La ley ‘Doctora Catalina’ toma su nombre de Catalina Gutiérrez Zuluaga, médica residente de Cirugía General, quien se quitó la vida tras denunciar abusos sistemáticos durante su formación en la Pontificia Universidad Javeriana y el Hospital San Ignacio. En una carta póstuma dirigida a sus compañeros, la doctora escribió: “Ustedes sí pueden. Ánimo.” Su muerte destapó una realidad silenciosa: la presión, el acoso y el desgaste psicosocial en los programas de residencia médica en Colombia.
Este caso no fue aislado. Meses después se conoció el suicidio de Johan Sebastián Castellanos Romero, estudiante de medicina de la Universidad de Los Andes, también víctima de matoneo. Estos hechos generaron una ola de indignación en el sector salud y se convirtieron en catalizadores legislativos.
El contenido del proyecto de ley ‘Doctora Catalina’: medidas concretas contra el maltrato estructural
El Proyecto de Ley 145C, aprobado en primer debate el pasado 1 de abril, propone una reforma integral al modelo de residencia médica en Colombia. A continuación, se destacan sus principales componentes:
1. Reconocimiento laboral del residente
El contrato de práctica formativa se transformaría en un vínculo laboral formal, permitiendo que los residentes se rijan por la legislación laboral colombiana, con acceso integral a la seguridad social y prestaciones sociales. Esta medida rompe con la actual figura de “formación sin relación laboral”, que ha permitido excesos sin responsabilidad institucional.
2. Límites a la jornada de trabajo
La ley establece un tope de 12 horas diarias y 60 horas semanales, lo cual busca mitigar el agotamiento físico y mental que enfrentan los residentes, cuyas jornadas actualmente pueden superar las 100 horas semanales en algunos servicios de alta complejidad.
3. Protección frente al acoso y maltrato
El articulado define con claridad qué constituye acoso laboral en entornos de residencia médica, y fortalece los mecanismos de denuncia, garantizando protección a víctimas y denunciantes. Además, se establecen sanciones para los responsables y se otorgan facultades a la Supersalud y al Ministerio de Educación para investigar y sancionar.
4. Programas de salud mental y prevención del suicidio
Se crea un programa nacional de salud mental exclusivo para residentes médicos, con énfasis en detección temprana de riesgo psicosocial, atención psicológica continua y estrategias de prevención del suicidio.
5. Capacitación institucional obligatoria
Las instituciones de educación superior y los prestadores de servicios de salud deberán implementar espacios de formación en prevención del acoso, salud mental y derechos laborales en entornos clínicos.
Estímulo al talento médico en formación en el exterior
Una de las novedades del proyecto es la creación de un programa de sostenimiento económico para médicos residentes colombianos que cursan su especialidad en el exterior. Esta disposición responde a la necesidad de fortalecer rápidamente el talento humano especializado, especialmente en áreas críticas como psiquiatría, anestesiología y medicina de urgencias.
“Con esta medida, buscamos que los médicos formados fuera del país tengan garantías para terminar su proceso académico y regresar a Colombia a fortalecer el sistema de salud”, explicó la representante María Fernanda Carrascal, ponente del proyecto.
Apoyo interpartidista y avance legislativo
“Aprobamos en primer debate una ley que le devuelve la dignidad a quienes sostienen con su esfuerzo el sistema hospitalario. No se trata solo de proteger la salud mental, sino de reconocer derechos fundamentales y combatir una cultura institucional de abuso”, señaló la Congresista María Fernanda Carrascal.
¡Buenas noticias! | ¡En la Comisión VII de @CamaraColombia acabamos de aprobar el PL 145C #LeyDoctoraCatalina para médicos residentes!
— Mafe Carrascal Rojas (@MafeCarrascal) April 1, 2025
Con esta medida, damos un paso firme para mejorar sus condiciones laborales, garantizar su bienestar y promover la salud mental en su formación.… https://t.co/jEMUEnqWoc pic.twitter.com/vXDRWS3ofq
Una deuda histórica con el talento humano en salud
La aprobación en primer debate de la ley ‘Doctora Catalina’ responde a un clamor histórico del gremio médico colombiano. Durante años, los residentes han sostenido la atención hospitalaria bajo condiciones de alta exigencia, sin reconocimiento laboral ni protección suficiente frente al maltrato institucional.
Distintas asociaciones médicas, como el Colegio Médico Colombiano, han señalado la urgencia de dignificar la formación especializada, no solo para proteger la salud mental de los residentes, sino para garantizar calidad y seguridad en la atención clínica.
Además, el contexto actual de crisis del sistema de salud marcado por incertidumbre financiera, reformas pendientes y agotamiento del personal exige que el país fortalezca su capital humano con condiciones justas, entornos seguros y garantías reales para el ejercicio profesional.