renal. El cambio regulatorio busca establecer condiciones de evaluación más precisas para decidir cuándo corresponde incorporar un riñón dentro de un procedimiento de trasplante combinado.
¿Qué cambia para los centros y equipos de trasplante renal?
La actualización incluye disposiciones relacionadas con la habilitación de programas, la organización de los equipos especializados y las condiciones de calidad en la atención. Estos componentes forman parte de la regulación de los procedimientos de evaluación pretrasplante, intervención quirúrgica y seguimiento posterior de los receptores.
Desde la perspectiva institucional, las modificaciones requieren que los establecimientos revisen sus procedimientos conforme a las nuevas reglas aplicables. La coordinación entre los equipos médicos, los servicios de inmunología y los organismos responsables de la gestión de listas será relevante para aplicar los criterios de prioridad y las modalidades de donación contempladas. El fortalecimiento de los programas no depende únicamente de los requisitos administrativos. También involucra la capacidad para evaluar oportunamente a los pacientes, garantizar la seguridad de los procedimientos y mantener el seguimiento clínico de quienes reciben un órgano.
¿Qué implicaciones tendrá la nueva regulación para los pacientes?
La Resolución 375/2026 introduce cambios en diferentes etapas del acceso al trasplante renal: desde la posibilidad de recibir un órgano antes de iniciar diálisis hasta la atención de pacientes con dificultades inmunológicas o situaciones clínicas urgentes. Asimismo, la simplificación de requisitos en donación cruzada puede favorecer la participación de candidatos que anteriormente enfrentaban barreras durante su evaluación.
La relevancia clínica de estas decisiones se relaciona con los beneficios y riesgos de recibir un trasplante frente a continuar en tratamiento dialítico. Como ha documentado CONSULTORSALUD en un análisis sobre supervivencia del trasplante renal frente a la diálisis, los resultados también dependen de características individuales del receptor y del tipo de órgano disponible.
Para el sistema argentino, el principal desafío será traducir los cambios normativos en procesos de asignación oportunos, seguros y verificables. La evolución de las listas de espera, los trasplantes preventivos, los intercambios de donación cruzada y los resultados clínicos permitirá establecer, con información posterior a la implementación, el alcance efectivo de esta actualización regulatoria.


