En el marco del día Mundial de la Obesidad, un nuevo informe publicado en The Lancet ha revelado cifras preocupantes sobre la crisis global de esta condición. De acuerdo con el estudio, si no se toman medidas urgentes, para el año 2050, más de la mitad de la población adulta mundial y un tercio de los niños y adolescentes vivirán con sobrepeso u obesidad, lo que representará una amenaza sin precedentes para la salud pública y los sistemas sanitarios.
Un aumento sin precedentes en las últimas tres décadas
Los datos del Estudio de la Carga Mundial de Enfermedades (Global Burden of Disease Study BMI Collaborators) revelan que el número de personas con sobrepeso ha aumentado dramáticamente en los últimos 30 años. En 1990, se reportaban 731 millones de adultos y 198 millones de niños y adolescentes con sobrepeso u obesidad. Para 2021, estas cifras se dispararon a 2.110 millones y 493 millones, respectivamente.
El estudio también predice un crecimiento del 121% en la obesidad infantil y adolescente a nivel mundial, con un aumento esperado de 186 millones de nuevos casos para 2050, lo que llevará el total de niños y adolescentes a 360 millones.
La autora principal del estudio, Emmanuela Gakidou, del Instituto de Métricas y Evaluación de la Salud (IHME) de la Universidad de Washington, calificó la situación como una “tragedia profunda y un fracaso social monumental”.
Tendencias y predicciones para 2050
Los datos del estudio indican que, de continuar las tendencias actuales, en 2050:
- 60% de los adultos en el mundo tendrán sobrepeso.
- La prevalencia en hombres adultos aumentará del 14,8% en 2021 a más del 25%.
- En mujeres adultas, crecerá del 20,8% al 30%.
- 1.690 millones de adultos adicionales vivirán con sobrepeso u obesidad, elevando el total a 3.800 millones de personas.

Los países más afectados serán China (627 millones), India (450 millones) y Estados Unidos (214 millones). Sin embargo, se espera que el crecimiento más rápido ocurra en África subsahariana, donde la cifra de adultos con obesidad podría triplicarse, alcanzando 522 millones en 2050.
Impacto en la salud y los sistemas sanitarios
El aumento de la obesidad traerá consigo una crisis sanitaria sin precedentes, incrementando la incidencia de enfermedades como:
- Diabetes tipo 2
- Hipertensión arterial
- Enfermedades cardiovasculares
- Varios tipos de cáncer
El profesor Awoke Temesgen, del IHME, advierte que el rápido aumento de la obesidad en África subsahariana y otras regiones con sistemas de salud frágiles podría llevar a un colapso sanitario, ya que estos sistemas no están preparados para atender el volumen de pacientes con enfermedades crónicas derivadas de la obesidad.
El impacto en niños y adolescentes
El estudio también estima que en 2050, uno de cada tres jóvenes vivirá con sobrepeso u obesidad. Entre los niños de 5 a 14 años, la obesidad superará al sobrepeso, con una prevalencia del 16,5% frente al 12,9%.
Regiones como Norte de África, Oriente Medio, América Latina y el Caribe tendrán las tasas más altas de obesidad infantil, con un tercio de la población joven afectada.
El doctor Jessica Kerr, del Instituto de Investigación Infantil Murdoch en Australia, subraya que aún es posible prevenir una crisis total si se toman medidas inmediatas para reducir el sobrepeso infantil mediante políticas públicas y estrategias preventivas.
Nueva hoja de ruta
El estudio enfatiza la urgencia de diseñar un plan de acción global para prevenir la obesidad en los próximos cinco años (2025-2030). Los autores destacan la necesidad de intervenciones específicas para cada país, incluyendo:
- Regulación de la comercialización de alimentos ultraprocesados.
- Promoción de dietas saludables y acceso a alimentos nutritivos.
- Iniciativas de salud materno-infantil, incluyendo la lactancia materna.
- Creación de espacios públicos y escuelas con infraestructura para la actividad física.
El doctor Kerr advierte que “muchos países solo tienen una pequeña ventana de oportunidad para impedir que más personas pasen del sobrepeso a la obesidad” y destaca que el compromiso político es clave para transformar los sistemas alimentarios y los entornos de vida.