Colombia y Venezuela activaron Mesas Bifronterizas en Salud en Arauca, La Guajira y Norte de Santander, con acompañamiento técnico de la OPS/OMS, para coordinar vigilancia epidemiológica, atención integral y respuesta sanitaria a lo largo de los 2.219 kilómetros de frontera terrestre que comparten. La iniciativa se implementa en un contexto de alta movilidad humana, circulación de enfermedades transmisibles, brechas en salud maternoinfantil y limitaciones en la capacidad resolutiva de los servicios locales, y busca consolidar un mecanismo estable de coordinación binacional en uno de los corredores fronterizos más extensos y complejos de la región.
Cooperación binacional con soporte técnico internacional
El Ministerio de Salud y el Ministerio de Relaciones Exteriores, con el acompañamiento técnico de la OPS/OMS a través del Clúster de Salud, dieron apertura a las Mesas Bifronterizas en Salud entre Colombia y Venezuela en Arauca, La Guajira y Norte de Santander, tomando como referencia la primera mesa bifronteriza desarrollada entre Panamá y Colombia.
Estas mesas se respaldan en un marco normativo sólido que orienta la acción sanitaria entre países. Entre los instrumentos clave se encuentran los compromisos del Reglamento Sanitario Internacional (RSI 2005), la Declaración de Nueva York sobre Refugiados y Migrantes y la Declaración de Mesoamérica de Migración y Salud (2017), así como el Plan Global de Acción de la OMS para la Salud de Refugiados y Migrantes vigente hasta 2030, que promueve la cooperación, la vigilancia conjunta y la protección sanitaria en contextos de movilidad humana. Estos lineamientos ofrecen el marco técnico y político que sustenta la articulación binacional entre Colombia y Venezuela.
En el ámbito nacional, las Mesas Bifronterizas se articulan con la Estrategia de Mesas Territoriales de Salud de Colombia (2022) y con experiencias piloto como el proyecto CCHD COL–PAN (2024). Asimismo, se integran al proyecto PAISS, orientado al fortalecimiento del sector salud y al acceso de población migrante en el contexto pospandemia, con apoyo de la Unión Europea, la AECID y el Banco Interamericano de Desarrollo.


Mesa multisectorial con actores del Estado, cooperación y sociedad civil
Los encuentros realizados en octubre reunieron a instituciones clave del sector salud: Ministerio de Salud y Protección Social, Instituto Nacional de Salud, Cancillería, gobernaciones, alcaldías, Empresas Sociales del Estado, hospitales y Centros Intégrate.
La cooperación internacional también tuvo un rol determinante en estos encuentros. Agencias de Naciones Unidas, organizaciones médicas y entidades humanitarias con presencia histórica en la frontera se sumaron al llamado binacional para fortalecer la capacidad de respuesta. Participaron la OPS y la OIM, junto con equipos de MEDGLOBAL, MERCY CORPS, la Cruz Roja y AECID. A ellas se articularon organizaciones con trabajo comunitario consolidado, como UNICEF, CARE, PROFAMILIA, RED SOMOS y Fundación Mujer y Futuro. Esta combinación de actores técnicos, humanitarios y comunitarios le otorga a las mesas un soporte operativo clave para enfrentar las brechas sanitarias que persisten en la región.
Diagnóstico conjunto: riesgos epidemiológicos y brechas críticas en salud pública
El análisis situacional de las Mesas Bifronterizas identificó desafíos sanitarios prioritarios que requieren acción coordinada:
- Mortalidad y morbilidad materna, vinculadas a dificultades para acceder a controles prenatales, parto seguro y atención posnatal.
- Mortalidad infantil, desnutrición y morbilidad por IRA y EDA, especialmente en población indígena, comunidades rurales dispersas y familias en movilidad.
- Incremento de casos de VIH y sífilis, con brechas en tamizaje, diagnóstico y continuidad del tratamiento.
- Circulación activa de enfermedades transmisibles como dengue, tosferina, fiebre amarilla, tuberculosis y zoonosis.
- Salud mental y violencia basada en género, con demanda creciente y oferta insuficiente de servicios.
- Limitaciones en prestación de servicios, que afectan referencia, contrarreferencia y acceso a atenciones de alto costo.
- Barreras para población sin regularización migratoria, que enfrenta mayores obstáculos para acceder a servicios y tratamientos.
Este diagnóstico confirma la necesidad de fortalecer la cooperación técnica y operativa para responder a riesgos epidemiológicos compartidos.
Cinco ejes estratégicos para la acción binacional en salud
1. Gobernanza y coordinación binacional
Mesas técnicas permanentes, rutas formales de comunicación, metas conjuntas y protocolos compartidos para decisiones coordinadas.
2. Integración de sistemas de información y vigilancia epidemiológica
Interoperabilidad de plataformas, georreferenciación de focos de riesgo y análisis conjunto de datos para mejorar la detección de brotes y la respuesta ante emergencias sanitarias.
3. Fortalecimiento del talento humano en salud
Capacitación conjunta en salud sexual y reproductiva, salud mental, inmunización, control vectorial y atención primaria, además de intercambios técnicos y formación en atención humanizada.
4. Atención integral y continuidad del cuidado
Rutas binacionales de referencia y contrarreferencia para VIH, tuberculosis, violencia basada en género, salud mental y PAI; brigadas móviles, atención domiciliaria y gestión comunitaria de casos.
5. Comunicación sanitaria, participación y redes comunitarias
Estrategias de educación sanitaria, vigilancia participativa, información en puntos de entrada y fortalecimiento del liderazgo local en prevención y promoción de la salud.
Una frontera de 2.219 kilómetros con retos sanitarios persistentes
La frontera terrestre entre Colombia y Venezuela, de aproximadamente 2.219 kilómetros, es la más extensa que ambos países comparten. Del lado colombiano incluye La Guajira, Norte de Santander, Arauca, Vichada y Guainía; del lado venezolano, Zulia, Táchira, Apure, Bolívar y Amazonas.
En este corredor convergen ruralidad dispersa, presencia de pueblos indígenas, movilidad humana constante, pobreza estructural y limitaciones logísticas que afectan el acceso a servicios básicos. Entre los retos destacan la escasez de insumos y medicamentos, la insuficiencia de talento humano, la limitada infraestructura sanitaria y la ausencia histórica de protocolos binacionales estandarizados.
Coordinación binacional para un corredor sanitario crítico
Las Mesas Bifronterizas avanzan como un mecanismo permanente de cooperación entre instituciones del Estado, organismos internacionales y organizaciones comunitarias. Su consolidación permitirá mejorar la vigilancia epidemiológica, la atención primaria y la continuidad del cuidado en un corredor donde los riesgos sanitarios persisten y donde la coordinación binacional se vuelve esencial para proteger a las poblaciones más vulnerables en ambos lados de la frontera colombo-venezolana.
