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Desviaciones público-privadas en Salud

Este escrito no pretende calificar a un sector como mejor, por el contrario, intentar permear al uno con elementos positivos del otro.

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Desviaciones público - privadas en Salud

Después de navegar por más de 20 años en las turbulentas aguas del sector salud, he tenido la fortuna de conocer diferentes nichos del ecosistema.

He estado principalmente en la prestación pública y privada, pero también he interactuado y ahora estoy inmerso en el aseguramiento.

En este último también he visto las particularidades del sector público y privado.

El sector público que he conocido es principalmente el de los llamados regímenes de excepción. He estado específicamente en el de las Fuerzas Militares de Colombia, o subsistema de salud de las Fuerzas Militares y de Policía (en adelante SSFM).

En el sector privado he trabajado en instituciones hospitalarias de alto nivel de complejidad y en aseguradoras medianas a grandes.

No he trabajado nunca en el sector público de salud del sistema general, pero he tenido que relacionarme profundamente con su estructura.

Esta introducción se hace necesaria como soporte de las ideas que voy a compartir a continuación.

Quiero resaltar que este escrito no pretende calificar a un sector como mejor, por el contrario, intentar permear al uno con elementos positivos del otro.

Las desviaciones las he clasificado por temas para facilitar su lectura.

1. Filosofía

La primera y central diferencia entre el SSFM y el sector privado, tanto en aseguramiento como en prestación, es el porqué se brindan los servicios.

El SSFM surgió como una respuesta a las necesidades de salud de los combatientes, es decir nació como salud operacional.

Posteriormente mencionado sistema se amplió para que las Fuerzas Militares a través de su propia capacidad y con recursos económicos mixtos generaran un sistema de salud que ampliara su cobertura a las familias de los militares activos y retirados, pero en su construcción se olvidaron de desligar la filosofía de la sanidad como un servicio de la logística militar al de un sistema de salud integrado.

El sector privado por su parte tiene claro que el producto salud se deriva de la gestión del riesgo primario por el asegurador y del riesgo técnico por los prestadores en una interrelación como sistema, y que la eficiencia de unos y otros se da en la medida en que cumplan con su responsabilidad a través de la gestión de sus recursos en un ambiente de control y garantías mínimas de calidad.

Esto en un ambiente de competencia y libre mercado diferente al oligopolio que existe en el SSFM.

Este eje filosófico lleva a que los primeros gestionen enfocados al volumen porque lo importante es prestar servicios, y a que los segundos traten de enfocarse en gestión de ineficiencias porque lo importante es ser costo/efectivos, finalmente es su negocio.

2. Organización

El SSFM debido a su origen y su enfoque como un servicio de logística militar tiene una organización paralela a la militar, de hecho, sus unidades de prestación de servicios de salud en su mayoría están dentro de las instalaciones militares.

La organización como sistema también va paralela a dicha organización, ejecutada por una mezcla de profesionales militares y civiles pero con direccionamiento y estructura militar, no de salud.

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Quizás la única excepción es el Hospital Militar Central el cual tiene un enfoque del sector, pero liderado con políticas mixtas. El SSFM tiene una enorme injerencia de las líneas de poder del ámbito castrense, un arma de doble filo.

La organización del sector privado obedece como es apenas lógico a una estructura empresarial enfocada a la servucción, es decir a la generación del producto salud con dos líneas claras ya mencionadas.

La ejecución de procesos y la gestión de resultados se dirige únicamente a ello ya que de ello se derivan sus réditos. Usualmente hay una estructura jerárquica, pero con una dinámica de funcionamiento horizontal.

3. Regulación y Políticas

El SSFM está regulado por la ley 352 de 1997, el decreto 1795 de 2000 y sus acuerdos derivados. Desde su nacimiento ha hecho parte de los regímenes de excepción.

Equivocadamente han estado exceptuados del sistema obligatorio de garantía de calidad lo cual está bien para el escenario de la medicina operacional que incluye la prestación de servicios de salud en escenarios de recursos limitados, pero esto se extrapoló a todo el sistema de tal forma que hoy con contadas excepciones no hay un establecimiento de sanidad militar que cumpla con requisitos mínimos de habilitación y mucho menos de acreditación. Así mismo, y debido al cogobierno castrense del sistema, las directivas y regulación muchas veces surge de dichas líneas de mando con una colisión de conceptos entre sanidad, salud, salud operacional etc.

Por su parte, el sector privado esta regulado directamente por el Ministerio de Salud y vigilado por la Superintendencia de Salud, con un sinnúmero de normas algunas de las cuales son repetitivas e incluso contradictorias, pero el hecho de estar en el sistema obligatorio de garantía de calidad les exige que deben tener unas condiciones mínimas de prestación de servicios y de solvencia para poder operar.

En el sector privado, el cumplimiento máximo de las normas de calidad se transforma en una ventaja competitiva.

4. Sistemas de Información

El SSFM ha tenido una historia inverosímil acerca del desarrollo de un sistema de información que soporte el funcionamiento del mismo. Todo el proyecto inicial de SISAM y el actual de SALUD.SIS desconectado del sistema y de su principal prestador el Hospital Militar Central han generado serias ineficiencias dentro del mismo.

Pero se sigue inyectando capital a un proyecto para lograr una rescatabilidad que en mi concepto va a ser bastante difícil ya que la solución de un sistema no es una plataforma. Derivadas de este tema se encuentran consecuencias como la ausencia de estructura de costos, de información para la evaluación de resultados en salud, de gestión de consumos de servicios y una profunda desconfianza en la herramienta.

En el sector privado abundan las herramientas de historia clínica electrónica con sus verticales de salud, la mayoría de ellas enfocadas en la trazabilidad del negocio. Hay unas mejores que otras sin duda. Algunas están más enfocadas a la gestión del riesgo y otras a la prestación, pero usualmente es más fácil el desarrollo de interoperabilidad sin que ello signifique que hay un flujo de información adecuado dentro del sector.

El proyecto de historia clínica única nacional está en marcha, y espero que el SSFM no busque exceptuarse también de este desarrollo.

5. Gestión de Resultados

El SSFM está enfocado como consecuencia de todo lo tratado anteriormente a indicadores agregados o de volumen que buscan justificar su existencia.

No hay claros indicadores de resultado o desenlaces en salud con contadas excepciones (salud materno-infantil).

Si bien hay una obligatoriedad de reporte a la Cuenta de Alto Costo, mencionados datos parecerían ser una ínfima parte del registro nacional (el SSFM tiene casi 1.300.000 usuarios incluyendo el sistema de la Policía), pero no es así, hay un subregistro del dato y una mala captura.

El sector privado gravita sobre los datos, no hasta el nivel de business intelligence aún (aunque empresas como Sura y Keralty están trabajando en ello) sino en la medición de indicadores de calidad que incluyen experiencia de atención, desenlaces y costo/efectividad. Aunque a nivel nacional aún tenemos más datos que información, la mayoría están migrando a nuevos indicadores y al uso de herramientas de analítica de datos por inteligencia artificial para optimizar la gestión de los mismos.

6. Gestión del Cuidado

El SSFM no tiene aún un enfoque de gestión de la experiencia de atención y del cuidado. Actualmente esto se enfoca en la contención de PQRs y en la respuesta a acciones de tutela sobre el sistema. El direccionamiento en este sentido no es innovador.

Considero que esto se debe a que el objetivo central sigue siendo la prestación como pueda y deba hacerse y no en considerar al servicio de salud como un producto entregable enmarcado en una sana competencia por calidad, ya que como dije es un oligopolio.

Los indicadores de satisfacción a boca de servicios contrastan ampliamente con la percepción final del usuario.

Ni hablar de los programas ambulatorios y de cuidados al final de la vida los cuales han sido de funcionamiento intermitente y que siguen generando estancias prolongadas en la red propia y externa con costos elevados.

Entre tanto, el sector privado ha venido adoptando medidas mucho más directas en la gestión de la experiencia de atención.

Lo anterior mediante herramientas tecnológicas integradas con los sistemas EMR, fortaleciendo las prestaciones ambulatorias, creando equipos de salud comunitarios y unidades de gestión del consumo.

La inmensa mayoría cuentan además con robustos programas de atención al final de la vida o de transición a lo inevitable que evitan las hospitalizaciones innecesarias y además optimizan el cuidado en dichas fases.

Conclusión

En resumen, estos son los puntos sobre los que considero se fundamentan las principales diferencias de resultados entre unos y otros. Obviamente estoy hablando en estos casos de las prácticas de los mejores prestadores y aseguradores privados, no generalizo.

Pero el benchmarking obliga a buscar las estrategias de los mejores, no de los iguales y por eso con ellos me referencio.

Espero que algún día el SSFM tenga la suficiente madurez para entender que su excepcionalidad puede ser el arma mortal a su justificable existencia. y que la inmensa desviación que hay hoy con los procesos de alta calidad en el sector salud deberá disminuirse rápidamente.

Así, se puede llegar a brindar mejores servicios de salud a quienes más lo merecen que son los veteranos de la patria y sus familias.

Opinión

El servicio de salud como experiencia

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El servicio de salud como experiencia

Los seres humanos somos primitivamente emocionales, la cognición es una capacidad adquirida evolutivamente para adaptarnos al mundo y mejorar nuestra existencia. Los servicios de salud fueron creados en torno al ser humano, pero progresivamente adquirieron características lúgubres asociadas al sufrimiento y al dolor. Pocas personas -incluyendo a los equipos de salud- consideran una experiencia placentera asistir a los centros hospitalarios de cualquier nivel de complejidad y son usualmente negativas las interacciones humanas y digitales durante toda la travesía por la cual discurre una persona en los sistemas de salud. Si a esto, le sumamos la inmensa burocracia de los procesos, el pésimo diseño de servicios desde la óptica del usuario y lo que yo llamo la narrativa de la desgracia asociada a la enfermedad, la asistencia a cualquier servicio de salud termina convirtiéndose en poco menos que un viaje a las penumbras de la ineficiencia.

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Aunque los desarrollos digitales pueden ayudar a optimizar los procesos de los servicios de salud, no necesariamente están vinculados a una mejor experiencia. Las aplicaciones informáticas, el software que incluye la historia clínica electrónica, las plataformas digitales, los algoritmos de inteligencia artificial para optimizar la toma de decisiones y toda la analítica generada a través de los mismos, si bien mejorarán progresivamente los resultados de los servicios de salud, éstos deben basarse primero y como precepto fundamental en el diseño de experiencia del usuario, entendiéndose usuario como todas aquellas personas que participan en las múltiples interacciones dentro del sistema. La salud es un servicio que tiene la particularidad de percibirse en el mismo lugar en donde se produce. No es por tanto un detalle menor que la búsqueda de una mejor experiencia sea uno de los cuatro objetivos en salud, planteados por los sistemas de salud que intentan evolucionar a niveles de excelencia.

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En nuestro medio, los llamados modelos de salud centrados en el paciente pocas veces incluyen toda la atmósfera de experiencia de atención de los actores del servicio y la mayoría de ellos se centran en agilizar las transiciones de cuidado como el indicador clave para mejorar la experiencia de atención. Al ser la experiencia de atención una emoción capturada por seres humanos debe remitirse el proceso a ciencias complementarias de la medicina como la antropología, sociología y psicología, entre otras. Es importante resaltar aquí que un modelo innovador no solo debe centrarse en el paciente sino en todo el ser humano.

Los puntos principales para el diseño de un modelo centrado en la experiencia del ser humano son:

Actividad por realizarObjetivo
1. Trazar toda la experiencia de los usuarios con cualquiera de las metodologías conocidas (Mapa de flujo de valor, mapa de travesía del cliente etc.) pero enfatizar en los puntos de contacto y los puntos de verdadCrear grupos funcionales de trabajo cruzado con los actores clave identificados en este punto
2. Identificar la tipología de pacientes y otros actores importantes que puedan ser potenciados durante la reingeniería del proceso.  Conocer la taxonomía de usuarios (incluyendo usuarios extremos) y sus intereses
3. Trazar escenarios en travesías específicas a máximo nivel de detalle, por ejemplo: a. Solicitud de citas b. Consulta de primera vez c. Procesos de soporte logísticoConocer la “anatomía” de los procesos y puntos críticos de intervención
4. Interrogar a los pacientes y equipos de salud respecto a emociones reales surgidas durante todo el proceso así: a. Acciones en vida real (no las ideales) b. Pensamientos y perspectivas en cada etapa c. Emociones negativas y positivas especialmente en los puntos de verdad y de contactoGenerar un inventario de acciones, pensamientos y emociones generados en los puntos de contacto del proceso (incluidas las de quienes prestan el servicio)
5. Captura de información clave al analizar la travesía de los actores con las siguientes preguntas (entre otras) ¿En qué punto(s) están las mejores oportunidades de mejorar experiencia y desempeño? ¿Cuál podría ser el impacto de intervenir el punto específico en términos de valor vs esfuerzo? ¿Qué cambios deben realizarse y quien debe hacerlo? ¿Cómo se van a medir los resultados?Generar una cultura de ejecución con base en identificación, intervención, medición y retroalimentación (si quiere verse a un análogo de los procesos PHVA)
6. Referenciar los puntos clave y las estrategias generadas con programas de optimización de experiencia de servicio similares (no necesariamente de salud).Ejecutar benchmarking interpretando al servicio de salud como un servicio superior análogo a otras industrias

El concepto de enfermedad que milenariamente se ha vinculado con emociones negativas es muy difícil de transformar en una experiencia positiva, incluso esto podría ser contraproducente para los usuarios. Pero no debe ser así con los servicios de salud, los cuales deben partir desde y hacia el ser humano en toda la cadena de valor. Es posible que nunca ir a un hospital llegue a generar experiencias similares a las de visitar un centro de diversiones o un centro comercial, pero las mejoras multidimensionales de las transiciones de cuidado sí pueden generar un valor superior, que en algún momento harán regresar al sistema a su finalidad máxima que es mejorar la vida de las personas, de sus familias y de la sociedad en general.

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Opinión

¿ES PROMETEDORA LA HEMOPERFUSIÓN PARA EL PACIENTE CRÍTICO?

El Nefrólogo Jorge Rico nos habla de las terapias de hemoperfusión en pacientes críticos.

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HEMOPERFUSIÓN

VAMOS CRECIENDO EN EL MUNDO DE LA NEFROLOGÍA EN CUIDADO INTENSIVO

Retomando mi última columna de opinión titulada ““La nefrología en cuidado crítico: una mirada desde mi experiencia personal”, donde hice un breve recuento de lo que ha sido mi experiencia en estos más de 10 años que llevo ejerciendo esta linda subespecialidad, hice énfasis en que la nefrología dirigida al paciente en cuidado critico ha estado evolucionando e innovándose.


No solo hay nuevas alternativas de tratamiento para este tipo de pacientes, sino que además el foco actual no está solamente en mejorar una situación renal adversa. También, las nuevas terapias  están impactando en otros órganos y sistemas de nuestro organismo.

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Unos de estos tratamientos innovadores son las terapias de hemoperfusión, las cuales ya llegaron a nuestro país. Las mencionadas terapias hacen parte del abanico de tratamientos que se conocen como técnicas de purificación sanguínea.

Hay varios dispositivos en el mercado. Yo trabajo con uno muy novedoso y líder en el mercado, que se llama CytoSorb®

¿QUÉ SON LAS TERAPIAS DE PURIFICACIÓN SANGUÍNEA?

Las terapias de purificación sanguínea extracorpórea son técnicas usadas para el tratamiento de pacientes críticamente enfermos, cuyo fundamento técnico se basa en la eliminación de solutos de la sangre mediante su paso por una membrana que permite la conservación de la parte acuosa.  Una de estas alternativas es la hemoperfusión.

¿QUÉ ES LA HEMOPERFUSIÓN?

La técnica de hemoperfusión se basa en el contacto directo de la sangre con una agente adsorbente, que se encuentra en un circuito  extracorpóreo, el cual atrae los solutos por medio  de diferentes fuerzas (interacciones hidrófobas, atracción  iónica, uniones de hidrógeno e interacciones de  Van der  Waals) que permite eliminar de forma permanente e irreversible del torrente sanguíneo las citoquinas y los mediadores inflamatorios reduciendo de forma eficaz  las concentraciones en sangre de estos compuestos.

Existen varios tipos de membranas hemoadsorbentes en el mercado, que incluyen las que adsorben hemotoxinas, además algunas también están en estudio.

Dentro de los dispositivos novedosos que se han investigado se destaca la tecnología CytoSorb®.

CYTOSORB®: UNA EXCELENTE OPCIÓN. ¿POR QUÉ?

La tecnología con el dispositivo denominado CytoSorb® está dada por material biocompatible, que logra la unión permanente con moléculas entre 5-60 kDa, tales como: TNF-α, IL-1β, IL-6 y IL-10 (mediadores inflamatorios). Además, posee unas características como tener una superficie de adsorción muy grande.

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El uso de esta tecnología ha mostrado resultados prometedores en la mejoría de la supervivencia de los pacientes con choque séptico y tormenta de citoquinas, a corto y a mediano plazo.

El COVID grave, con síndrome liberación de tormenta de citoquinas, también está dentro de las indicaciones de uso de esta terapia.

Se aclara, que esta tecnología, no es para todos los pacientes, que debemos seleccionarlos bien e individualizar los casos.

¿CUÁLES SON LOS OBJETIVOS DE ESTE TRATAMIENTO?

Los objetivos del tratamiento son el control hemodinámico del shock, reducir el número y dosis de catecolaminas, disminuir el tiempo de requerimiento de soporte ventilatorio, establecer la homeostasis inmunológica, limitar daño de órgano blanco, disminuir las escalas de severidad y mejorar la mortalidad predicha en UCI

Recientemente tuvimos nuestro primer paciente, quien luego de una evaluación muy rigurosa para definir su indicación, revisión de criterios, verificación de protocolo institucional y análisis del caso por el equipo médico de nuestro programa FMExpress- Colombia, decidimos aplicar este tratamiento, obteniendo   resultados y objetivos trazados muy positivos.

PRIMER CASO EN COLOMBIA: TODO UN ÉXITO

Hace aproximadamente dos semanas, atendimos el primer paciente con diagnóstico de COVID-19 severo, el cual tenía clara indicación de tratamiento con hemoperfusión.

Se manejó con el dispositivo CytoSorb® mostrando una clara mejoría clínica con destete completo del soporte vasopresor, no requerimiento de soporte ventilatorio y una marcada mejoría en los indicadores inflamatorios.

Nuestro paciente, hombre de 31 años de edad ingresó a la clínica, con cuadro de COVID-19. Presentaba parámetros de hiperinflamaciٌón con síndrome de tormenta de citoquinas y además lesión renal aguda. Por ello se le realizó hemoperfusión con CytoSorb® asociada a terapia de soporte renal prolongada intermitente.

Fue un caso exitoso, con adecuado desenlace para nuestro paciente.

Es importante recalcar que la decisión de iniciar o no la hemoperfusión con CytoSorb® es independiente de la indicación e inicio de terapias dialíticas u otras terapias extracorpóreas.

Nuestro paciente además de la indicación de uso de hemoperfusión, también tenía lesión renal aguda con indicación para terapia de soporte renal.

A pesar de estos factores, el paciente evolucionó muy bien clínicamente, se dio alta médica. Actualmente se encuentra en buenas condiciones de salud.

¿QUÉ OTRAS INDICACIONES TIENE ESTE TRATAMIENTO?

Además del shock séptico con tormenta de citoquinas y dentro de ésta, están los pacientes con COVID-19 grave. Hay otras indicaciones como: síndrome de lisis tumoral, rabdomiolisis severa, algunas intoxicaciones, accidentes ofídicos, hemolisis severa, falla hepática.

Como se los había dicho, todos los casos potenciales se deben individualizar y saber definir con criterios objetivos su indicación.

Ajustados los valores máximos de pruebas covid-19

CONCLUSIÓN

Las terapias de hemoperfusión, y dentro de estas la tecnología CytoSorb®, parecen ser estrategias de tratamiento promisorias en el manejo de los pacientes con shock séptico y tormenta de citoquinas, incluyendo a quienes tienen COVID-19 severo.

Este tratamiento debe hacerse de manera temprana, idealmente en las primeras 24 horas de establecida la lesión, basado en unos criterios clínicos y de laboratorio. Hay que tener en cuenta que el momento del inicio de la terapia es clave, puesto que posterior a las 48-72 horas la probabilidad de éxito disminuye.

La nefrología dirigida a paciente agudo y critico sigue creciendo, con tecnología y tratamientos innovadores. Todo esto con el gran objetivo de mejorar los resultados de nuestros pacientes.

Miremos y enfoquemos a nuestros pacientes con una visión holística, muy a pesar de que seamos subespecialistas. El paciente es uno solo y su evaluación, diagnóstico y tratamiento deben ser con estrategias y objetivos integrales.

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El acuerdo de punto final

Esto es solo un resumen de las múltiples variables y complejidades para ejecutar exitosamente un acuerdo de punto final.

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El acuerdo de punto final

¿Un asunto obligatorio?

El saneamiento de las cuentas en el sector salud en su momento fue una de las principales propuestas de campaña para el sector salud del hoy presidente Iván Duque. El 25 de mayo 2019 esta decisión quedó plasmada en el artículo 237 del Plan Nacional de Desarrollo 2018-2022 (PND) como acuerdo de punto final para el régimen contributivo (APF): Sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud. Con el fin de contribuir a la sostenibilidad financiera del Sistema General de Seguridad Social en Salud (SGSSS), el Gobierno nacional definirá los criterios y los plazos para la estructu­ración, operación y seguimiento del saneamiento definitivo de las cuen­tas de recobro relacionadas con los servicios y tecnologías de salud no financiados con cargo a la UPC del régimen contributivo.

Diez meses después, abril 6 de 2020, se expide el Decreto 521, Por el cual se establecen los criterios para la estructuración, operación y seguimiento del saneamiento definitivo de los recobros por concepto de servicios y tecnologías de salud no financiados con cargo a la UPC del régimen contributivo.

Según estas dos normas, el APF rige para las deudas del Estado, generadas con anterioridad al 25 de mayo de 2019. Esta cartera debe cumplir con una serie de requisitos como los relacionados con la prescripción de la tecnología por un profesional de la salud o mediante un fallo de tutela; facturación por el prestador o proveedor y suministro al paciente; integralidad en la atención; no hacer parte de recobros involucrados en procesos penales, fiscales o administrativos; que no haya caducado o prescrito la cuenta y que los servicios no estén excluidos por la Ley Estatutaria de Salud.

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En cuanto a la deuda, se deben diferenciar las líneas de trabajo que se han generado para recuperar los recursos. La primera correspondería a deudas muy antiguas que, por haberse considerado en su momento como legítima reclamación, varias EPS, que ya le han pagado la tecnología al proveedor-prestador, decidieron demandar las decisiones de no reconocimiento emitidas en su momento por la entidad correspondiente, es decir, están en este momento demandadas ante los jueces. Cada EPS evalúa, según la situación, si presenta estas cuentas para APF o continúa en el Sistema Judicial, la decisión depende de la cercanía de un fallo, la relativa seguridad de ganar el proceso o el riesgo que representa iniciar un nuevo proceso según lo definido para el APF y de las reglas definidas. Las reclamaciones por este concepto de las EPS de Acemi son de alrededor de un billón de pesos.

Una segunda línea corresponde a las deudas que ya agotaron el proceso administrativo ante el FoSyGa o la ADRES y que aún no han prescrito o caducado. Con seguridad estas cuentas se presentarán para el acuerdo.

La deuda por estas dos causas podría ascender aproximadamente a 2 billones, para el caso de las EPS-Acemi.

La tercera es la considerada deuda corriente que hace parte de las cuentas presentadas a partir de abril de 2018 que aún no han sido auditadas. En este punto es de máxima importancia diferenciar el período establecido en el PND para el APF, es decir, de abril de 2018 a mayo 25 de 2019 y las generadas posterior a esta fecha hasta febrero de 2020. El valor de las cuentas radicadas para el proceso de cobro-recobro por las EPS-Acemi para el período correspondiente al PND es de 4.36 billones, el giro previo de Adres fue de 2.94 billones, restando 1.42 billones por pagar, definición que depende del resultado de auditoría. Estas cuentas deben seguir el curso según el proceso de reingeniería y no incluirlas en el APF puesto que parte han sido aceptadas, pero aún falta la revisión de la Adres, proceso que ha tenido un gran retraso por las dificultades que se presentaron con el contratista.

La cuarta línea de trabajo, que no hace parte del APF, es la deuda generada a partir de mayo 25 de 2019 hasta febrero de 2020. El total presentado para cobro-recobro en este período se estima en 3.41 billones, el pago previo de Adres fue de alrededor de 1.81 billones, restando 1,60 billones. Este proceso igual que el anterior está pendiente de auditoría por parte de Adres.

En resumen, el total de las deudas para el caso de las EPS-Acemi ascendería aproximadamente a 5.12 billones; de esta cifra posiblemente, todo depende del análisis de cada EPS con relación a los procesos judiciales, irían a APF 2.10 billones; 1,42 hacen parte del proceso corriente diseñado por Adres y 1.60 no hacen parte del APF, pero que igualmente se requiere celeridad en la auditoría para definir claramente la situación.

Es importante resaltar lo siguiente, existen dos mecanismos para reclamar ante la ADRES; el primero es el conocido como recobro, en este la EPS le paga al prestador, proveedor u operador logístico la tecnología no incluida en el plan de beneficios y solicita el reembolso ante la Administradora; aquí debe quedar claro que el asegurador le pagó al proveedor y que el resultado del recobro se constituye como un retorno en favor de la EPS para efectos de restablecer el equilibrio. El otro mecanismo es el cobro, en el cual el proveedor suministra la tecnología, presenta la cuenta a la EPS y esta la tramita ante la ADRES para que le pague directamente al proveedor-prestador, en este caso estos recursos no ingresan a la EPS, se pagan directamente al proveedor-prestador. Lo anterior se evidencia en el siguiente ejercicio, de 5.27 billones presentado a la ADRES por las EPS del régimen contributivo, se estima que cerca de 2.80 billones corresponden a cobro y 2.47 billones a recobro, los primeros son recursos de los proveedores-prestadores y los segundos son de las EPS puesto que ya las aseguradoras pagaron la tecnología a quien la suministró.

Esto es solo un resumen de las múltiples variables y complejidades para ejecutar exitosamente un acuerdo de punto final. No tiene nada que ver con la voluntad o el querer o no de una aseguradora. Se relaciona más con el análisis de cada entidad para establecer el mecanismo a través del cual se genera el mejor resultado, no solo para las EPS sino para los proveedores-prestadores que están en el mecanismo de cobro.

El propósito de todas las EPS es ejecutar exitosamente el APF, en esta dirección se está trabajando con Ministerio, Superintendencia de Salud y ADRES para solucionar las dificultades que se presentan de rutina en un proceso tan complejo como el que se definió; pero también es garantizar el pago de la totalidad de recursos que se destinaron para las tecnologías No PBS, hagan parte o no de un APF.

Proponer que el APF sea obligatorio desde la norma es romper con el debido proceso, violentar derechos y generar una presión reputacional sobre quienes tienen la obligación, esta sí, de asegurar que se cumplan los compromisos por parte del Estado y de proteger la sostenibilidad de cada entidad, ¡que más obligación que esta! Antes que solucionar las dificultades, lo único que garantizaría la obligatoriedad es el fracaso de la decisión del presidente de sanear las cuentas y contribuir a la sostenibilidad del Sistema de Salud.

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