La atención sanitaria en España presenta un marcado contraste entre la satisfacción de los pacientes y las dificultades para acceder oportunamente a los servicios. Aunque el 82,1 % de las personas usuarias valora positivamente la Atención Primaria, el 72,7 % considera poco o nada aceptables los tiempos de espera para consultas especializadas, según la segunda oleada del Barómetro Sanitario 2026, publicada el 3 de noviembre por el Ministerio de Sanidad y el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Los resultados muestran una valoración favorable de la asistencia recibida, pero también una percepción crítica sobre la accesibilidad al Sistema Nacional de Salud (SNS).
El estudio, realizado mediante 2.644 entrevistas telefónicas a personas de 18 años o más entre el 21 y el 24 de julio de 2026, examina la experiencia ciudadana con los servicios públicos de salud. La satisfacción general con el funcionamiento del sistema alcanza los 6,19 puntos sobre 10, mientras que el 52,7 % de la población considera que funciona bien. La investigación incorpora además nuevas dimensiones relacionadas con la alfabetización sanitaria y la aceptación de la inteligencia artificial en la atención médica.
Atención Primaria y hospitales públicos obtienen valoraciones positivas en España
La confianza en los profesionales sanitarios destaca entre los aspectos mejor evaluados de Atención Primaria. El personal de enfermería recibe una puntuación de 8,04 sobre 10, seguido del personal médico, con 7,81 puntos, resultados que corresponden a la seguridad y confianza transmitidas durante la asistencia. Estas calificaciones permiten identificar uno de los componentes mejor valorados por quienes utilizan los servicios públicos de salud.
En el ámbito hospitalario, el 84,8 % de las personas que estuvieron ingresadas califica positivamente la atención recibida, mientras que el 78,5 % de quienes consultaron con un especialista expresa una valoración favorable. Durante la hospitalización, los cuidados del personal de enfermería y medicina alcanzan puntuaciones de 8,51 y 8,48 sobre 10, respectivamente.
¿Cuáles son los servicios sanitarios mejor valorados en España?
El Barómetro Sanitario 2026 identifica las siguientes puntuaciones entre los servicios y componentes asistenciales evaluados:
| Servicio o componente evaluado | Valoración sobre 10 |
|---|---|
| Cuidados de enfermería durante la hospitalización | 8,51 |
| Cuidados médicos durante la hospitalización | 8,48 |
| Confianza y seguridad transmitidas por enfermería en Atención Primaria | 8,04 |
| Confianza y seguridad transmitidas por médicos en Atención Primaria | 7,81 |
| Urgencias del 061/112 | 7,25 |
| Atención a pacientes ingresados en hospitales públicos | 7,09 |
Fuente: Ministerio de Sanidad de España y CIS. Segunda oleada del Barómetro Sanitario 2026. Las puntuaciones corresponden a diferentes dimensiones de evaluación y no constituyen una clasificación homogénea de servicios.
Listas de espera en España: el 40,7 % considera que la situación ha empeorado
Las listas de espera representan uno de los principales aspectos de insatisfacción identificados por el Barómetro Sanitario 2026. El 40,7 % de las personas entrevistadas considera que este problema ha empeorado, mientras que el 44,5 % estima que permanece igual y apenas el 8,2 % percibe una mejoría. La percepción sobre las demoras contrasta con las valoraciones de la asistencia recibida y refleja las dificultades que identifica la ciudadanía para acceder a determinados servicios.
En las pruebas diagnósticas, el 67,6 % considera que los tiempos de espera son poco o nada aceptables, una percepción que también se presenta en los demás niveles asistenciales evaluados. Estos resultados corresponden a las opiniones recogidas durante las entrevistas y permiten examinar la experiencia de accesibilidad desde la perspectiva ciudadana, sin representar una medición administrativa de los días reales de espera.
La evaluación general del funcionamiento del Sistema Nacional de Salud también evidencia diferencias entre los encuestados. El 29,7 % considera que algunas cosas funcionan, pero se necesitan cambios fundamentales, mientras que el 17,2 % estima que el sistema funciona mal y requiere cambios profundos. Estas posiciones completan el panorama de percepción ciudadana sobre la sanidad pública española.
Alfabetización sanitaria: el 52,5 % tiene dificultades para encontrar información sobre salud mental
Por primera vez, la segunda oleada del Barómetro Sanitario incorpora una evaluación de la alfabetización sanitaria mediante el cuestionario HLS19-Q12. Esta herramienta permite examinar las dificultades percibidas por la población para acceder, comprender y utilizar información relacionada con la salud, aportando una dimensión adicional a la evaluación tradicional de los servicios asistenciales.
Los resultados muestran diferencias importantes según el tipo de información que necesitan las personas. Entre los principales hallazgos se encuentran:
- 94,8 %: considera fácil o muy fácil seguir los consejos de los profesionales sanitarios.
- 85,7 %: manifiesta facilidad para encontrar información sobre estilos de vida saludables.
- 52,5 %: declara dificultades para encontrar información sobre cómo actuar ante problemas de salud mental.
La salud mental aparece así como un ámbito de especial dificultad para la búsqueda de orientación sanitaria, a diferencia de las valoraciones favorables relacionadas con el seguimiento de recomendaciones profesionales y los estilos de vida saludables. Este resultado amplía el análisis de la experiencia de los usuarios al incorporar su percepción sobre la disponibilidad y accesibilidad de la información necesaria para tomar decisiones relacionadas con la salud.
Inteligencia artificial en salud: mayor aceptación del apoyo clínico que de las consultas virtuales
La segunda oleada también examina la percepción ciudadana sobre la inteligencia artificial aplicada a los servicios sanitarios. Según los resultados, el 64,5 % de la población ha oído hablar de herramientas de IA utilizadas en salud, aunque la aceptación varía según el tipo de aplicación y el grado de interacción que estas tecnologías mantienen con los pacientes.
Las herramientas vinculadas al apoyo clínico, como la interpretación de radiografías o la cirugía robótica, presentan una mayor aceptación relativa frente a aquellas que implican una interacción más directa con las personas. Entre estas últimas se encuentran las consultas médicas y el seguimiento de enfermedades mediante asistentes virtuales, usos que reciben una valoración comparativamente menos favorable.
Estos hallazgos incorporan la percepción sobre nuevas tecnologías al análisis del sistema sanitario español, junto con las dimensiones tradicionales de satisfacción y acceso. La información recogida permite conocer cómo valora la ciudadanía distintas aplicaciones de inteligencia artificial en salud, mientras que los resultados sobre alfabetización sanitaria aportan una perspectiva complementaria sobre las dificultades para encontrar orientación ante problemas específicos.