El sistema de salud colombiano atraviesa uno de sus momentos financieros más críticos en la última década. Según el más reciente boletín del Observatorio de Financiamiento de Así Vamos en Salud, las pérdidas operacionales de las Entidades Promotoras de Salud (EPS) ascendieron a $6,8 billones en 2024, lo que representa un aumento del 48% con respecto al año anterior. Este deterioro sostenido en la sostenibilidad financiera amenaza la estabilidad del modelo de aseguramiento y plantea urgentes desafíos para su continuidad y funcionamiento eficiente.
Pérdidas crecientes y patrimonio negativo: los síntomas de un sistema al límite
El informe, basado en los estados financieros reportados por las EPS a la Superintendencia Nacional de Salud, revela que el patrimonio neto del sistema se encuentra en terreno negativo, alcanzando los -$9,7 billones. El régimen subsidiado concentra más del 50% de este déficit con -$4,9 billones, reflejando una mayor vulnerabilidad de las poblaciones más pobres y de las EPS que operan bajo este esquema.

El documento no incluye los datos financieros de Nueva EPS, entidad que representó el 23,9% de los ingresos del sistema en 2023, lo cual podría incrementar aún más las cifras negativas si se integraran sus resultados. Esta ausencia ha sido señalada por el Observatorio como un punto crítico que profundiza la incertidumbre y debilita la transparencia en el análisis del sector.
Las EPS con mayores pérdidas
El panorama financiero varía por régimen, pero el deterioro es evidente en ambos:
- En el régimen contributivo, las EPS Sanitas y Famisanar concentraron el 52% de las pérdidas totales.

- En el régimen subsidiado, Asmet Salud y Savia Salud fueron las más afectadas, reflejando los mayores niveles de descapitalización.

En total, cinco EPS —Famisanar, Emssanar, Asmet Salud, Savia Salud y Sanitas— concentran el 70% del patrimonio negativo del sistema, lo que evidencia una alta concentración del riesgo financiero en pocas entidades.
Siniestralidad superior al 100%: ingresos insuficientes frente a los costos en salud
El informe también reporta que la siniestralidad del sistema se ubicó en un 102,4%, lo que significa que los costos por atención en salud superan los ingresos recibidos por las EPS. Cuando se incorporan otros gastos operacionales y administrativos, la siniestralidad ajustada asciende al 109,9%, configurando un modelo insostenible en el corto y mediano plazo.
Este indicador pone de manifiesto una de las mayores preocupaciones del sector: la desfinanciación estructural que impide a las EPS cubrir el costo real de los servicios de salud, incluso con pagos anticipados del valor per cápita (UPC) por parte del Estado.
Llamado urgente a la intervención técnica y financiera
El Observatorio de Así Vamos en Salud concluye su análisis con un llamado urgente a las autoridades nacionales, especialmente al Ministerio de Salud y al Ministerio de Hacienda, para que garanticen la liquidez del sistema, revisen la suficiencia de la UPC y refuercen los mecanismos de supervisión financiera.
“La falta de acción frente a este panorama puede derivar en una crisis operativa de grandes proporciones, donde los principales afectados serían los pacientes que enfrentan barreras de acceso, desabastecimiento de medicamentos y cierres de servicios”, advierte el documento.
El boletín también destaca que el sistema ha venido operando en condiciones críticas desde hace varios años, pero el ritmo de deterioro se ha acelerado desde 2023, en un contexto de reformas estructurales en debate, intervenciones a EPS y tensiones por la viabilidad del modelo actual.
Claves para comprender el deterioro financiero del sistema de salud en 2024
- $6,8 billones en pérdidas operacionales, con un crecimiento del 48% respecto a 2023.
- $9,7 billones de patrimonio negativo total, de los cuales $4,9 billones corresponden al régimen subsidiado.
- Siniestralidad del 102,4%, incrementándose a 109,9% al incluir otros gastos.
- Cinco EPS concentran el 70% del déficit patrimonial.
- Déficit patrimonial creció en un 93% respecto al año anterior.
- Nueva EPS, la mayor del país, no reportó información financiera, dificultando un diagnóstico completo.
¿Es viable la sostenibilidad del modelo?
El informe del Observatorio reafirma que la sostenibilidad del sistema de salud colombiano está en entredicho. Sin medidas estructurales de financiamiento, control del gasto y mejora en la gestión de riesgo, el modelo de aseguramiento podría enfrentar una crisis de mayor escala, afectando la red prestadora y el acceso de los ciudadanos a servicios esenciales.
La discusión técnica, la rendición de cuentas y la toma de decisiones con base en datos confiables se presentan hoy como una necesidad inaplazable. La salud de millones de colombianos.
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