Conéctate con nosotros

Opinión

Impacto económico y social de COVID19 en Colombia para no economistas

Publicado

el

Impacto economico y social del Covid19

Es bastante pretencioso el título de esta breve revisión, y más pretencioso aún si quien lo
escribe es un médico con formación administrativa y económica y no un economista. Aunque
pienso que esto último favorece que este tema de alta complejidad técnica pueda llegar a
una audiencia no experta en economía.

Para cualquiera de nosotros es claro y obvio que esta inoportuna pandemia tiene y tendrá
un potente impacto negativo en el desarrollo económico de países como el nuestro. Este
efecto que es multidimensional ha sido confrontado con estrategias que se basan en
planeación de escenarios, sin soporte en evidencia alguna. Estamos como los exploradores
del pasado, sin brújula y sin GPS.

Para simplificar este análisis lo he dividido en los siguientes cuatro aspectos:

  1. ¿En qué consiste la crisis actual en Colombia?
  2. ¿Cuáles son los escenarios posibles y las políticas para afrontarlos?
  3. ¿Cuáles son los impactos económicos y sociales más importantes para Colombia?
  4. ¿Cuáles son las oportunidades para la Colombia post Covid-19?

Empecemos entonces.

1. ¿En qué consiste la crisis actual en Colombia?

Es claro que la situación actual obedece a una emergencia de salud publica global, una crisis
humanitaria. Más allá de teorías conspirativas sobre el verdadero origen del virus SARS-CoV2
en China y a partir de ahí al mundo. A este respecto las sociedades científicas mundiales han
descartado que este virus haya sido producto de una manipulación de laboratorio y, por
tanto, debemos creer que su nacimiento obedece a la deriva antigénica propia de este tipo
de zoonosis. Para reducir el debate el virus ya está aquí, y por el momento aquí seguirá.

Colombia es un país situado en la franja de ingresos bajos a medios en el panorama
económico mundial. Nuestro producto interno bruto (PIB) per cápita,es decir el valor
monetario total de lo que se ha producido en Colombia durante un año, dividido entre la
población colombiana para el año 2019 fue de casi 5800 euros. Es decir, si distribuyéramos
el dinero que produjo Colombia en el año 2019 entre sus habitantes nos correspondería a
cada uno un poco más de 21 millones de pesos (que obviamente no nos van a dar). Pues
bien, en los últimos años este PIB ha crecido en valores de 3 a 3,5% anual, lo cual es bueno
comparándonos con países similares. Pero esto claramente no ocurrirá así para el año 2020.

En síntesis, enfrentamos una emergencia de salud pública en un país con una economía en
desarrollo, pero frágil y sin capacidad económica para afrontarla.

Muchos ven este escenario como la dicotomía entre salud y economía, entre salud y
bienestar poblacional, entre médicos y economistas o como alguna vez escribí entre
Hipócrates y Porter. Pues bien, no lo es.

Sin duda la vida de las personas es el bien fundamental de la sociedad, luego ella no entra en
ninguna matriz de priorización, sin embargo, las medidas que se deben tomar para
protegerla en escenarios como este pueden generar un grande y grave impacto sobre las
cadenas de producción, la oferta, la demanda y obviamente sobre los stakeholders o actores
del mercado global. Es importante por tanto definir como serán los esquemas de contención
social ya que hoy (sin tratamiento estándar efectivo ni vacuna) esta es la única estrategia de
contención y mitigación de la pandemia.

La dicotomía tampoco está entre salvar personas o empresas, como algunos políticos
irresponsables han expresado. Si bien el colombiano tiende a ver al empresariado como un
grupo de privilegiados aprovechados, es ese tejido empresarial el mayor responsable del
desarrollo económico nacional. En este escenario debe protegerse tanto a unos como a
otros.

Otros tantos se esperanzan en el “aplanamiento de una curva”. Lo que llamamos curva es
una tendencia estadística que, en Colombia refleja un estado de casos del pasado. Claro, esta
tendencia sirve para que los matemáticos y/o epidemiólogos puedan proyectar posibles
escenarios, pero el cambio en la tendencia no necesariamente es un indicador de victoria.

Entonces, la crisis actual en Colombia no es una dicotomía entre salud y economía y mucho
menos una lucha por alcanzar una tendencia estadística.

Con esto en mente pasemos a hablar de los posibles escenarios futuros y sus estrategias.

2. ¿Cuáles son los escenarios posibles y sus estrategias?

El mundo no estaba preparado para una pandemia, por tanto, no existen soluciones
estándar. Hay modelos a partir de los cuales hemos aprendido el como podría afrontarse la
crisis. Dentro de estos modelos tenemos:

  • El modelo chino consistente en un confinamiento social masivo rápido y posterior
    adaptación de capacidades de respuesta.
  • El modelo coreano basado en investigación estricta de los clústers de contagio y
    escalonamiento rápido de capacidades del sistema de salud mediante la realización masiva
    de pruebas de diagnóstico y seguimiento inteligente.
  • El modelo británico y americano consistente en dos fases, inicialmente una mínima
    contención social apostándole a la inmunidad de rebaño y posterior adopción urgente del
    modelo chino.

Nuestro modelo se parece más al chino ya que nos concentramos en la contención social
obligatoria y hemos realizado una rápida y pienso que adecuada adaptación (excepto por el
número de pruebas realizadas) de capacidades del sistema de salud.

El gobierno decidió ampliar la contención social o la llamada “cuarentena” hasta el 27 de
abril, sin duda una medida necesaria, pero la economía del país no podrá resistir un
aislamiento mayor. ¿Qué pasará después del 27 de abril?, Considero que pasaremos a una
estrategia que algunos denominan inteligente. Yo prefiero llamarla fragmentada,
intermitente o en acordeón ya que se caracteriza por contención y liberación en forma
escalonada y dependiente de la dinámica de la enfermedad.

Desconocemos la eficacia de la estrategia en acordeón ya que hasta el momento ningún país
la está ejecutando. Será China el país a observar ya que a hoy es el único que podría entrar
en ella. Esta estrategia lo que intenta es lograr un equilibrio entre el impacto en salud pública
y el impacto económico.

Por lo anterior, es importante tener paciencia con quienes toman decisiones en nuestro país
ya que se están generando políticas sin evidencia alguna y sobre escenarios hipotéticos con
unas dinámicas muy rápidas.

La estrategia en acordeón debería ejecutarse identificando los siguientes segmentos:

a. Las características epidemiológicas de la población afectada, aumentando la capacidad
masiva de pruebas para conocer la tendencia real, el índice reproductivo básico R0 y planear
su impacto en salud de acuerdo a las adaptaciones del sistema de salud ya ejecutadas.

b. La territorialización de la pandemia. En Colombia hay hoy 1000 municipios sin reporte de
casos y las áreas rurales tienen menos probabilidad de la enfermedad. Debe evaluarse si esta
tendencia continúa y replantear si el confinamiento social puede liberarse en dichas zonas o
no.

c. La segmentación de los sectores económicos, Alemania por ejemplo ya esta abriendo
nuevos sectores para reactivar la economía como el sector de la construcción. En nuestro
país podría pensarse en “reiniciar” algunos sectores críticos adicionales a los de servicios y
salud que tenemos hoy.

La prioridad de cualquier estrategia debe continuar siendo el fortalecimiento de la salud
publica teniendo como principio vital el proteger a los equipos sanitarios y optimizar el
desarrollo de pruebas masivas rápidamente, esto tendrá un impacto también en la posterior
reapertura de la economía.

3. ¿Cuáles son los impactos económicos y sociales más importantes para Colombia?

Respecto al tema económico y social, es imperativo que el gobierno mantenga unos mínimos
vitales para la población y a la vez tome medidas destinadas a aliviar el impacto a los
diferentes sectores de la producción.

Es importante también tener un plan de reactivación económica ante este choque de la
oferta que es un efecto similar al de una postguerra.

Primero debemos tener en cuenta los siguientes panoramas coincidentes con Covid-19:

Hay una “guerra de petróleo” entre Rusia y Arabia Saudita, la cual no detallaré, pero que
ha llevado a unos precios mínimos históricos del crudo. La economía colombiana proyectada
para 2020, se trazó con un precio del crudo de 50 USD, hoy debido a la sobreoferta de
petróleo no solamente tenemos un petróleo mas barato sino más difícil de vender, pero
además con unos mayores precios de lifting. Es decir: el precio es menor, casi no se vende y
cuesta mas sacarlo a dicha venta. El precio real del barril colombiano puede estar por debajo
de 20 USD hoy. Calculemos el impacto de esto.

La rebaja en la calificación crediticia de algunas firmas calificadoras para Colombia. Esto nos
sitúa como un país de riesgo para inversión. Se calcula en casi 90.000 millones de dólares el
capital de inversión que las empresas americanas han retirado de los países latinos.

Lo anterior dificulta aún más el tener un flujo de ingresos que permita afrontar la pandemia.

El gobierno colombiano en forma responsable ha asegurado en primera instancia un flujo de
dinero equivalente a 14,8 billones de pesos para mitigar la primera fase de la pandemia. Este
es un periodo de alta incertidumbre y por tanto las estrategias han sido inicialmente tomar
recursos de fondos de estabilización como el FAE que era lo más rápido. El siguiente paso
han sido los créditos con organismos multilaterales como el banco mundial (250 millones de
dólares). Una vez agotados estos mecanismos debería pasarse a otros extraordinarios como
el préstamo del banco de la republica, pero sin duda seria en una fase posterior. Algunos ya
hablan de liberar la regla fiscal colombiana para permitir mayor endeudamiento.

Sin embargo, estas medidas, aunque necesarias,serán insuficientes por varios motivos, entre
ellos:

  • La clase media vulnerable corresponde a 40% de la población colombiana (8 millones de hogares). La pobreza multidimensional en Colombia es de 19,6% y esta crisis para estos grupos es de un impacto mayor. Un 67% de los colombianos están en la franja de vulnerabilidad de la pobreza, con un riesgo alto de caer en ella. Los programas de asistencia social como Familias en Acción son necesarios y cruciales, pero en realidad son 10 millones de hogares en necesidad y estos programas pueden llegar solo a 7 millones lo cual genera una gran brecha de cobertura.
  • El plan de reactivación económica se calcula en 50 a 60 billones de pesos (3 a 6% del PIB) para un estimado de 3 meses. USA y Europa han proyectado que su plan de reactivación económica podría estar en el orden de 22% del PIB. Esta cifra dependerá del impacto medido en los primeros 3 meses de pandemia y aún no lo sabemos.
  • Las cifras de crecimiento económico calculadas por Fedesarrollo, quienes habían proyectado un crecimiento del PIB para 2020 en 3,5%, hoy son de 2,5% en un escenario optimista y de 0,4% en uno pesimista. Otros aún más pesimistas plantean un decrecimiento de -3.9%. Pero además se habla de una tasa de desempleo proyectada en 19,5% e inclusive mayor.

La protección del empleo es esencial. Colombia tiene 22 millones de empleos formales que
es en donde deben enfocarse las medidas para evitar el despido masivo. Esto debe lograrse
mediante el apoyo al tejido empresarial y a las cadenas productivas. La caja de las empresas
tiene una duración de 1,8 meses en promedio. Si no se sostiene de alguna forma a las
empresas se va a generar una oleada de despidos. En Colombia el empleo formal lo produce
solo el 1,2% de las empresas (19.000 empresas) y estas son las que aseguran la cadena de
producción hacia abajo. Esto incluye no solo a las PYMEs. Se les esta dando liquidez a través
de la banca, pero esto claramente colapsará ya que conlleva un alto riesgo para el sector
bancario.

Según la ANDI, el 70% de las empresas están en riesgo de quiebra. Ya hay algunas empresas
de diversos sectores económicos que están acogiéndose a la ley de quiebra. Muchas de ellas
tienen sus mercados en europa y asia y por tanto están en graves problemas. La ley de
insolvencia en Colombia (ley 1116) esta siendo revalorada por el gobierno para implementar
preacuerdos de insolvencia en los cuales el deudor llega a un acuerdo privado de
reorganización con sus acreedores para minimizar el impacto.

Debe existir un balance entre obligar a las empresas a mantener sus nóminas, así como sus
obligaciones de pagos, pero si esto no se flexibiliza podrían generarse mayores quiebras y
obviamente una oleada de despidos. Se habla de alivios empresariales como la congelación
de la deuda, la reducción de salarios, el no pago de parafiscales y de cajas de compensación
etc., pero estas medidas también tienen un gran impacto sobre otros actores de la economía.

Ni hablar del efecto en otros sectores que no trataré como el educativo y el de salud, este
último es mi sector, pero requiere un análisis independiente dada su alta complejidad. Según
McKinsey y Co los sectores productivos de mayor impacto negativo por la pandemia son:
Petróleo y gas, industria aeronáutica, turismo, aseguradores (de vida y salud) y otros servicios
financieros. La mayoría de estos sectores regresarán a cifras pre Covid-19 hacia el primer
semestre del año 2021.

Por todo lo anterior se hace imprescindible la reapertura de la economía, pero esta debe ser
gradual, identificando primero como se van a abrir algunos sectores a través de protocolos
de protección para los trabajadores. Hoy hay un protocolo generalizado para todos los
sectores, pero deben generarse lineamientos específicos para abrir progresivamente los
sectores que puedan abrirse como la construcción, la confección y algunos servicios.

El país tiene limitaciones, pero también oportunidades en miras a la reactivación económica.
Hoy las medidas son inmediatas y casi intuitivas, pero estas deben ser muy pensadas para
que no tengan un mayor impacto futuro.

Un último factor crítico es la seguridad. A este respecto, las autoridades deben estar
coordinadas y tener datos y roles muy claros, concertados con los mandatarios locales. Hay
personas que tratan de tomar ventajas políticas de la situación, algunos de estos sectores
inclusive desearían ver una gran crisis social que favorezca su postura de oposición irracional.
Colombia es un país de tradición violenta, cuyos indicadores en esta materia venían
mejorando, pero si no hay respuesta efectiva con las estrategias de apoyo social se pueden
generar hechos de violencia masiva favorecidos por el desespero y el aprovechamiento de la
coyuntura por algunos inescrupulosos con poder mediático.

La tasa de desempleo se relaciona con la tasa de violencia por lo cual es de altísima sensibilidad este tema. El peligroso coctel de alto desempleo, narcotráfico, minería ilegal, el fenómeno venezolano etc,
combinados con la situación actual podrían generar dinámicas sociales violentas y un colapso
social.

4. ¿Cuáles son las oportunidades de esta crisis?

Toda crisis, inclusive las macondianas como esta traen oportunidades. Una de ellas es la
transformación empresarial, la migración de las empresas a otros sectores es necesaria, por
ejemplo, las empresas de confección deberían incursionar en la producción de elementos
médicos y quirúrgicos no solamente para el país sino para las naciones vecinas. Ya algunas
empresas como Indumil han empezado a elaborar camas hospitalarias aportando a la
ampliación de las capacidades del sector salud.

Otra oportunidad para la cual Covid-19 ha sido el mayor catalizador es la transformación
digital empresarial. En salud por ejemplo ha habido una migración masiva a telemedicina y
asistencia remota, en ello no me detendré. Esto obviamente requiere definiciones claras
sobre como formalizar el ambiente laboral online y replantear la estrategia de productividad
del futuro post covid-19.

Los lideres del mundo post Covid-19 deben pensar y actuar en 5 horizontes R, adaptados de
McKinsey y Co:

Resolver los retos de salud publica que el virus genera con la menor disrupción posible a las
cadenas de producción básicas

Resiliencia consiste en manejar los retos que trae el impacto económico, dentro de ellos esta
la adaptación y el sostenimiento del nuevo ambiente laboral online y remoto.

Retornar es decir crear un plan detallado para regresar a los negocios.

Reinventarse es decir pensar en la nueva normalidad y las nuevas dinámicas económicas
apalancadas por la transformación digital vertiginosa derivada de este escenario.

Reformar es decir tener claro como este escenario transformará el entorno regulatorio y el
ambiente competitivo de la industria en el futuro inmediato.

Colombia es un país de crisis endémica. Nuestras dinámicas sociales giran en torno a la
incertidumbre y a la turbulencia sociopolítica. No es esta la primera ni la última ocasión en
que tendremos un panorama adverso del cual tendremos que salir. Por supuesto que habrá
un fuerte impacto en nuestra realidad económica, pero saldremos vivos de esta y de las
demás.

Nuestro principal capital hoy son la solidaridad y la resiliencia, además de un sector
salud que -a pesar de sus detractores- se ha fortalecido a través de los años y que es un activo
nacional. Es necesario como colombianos ver la realidad o lo mas cercano a ella, pero
también ser optimistas en medio del caos, tener inteligencia colaborativa y además poner en
funcionamiento esa innovación frugal que otros llaman “malicia indígena” en esta
oportunidad única para evaluar nuestra madurez como nación.

Opinión

Investigación clínica con obstáculos

Involucrarse en investigación clínica es deseable, pero también es frustrante y costoso.

Publicado

el

Investigación clínica con obstáculos

Cómo desearía escribir sobre cosas buenas y hermosas. Panegíricos, los llamamos. De esos que se derramaron cuando falleció un oncólogo famoso por sus contribuciones a la ciencia, que también se le olvidaba declarar sus millonarios (en dólares) ingresos por la industria farmacéutica. Ese detallito no lo mencionaron. Pero ante la tumba del Gran Hombre, es inapropiado recordar sus deslices. Todos los tenemos, los deslices. Los míos son menos lucrativos. Volveré a lo que se ha vuelto mi especialidad: la queja. En este caso, catarsis. Voy a hablar sobre lo maravilloso que es realizar investigación clínica. Doy tres casos y una conclusión.

Caso 1 – Incluir pacientes en estudios fase III es lo máximo

La señora tiene un cáncer avanzado, pero potencialmente curable. Es candidata para un estudio de investigación que explora la posibilidad de mejorar el control de su enfermedad a largo plazo con la adición de una nueva droga. La convencemos de que participe. Sabe que tiene que realizarse exámenes adicionales, que no requeriría en condiciones normales. Sabe también que se va a demorar en iniciar más días de lo que normalmente tendría que esperar. Pero, vale la pena ante la posibilidad de beneficiarse de la nueva droga. O, más bien, ante el 50% de probabilidad de que entre por azar al brazo de wonderlizumab (llamémosla así para no violar la confidencialidad). Cumple todos los criterios de inclusión y no sufre de ninguno de los criterios de exclusión. Vamos bien. Ya lista para la tan esperada aleatorización, cuando nos damos cuenta de que tiene un VDRL positivo. Se hace todo lo que se tiene que hacer, incluyendo punción lumbar y retratamiento con penicilina (ya había sido tratada hacía un par de años, y el episodio actual es por una CLARA reinfección).

En ese momento, el equipo técnico, detiene la aleatorización de la paciente. Estupefactos, preguntamos por qué. La respuesta: “se necesita garantizar que no tiene infección activa”. A todas estas, la resistencia a la penicilina de la sífilis es esencialmente inexistente. Los tres investigadores – todos internistas, además de oncólogos – solicitamos audiencia con el equipo técnico. Explicamos cómo no consideramos que la paciente deba ser excluida. Aducimos nuestras razones. Todo lo hacemos en nuestro inglés imperfecto. Es altamente imperfecto porque lo que nos responden en la reunión no guarda relación con lo que les planteamos.

Finalmente, nos dicen que escribamos un comunicado explicando la situación. Escribimos el comunicado lo mejor que podemos. Dos días después nos dicen que la paciente no debe ser incluida. Es importante explicar aquí que el wonderlizumab se puede dar en tuberculosos activos. Pero, según el equipo técnico gringo, no se puede dar a una sífilis latente tratada. La tragedia fue tener que explicarle a la paciente que había hecho todo su proceso con la mejor diligencia que no iba a ingresar al estudio. Y explicarle que la razón es una en la que los investigadores del centro de investigación – nosotros – no considerábamos válida.

La paciente se sintió decepcionada, defraudada y discriminada. Las tres. Tenemos un compromiso de reclutamiento de pacientes para ese estudio que no se ha satisfecho. ¿Debemos seguir reclutando para el estudio de la innovación si la inclusión de un paciente depende de la arbitrariedad de alguno que, además, no tiene en cuenta el criterio de sus investigadores en sus centros? Me sentí como Ministro de Hacienda diseñando una reforma tributaria en un país paralizado. Nosotros perdimos horas enteras en todo este affaire para al final no poder ayudar a la paciente. Pero, el tiempo de nosotros, con todo y lo importante que es, es irrelevante ante la injusticia que se cometió con esa paciente. Le hubiera ido mejor si no se le hubiera ofrecido participar en el estudio.

También puede leer: ¿Por qué fracasan los proyectos en salud?

Caso 2 – La unión hace la fuerza

Colombia está virtualmente ausente de la investigación clínica en la oncología el mundo. El porcentaje de participación del país es mínimo. Le han puesto número, que es tan bajo que lo podemos llamar infinitesimal. Varios centros participan en el reclutamiento de pacientes para estudios fase III como los que se mencionó en el apartado anterior. Pero investigación de esa originada por el investigador en Colombia hay pocos. Y la poca que hay, es por el esfuerzo de unos pocos focos. Un puñado de investigadores en Bogotá, una Sociedad Científica, y poco más. El aporte de estas iniciativas es inmenso. Ambos tienen en común que son capitalinos en su origen. ¿Qué pasa si la iniciativa no es capitalina? Aquí les cuento la experiencia de nuestra (no capitalina) institución.

Al doctor Mauricio Luján, de Medellín, se le ocurrió la idea de hacer un estudio de evidencia de vida real en pacientes con un cáncer relativamente frecuente. Se buscó la inclusión de pacientes que habían recibido tratamiento con maravillozumab (no es ironía). Como en el caso anterior, se oculta la identidad para protegerme. Pero, en vez de realizar un estudio contando la experiencia de nuestro centro, se le ocurrió realizar un estudio multicéntrico. Es decir, invitar a MUCHOS centros para incluir la mayor cantidad de pacientes posibles tratados con el agente. Se escribe el protocolo, se genera el instrumento de recolección de datos, de somete a comité de ética, y se invita a diversos centros, y personas con amplia experticia. Se estima que se pueden reclutar unos 170 pacientes. Durante casi un año perseguimos a cada uno de los centros para ver si querían participar. Menos de la mitad de los “centros” nos respondieron.

Un “investigador”, también de provincia, nos dijo que tenía cientos (nunca más volvimos a escuchar de él). El más importante de todos los expertos en Colombia no estuvo interesado en participar. Una clínica oncológica de mi ciudad dio orden de NO participar, porque la iniciativa provenía de la nuestra. Llamo al director de la clínica en cuestión, le explico la intención de trabajar en equipo. Me dice que lo va a escalar al comité de investigación. Espero pacientemente. Nada. Ni una palabra. No nos merecimos ni el no. Solo nos ignoraron. No sientan pena por mí. Yo me repongo de estos sinsabores. La grosería solo es algo desestimulante. No era una propuesta de matrimonio, era unir nuestras experiencias para poder contar una consolidada, mejor. Para hacer una historia larga corta, luego de varios partos de mula vamos a incluir unos 60 pacientes. El esfuerzo ingente, la logística, el tiempo dedicado era para que al menos cumpliéramos la meta de reclutamiento. Pero, no. No fue así. Los pocos centros que incluyeron pacientes lo hacen porque son amigos. El ego y la abulia son nuestros enemigos.

Caso 3 – Su estudio es una M

La tercera, y última, historia tiene que ver con un estudio descriptivo que sometimos a publicación en una revista colombiana de oncología indexada, de un centro oncológico capitalino. Se trataba de la descripción de nuestra experiencia con otro cáncer avanzado. Un estudio de vida real, con todas las limitaciones de un estudio descriptivo. Después de muchísimos meses, los revisores nos indican que el estudio es perverso. Recomiendan que NO se publique. Las opiniones de dos de los revisores eran idénticas.  Tan congruentes como para sospechar que se trataba de un concepto “papel carbón”. De todas maneras, nos recomendaban hacerle algunos ajustes, y someterla de nuevo. Uno sabe que eso de publicar es un ejercicio en humildad. Hicimos los ajustes que nos sugirieron. La sometimos de nuevo… varios meses después, rechazaron el artículo. De nuevo, comentarios destructivos. Es impublicable, aparentemente. Busca uno en PubMed literatura sobre ese mismo cáncer en Colombia, y no encuentra NINGUNA que tenga algo que ver con la experiencia de pacientes con la enfermedad en Colombia. Es como si se pensara: si el estudio no es perfecto, es mejor no publicarlo, así llene un vacío. Afortunadamente, fue publicado en otra parte, casi un año y medio después.

Conclusión

Agradezco al lector por acompañarme en estas más de 1300 palabras. Y llega el momento de la conclusión. Por favor, redoblantes… Después de esos tres momentos que invitan a tirar todo por la borda, recibí hoy la noticia de que un paciente, del mismo Mauricio Luján, fue aleatorizado en un estudio fase III, para recibir excelentinib, droga que promete ser un estándar de tratamiento para su enfermedad. Excelentinib tiene el mecanismo de acción correcto, llena un vacío terapéutico, y es la primera vez que se usa en Colombia. Es finalmente, una pequeña contribución para que la oncología avance, que ayuda al paciente. También pienso que mi frustración de no incluir a la paciente con el wonderlizumab es precisamente porque pienso que el wonderlizumab es realmente wonderful. El estudio M se publicó. Y al final, el estudio multicéntrico se realizó, con menos pacientes, pero se realizó. Ya estamos diseñando el siguiente. Somos masoquistas.

Continuar leyendo

Opinión

¿Por qué fracasan los proyectos en salud?

“la ejecución de proyectos sigue siendo una necesidad sectorial insatisfecha. (…) es importante que los grupos asistenciales cada vez se interesen más por liderar estas iniciativas”

Publicado

el

¿Por qué fracasan los proyectos en salud

“El éxito económico de los países difiere en el tipo de instituciones (extractivas Vs inclusivas), en las reglas que influyen en cómo funciona la economía y en los incentivos que motivan a las personas…”

Acemoglü y Robinson en Por qué Fracasan los Países (2012)

Como bien mencionó Peter Drucker “la cultura se come la estrategia al desayuno”; esto significa que la planeación estratégica, elemento fundamental en los proyectos de transformación empresarial, se enfrenta al gigantesco reto de la ejecución. El convertir ideas en realidades sigue siendo el eslabón perdido de la gestión corporativa. Los países por su parte corren el riesgo de fracasar esencialmente cuando hay incoherencia entre sus instituciones y los intereses nacionales entre otras.

En el sector salud se adelantan diversos tipos de proyectos: Acuerdos de voluntades entre EPS e IPS, diseño y/o adopción de tecnologías, optimización de líneas de servicio, integración de operaciones. Sin embargo, todos ellos enfrentan importantes complejidades que dificultan su desarrollo efectivo, cayendo en los profundos abismos de la ineficiencia y la desmotivación, lo que termina acabando con muchos de ellos durante su línea de ejecución e inclusive antes de su lanzamiento.

Después de acompañar a varios de estos ejercicios sectoriales y basado en una serie de interesantes referencias que ayudan a explicar nuestra tendencia regional a la improductividad, considero importante compartir los 6 elementos que en mi opinión llevan al fracaso de los proyectos en salud. Obviamente existen muchos más elementos asociados a este fenómeno, pero he intentado agruparlos para facilitar la lectura y el análisis. Bienvenidos.

1. Enfoque inadecuado

En la teoría de administración se denomina a esto un inadecuado caso de negocio. En este aspecto los principales errores son la definición inexacta del alcance y el objetivo de los proyectos. Los médicos somos idealistas y soñadores lo cual atenta contra el alcance efectivo de los proyectos y obviamente contra su ejecución efectiva. Es importante saber utilizar la información para definir adecuadamente el problema a resolver y el alcance de este, esto a su vez permite definir las capacidades, recursos y temporalidad del proyecto. También es importante definir la tipología del proyecto para establecer posteriormente la metodología de ejecución y medición que se ajuste mejor al mismo.

2. Dilución de los proyectos

Este fenómeno se deriva del anterior. Si no hay un adecuado enfoque del proyecto se corre el riesgo de generar una dilución de las capacidades y recursos destinados al mismo. De igual forma, dado que nuestro sector es una fuente inagotable de necesidades insatisfechas debe ejecutarse un ejercicio de priorización (matrices de Hanlon etc) para medir objetivamente el impacto y la posibilidad de ejecutar las diferentes iniciativas. Esto debe corresponder a un ejercicio cuantitativo ya que la subjetividad inherente al ser humano especialmente el sesgo de confirmación hace muy difícil que cada línea de intervención carezca de patrocinadores y termine siendo una definición por niveles de poder y no de realidades. He visto muchas instituciones enfocadas en líneas de servicio que no son coherentes con su estructura corporativa (muchas veces basadas solamente en un anhelado retorno a la inversión) y esta es el primer paso hacia el fracaso.

3.Tecnología como solución global

Nada más falso. Si bien las tecnologías exponenciales actuales son un elemento clave especialmente en la automatización de procesos y en la disminución de la variabilidad, en el sector salud aún son escasos los ejemplos en los cuales la adopción masiva de estas capacidades genere soluciones reales en los proyectos sectoriales. Ejemplo de lo anterior son los miles de aplicaciones digitales inservibles. Los procesos de transformación digital parten esencialmente de una realineación estratégica cultural y no de adoptar soluciones de este tipo. En mi opinión los encuentros denominados hackaton, ideaton y demás ferias de innovación no generan valor alguno si no se ha solventado adecuadamente el enfoque de los problemas y su priorización. De igual forma en el sector es imprescindible que tanto los puntos críticos como las potenciales soluciones -digitales o no- sean discutidas y definidas en equipos mixtos con la esencial participación de los grupos asistenciales. Estoy cansado de ver dinero malgastado en soluciones digitales inservibles.

4. Planeación insuficiente

Si bien la metodología puede ser enemiga de la ejecución en muchos proyectos (como lo veremos más adelante) el ejercicio de planeación del proyecto sencillo y efectivo si debe ser un elemento esencial. Las empresas de consultoría, quizás por aparentar mejores capacidades, terminan generando procesos de planeación con metodologías de difícil adopción especialmente por los equipos asistenciales. No hay nada que desestimule más a los equipos mixtos de planeación que las famosas dinámicas grupales disfrazadas de brainstorming. La planeación debe ser dinámica, inteligente, ágil y ajustada a la cultura corporativa con definiciones exactas y responsables explícitos de la ejecución. Es importante mencionar como lo he escrito previamente, que al ser el servicio de salud esencialmente una experiencia, deben usarse metodologías como el pensamiento de diseño para capturar puntos esenciales de mejora en nuestro sector. (ver “El servicio de salud como experiencia en www.consultorsalud.com)

5. Omisión de escenarios

Algo que ayuda mucho en la planeación y el diseño del proyecto es la estructuración de escenarios. A los médicos nos gustan los modelos matemáticos predictivos en la práctica clínica, pues bien, es importante adoptar ejercicios de prospectiva aplicada en la metodología ya que nuestra baja tolerancia a la frustración nos lleva al negacionismo del fracaso. Es importante simular escenarios negativos ya que ello disminuye la probabilidad de terminar con el proyecto ante las adversidades que puedan presentarse con el mismo. El éxito usualmente está construido sobre fracasos y no sobre un camino lleno de rosas.

6. Desconexión cultural

Este es el que veo con mayor frecuencia. Se da por una desconexión entre los equipos de diseño, planeación y ejecución, pero es esencialmente un elemento cultural derivado de modelos de pensamiento. Los equipos metodológicos usualmente provienen del mundo de la administración y los negocios con un marginal conocimiento del sector mientras los equipos asistenciales son tecnocéntricos basados en el método científico con un importante componente humanístico. Lo anterior genera que para los primeros los equipos asistenciales sean un grupo de difícil permeación a la creatividad e innovación y para los segundos que los que planean proyectos sean unos comerciantes de la salud.

Es increíble el nivel de bloqueo que he conocido bajo esta mezcla de situaciones. Los proyectos en salud, de cualquier tipo son esenciales para la mejora de las instituciones y los sistemas de salud, luego se requiere una sinergia metodológica para lograr productos de alto valor. Las discusiones siempre presentes en este tipo de reuniones se centran en la autonomía médica, en el romanticismo de la medicina, en la narrativa de logros personales y en la siempre “catastrófica” percepción del sistema de salud de unos y otros. Si no se sale de este círculo vicioso, entendiéndose que la planeación y ejecución de proyectos no corresponde a un ejercicio de revisión de la evidencia o a una guía de práctica clínica o consenso de expertos es muy difícil pasar de la idea a la realidad.

Existen varias estrategias (desde la ciencia) que permiten sobreponerse a este tipo especial de falla estructural, pero por motivo de espacio solo diré que no son técnicas, sino que están en el terreno de la neuroeconomía (se tratarán en futuros artículos).

Finalmente debo mencionar que la ejecución de proyectos sigue siendo una necesidad sectorial insatisfecha. Como lo he dicho en varios escenarios, es importante que los grupos asistenciales cada vez se interesen más por liderar estas iniciativas, que salgamos de las paredes de los hospitales para abarcar por fuera de la evidencia médica las estrategias que puedan mejorar el sistema y no solo apostarles a las necesidades gremiales que son importantes, pero no generan el mismo valor para todos.

Continuar leyendo

Opinión

Los líos legales a los que más se enfrentan las IPS en Colombia

De acuerdo con el abogado Jesús González, gerente de la firma González Páez y presidente del Colegio de Abogados en Derecho Médico, los problemas en los procesos administrativos y temas de conflictos laborales son algunos de los tantos líos jurídicos a los que se enfrentan las entidades de salud en la actualidad.

Publicado

el

Los líos legales a los que más se enfrentan las IPS en Colombia

Las últimas estadísticas publicadas por la Superintendencia de Salud revelaron que en enero de 2021 se presentaron 72.974 solicitudes de peticiones, quejas, reclamos y denuncias (PQRD) en contra de las entidades de salud, registrando un aumento del 11% en comparación con el mismo periodo del año pasado (65.475). Algunos expertos han dicho que esto se debe en parte a la pandemia, la cual ha suscitado una inconformidad por la atención y la falta de servicios prestados por las IPS.

Luego de un proceso ante el ente de control, varias de estas solicitudes terminan convirtiéndose en problemas legales mayores que pueden afectar no solo a la entidad en el ámbito administrativo sino también económico.

De acuerdo con el abogado Jesús Albrey González, gerente general de la firma González Páez Abogados y presidente del Colegio de Abogados en Derecho Médico, la pandemia ha mostrado la necesidad de que,  ante el aumento de dichas demandas, los prestadores de servicios en salud fortalezcan sus competencias en riesgos legales, ya que el no hacerlo puede generarles grandes daños.

“La pandemia y la adaptación de los procesos de los prestadores a esta nueva realidad necesariamente conllevará a la disminución de su riesgo legal, pues se obliga a incorporar la gerencia del riesgo jurídico como un aspecto clave en el impacto organizacional, financiero y reputacional de los prestadores de servicios de salud”, resaltó González.

También puede leer: La accidentalidad laboral del país disminuyó en 30% en 2020

Asimismo, desde su firma han logrado percibir que algunos de los mayores inconvenientes legales que pueden estar teniendo las prestadoras de salud están relacionadas con el vínculo que hay entre el médico – paciente y el riesgo frente a la responsabilidad patrimonial en que incurre la institución para reparar eventuales perjuicios derivados de un evento de responsabilidad médica.

Otras demandas derivan de los conflictos laborales asociados al talento humano en salud, pero también están aquellas que surgen a causa de las dificultades en el recaudo de cartera y que se presentan cuando el establecimiento tiene una cartera adeudada, y algunos eventos como la liquidación de EPS, que están pendientes de pago a los prestadores.

Debido a ello, indicó que las dificultades en el flujo de recursos del sistema están impactando negativamente el patrimonio de las IPS, “sumado a que las liquidaciones de varias EPS han dejado en situación de incertidumbre el pago de las prestaciones de servicios brindadas a la población en el marco del Sistema General de Seguridad Social”.

Entre otras de las cifras entregadas por el ente de control, las regiones con mayor demanda de PQRD son Bogotá con 17.893; tras ella, le siguen Valle del Cauca (11.036) y Antioquia (10.612). Las tres terminan representando el 54% del total de las peticiones.

Mientras que uno de los principales macromotivos de denuncia de los usuarios es por la restricción en el acceso a los servicios de salud, que equivalieron al 80,6% de las peticiones presentadas y que representan un total de 58.693. La menor de las solicitudes tuvo que ver con la falta de disponibilidad o inapropiado manejo del recursos humano y físico para la atención (89).

Para el gerente de González Páez Abogados, otros de los procesos jurídicos que suelen recibir en gran medida las IPS son las investigaciones y procesos administrativos sancionatorios, originados en el marco de las acciones de inspección, vigilancia y control que se desarrollan en el sector salud y que se presentan por falencias en el cumplimiento de obligaciones de carácter normativo por parte de los prestadores.

No menos importante de destacar es el cierre de los servicios originado por las falencias en el cumplimiento de las condiciones de habilitación y del sistema obligatorio de garantía de la calidad (SOGC).

De esta manera, la pandemia ha generado la necesidad de estimular planes jurídicos en estas entidades, a quienes el aumento de las denuncias y demandas los ha afectado de alguna u otra manera. 

También le puede interesar: VACUNACIÓN IRREGULAR EN BOGOTÁ Y SANTANDER REPORTA LA SUPERSALUD

Continuar leyendo

Editorial – Me parece

COLUMNISTAS

dr Andrés Felipe Cardona - Oncólogo Clínicodr Andrés Felipe Cardona – Oncólogo Clínico

Andrés Felipe Cardona Zorrilla (1)

Oncólogo Clínico – Clínica del Country, Bogotá
foto-carlos-felipe-muñoz-1

Carlos Felipe Muñoz (124)

CEO & Fundador CONSULTORSALUD
Carolina CorchoCarolina Corcho

Carolina Corcho (10)

Vicepresidente Federación Médica Colombiana
personaje11

Cesar Augusto Sanchez (1)

Gerente Viva1A
Claudia Patricia Vacaclaudia patricia vaca

Claudia Patricia Vaca González (2)

Msc farmacoepidemiología, Msc efectividad clínica y sanitaria
Claudia Sterling Posada - Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz VerdeClaudia Sterling

Claudia Sterling (3)

Vicepresidente Legal y de Asuntos Jurídicos de Cruz Verde
Denis Honorio SilvaDenis Honorio Silva

Denis Honorio Silva (1)

Director Asociación Colombia Saludable, Vocero de Pacientes Colombia
Elisa Carolina TorrenegraElisa Carolina Torrenegra

Elisa Carolina Torrenegra (1)

Directora Ejecutiva Gestarsalud
Gustavo Morales CoboGustavo Morales Cobo

Gustavo Morales Cobo (6)

Presidente Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral
Héctor CastroHéctor Castro

Héctor E. Castro (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jaime Calderón HerreraJaime Calderón Herrera

Jaime Calderón Herrera (1)

Presidente de la fundación del corazón
Jaime González MontañoJaime González Montaño

Jaime González Montaño (1)

Presidente de Coosalud
javier pachecojavier pacheco

Javier Orlando Pacheco G. (1)

Médico Internista; Hemato Oncólogo. Miembro de la ACHO
Jesus ALbrey GonzalezJesus ALbrey Gonzalez

Jesus Albrey González Páez (1)

Presidente en Colegio de Abogados en Derecho Médico
FOTO JORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZJORGE ESTEBAN AGUDELO GÓMEZ

Jorge Esteban Agudelo Gómez (1)

Abogado y asesor jurídico dentro del sector salud
columnista-jorge-ricocolumnista-jorge-rico

Jorge Rico (13)

Nefrólogo- miembro de la Academia de Medicina de Medellín
José Elías Cabrejo ParedesJosé Elías Cabrejo Paredes

José Elías Cabrejo Paredes (1)

Director Técnico Senior de Economía Farmacéutica y Financiamiento
Jose

José Octaviano Barrera (2)

Director Medico en Javesalud
Juan López Casas

Juan Gonzalo López Casas (7)

Luis Eduardo Pino Villareal Medico Internista, Hematólogo y Oncólogo ClínicoLuis Eduardo Pino Villareal

Luis Eduardo Pino (46)

Médico especialista en Medicina Interna y en Hematología y Oncología Clínica
dr-mauricio-jaramillo-restrepo-okdr-mauricio-jaramillo-restrepo-ok

Mauricio Jaramillo Restrepo (1)

Médico Internista & Hematólogo
Mauricio Lema Medina MD OncólogoMauricio Lema Medina MD Oncólogo

Mauricio Lema Medina (12)

Médico Hemato-Oncólogo
Miguel Ángel González_ presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM) (1)

Miguel Ángel González (1)

Presidente de la Asociación Colombiana de Osteoporosis y Metabolismo Mineral (ACOMM)
Olga Lucia ZuluagaOlga lucia Zuluaga

Olga lucia Zuluaga (3)

Directora Ejecutiva de ACESI
Paola Jiménez Vásquez

Paola Jiménez Vásquez (1)

Medicina Interna - Oncología Clínica
Sergio Camilo Lizarazo Riaño

Sergio Camilo Lizarazo Riaño (1)

Periodista, especialista en comunicaciones estratégicas
Virginia Abello PoloVirginia Abello Polo

Virginia Abello Polo (5)

Médica Internista & Hematóloga
William Javier Vega VargasWilliam Javier Vega Vargas

William Javier Vega Vargas (2)

Especialista en Derecho Laboral y Relaciones Industriales

 

 

 

Columnas recientes

Tendencias

Indicadores / Cifras