Fenalco Antioquia alertó que la red hospitalaria y clínica del departamento atraviesa un momento crítico por deudas acumuladas de EPS incluidas algunas intervenidas y advirtió impactos directos en la atención oportuna, el pago de salarios, la compra de insumos y la entrega de medicamentos.
La crisis financiera del sistema de salud en Antioquia volvió a encender las alertas tras un pronunciamiento institucional de Fenalco Antioquia, en el que el gremio expresó respaldo al sector salud y advirtió por la afectación a los usuarios del departamento. La organización manifestó solidaridad con más de 60 afiliados directos del sector salud y medicamentos, quienes según su posición enfrentan una coyuntura que limita la capacidad de respuesta del sistema en el territorio.
En el centro del planteamiento aparece un dato que dimensiona el problema, Fenalco Antioquia indicó que las obligaciones pendientes de las EPS con hospitales y clínicas del departamento superan los $4 billones, y añadió que, al incorporar la totalidad de la red pública y privada, proyecciones e informes ubican la cifra cerca de los $8 billones.
Para el gremio, estos niveles de cartera no son un asunto meramente contable, se traducen en presiones operativas que terminan impactando la continuidad de servicios y el acceso oportuno de la población.
EPS mencionadas y un “momento crítico” para la red hospitalaria y clínica
Fenalco Antioquia sostuvo que la red hospitalaria y clínica enfrenta un momento crítico por deudas acumuladas de varias Entidades Promotoras de Salud (EPS), con énfasis en aquellas intervenidas por el Gobierno nacional. En su pronunciamiento, el gremio mencionó de manera específica a Nueva EPS, Savia Salud y Coosalud como parte de las entidades asociadas a la crisis descrita.
Si bien la institución no desagregó montos por EPS ni por tipo de institución prestadora, su advertencia se concentró en el efecto acumulado de la falta de pagos oportunos, cuando la cartera se vuelve estructural, se reduce la capacidad de sostener operaciones regulares y se elevan los riesgos de interrupción o restricción de servicios.
Consecuencias reportadas: salarios, insumos, servicios no urgentes y barreras para pacientes
En su análisis, Fenalco Antioquia describió impactos que, desde su perspectiva, ya se reflejan en decisiones operativas dentro del sistema. El primer efecto señalado tiene que ver con liquidez, el gremio advirtió que hay hospitales sin recursos suficientes para pagar salarios, adquirir insumos médicos y garantizar atención integral, una cadena que afecta a los trabajadores del sector y, de manera directa, a usuarios y familias.
El segundo efecto se manifiesta en restricciones de oferta. Fenalco Antioquia afirmó que varias instituciones de salud han suspendido servicios no urgentes o han restringido la atención a afiliados de algunas EPS mencionando como ejemplo a Nueva EPS debido a la falta de pagos oportunos.
En la práctica, este tipo de medidas suele concentrar recursos en la atención urgente, mientras consultas programadas, procedimientos electivos y seguimientos pueden quedar condicionados por disponibilidad y flujo de caja.
El tercer impacto descrito se ubica en la experiencia del paciente, Fenalco Antioquia señaló retrasos en citas, procedimientos, entrega de medicamentos y continuidad de tratamientos, y sostuvo que estas demoras se convierten en más barreras de acceso al derecho fundamental a la salud. Para el gremio, el problema no se reduce a la espera, el riesgo es que la interrupción de tratamientos y la postergación de atenciones oportunas deterioren el control clínico de pacientes y agraven la presión sobre servicios de urgencias.
Gestores farmacéuticos: cartera que frena compra y distribución de medicamentos
Fenalco Antioquia puso un énfasis particular en el impacto sobre los gestores farmacéuticos y el componente de medicamentos. La entidad reiteró su respaldo especialmente a estos actores y sostuvo que enfrentan, junto con prestadores, una acumulación de cartera que dificulta la compra y distribución de medicamentos, afectando la atención oportuna y la prestación de servicios con calidad.
Al incorporar este punto, el gremio conectó la crisis financiera con un componente operativo crítico, el abastecimiento. Cuando se reduce la liquidez, se deteriora la capacidad de compra y reposición, y el sistema puede perder margen para garantizar continuidad terapéutica, especialmente en pacientes que dependen de entregas periódicas y adherencia estricta a tratamientos.
Una causa estructural señalada: el desafío asociado con la UPC
Además de la cartera, Fenalco Antioquia relacionó la coyuntura con el “desafío asociado con la Unidad de Pago por Capitación (UPC)”, definida por la organización como el mecanismo mediante el cual el Estado financia anualmente parte de la atención en salud. El gremio afirmó que este mecanismo “arrastra déficits” y dificulta la sostenibilidad financiera de las EPS y de quienes prestan servicios, incluidos los gestores farmacéuticos.
Bajo esa lectura, Fenalco Antioquia planteó que la cartera no es un fenómeno aislado: se conecta con tensiones de financiación que afectan la estabilidad del sistema y su capacidad de cumplir oportunamente con obligaciones derivadas de la prestación. En consecuencia, su llamado apunta a medidas de choque para recuperar liquidez, junto con acciones que atiendan los factores estructurales.
Llamado urgente: liquidez, pago de obligaciones y protección del acceso
Fenalco Antioquia estructuró su mensaje en tres líneas. Primero, reafirmó su respaldo a los afiliados del sector salud y medicamentos, con énfasis en gestores farmacéuticos impactados por la acumulación de cartera. Segundo, expresó acompañamiento a los usuarios de Antioquia que según la entidad enfrentan demoras y restricciones en el acceso a procedimientos, consultas y tratamientos esenciales.
Tercero, hizo un llamado a los gobiernos nacional y departamental, a las EPS y a instituciones competentes para adoptar medidas urgentes que garanticen liquidez del sistema, pago de obligaciones financieras pendientes y la sostenibilidad del derecho fundamental a la salud. El planteamiento final insistió en la necesidad de un trabajo conjunto entre autoridades, prestadores y gremios para encontrar soluciones estructurales que permitan restablecer una atención adecuada y digna para la ciudadanía.




