En Colombia, durante el año pasado, se registraron 2.929 nacimientos cuyas madres tenían entre 10 y 14 años, según un informe reciente del Laboratorio de Economía de la Educación (LEE) de la Universidad Javeriana. Si bien la cifra representa una disminución frente a años anteriores, sigue siendo un indicador preocupante de la persistencia del embarazo infantil y adolescente en el país.
Los datos, elaborados a partir de la información suministrada por el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE), muestran que, en promedio, cada día nacen ocho niños cuya madre se encuentra en este rango de edad. El informe advierte que, aunque ha habido progresos, la magnitud del problema exige respuestas integrales de salud pública, educación y protección social.
Reducción paulatina pero retos persistentes en el embarazo infantil y adolescente
El informe del LEE identificó una tendencia descendente continua en los embarazos en niñas y adolescentes, tanto en números absolutos como en proporción al total de nacimientos. A través del análisis de los últimos 17 años, el estudio revela que entre 2008 y 2024 se produjeron 10.786.551 nacimientos, de los cuales más de 91.000 corresponden a niñas de 10 a 14 años y más de 2 millones a adolescentes de 15 a 19 años.
Las cifras de nacimientos en adolescentes de 15 a 19 años también mostraron una disminución sostenida desde 2008, cuando se registraron 160.478 nacimientos en ese grupo, hasta llegar a 57.973 en 2024, lo que equivale a una reducción del 64 %. En ese periodo, la participación de la maternidad adolescente y de niñas cayó del 23,4 % al 15 % respecto al total de nacimientos a nivel nacional.
Las tasas específicas también reflejan este descenso. En 2008, la tasa de embarazos por cada mil adolescentes de 15 a 19 años era de 79,7 y pasó a 20,3 en 2024. En el caso del embarazo infantil (10 a 14 años), la tasa descendió de 3,3 a 1,6 nacimientos por cada mil niñas en ese mismo lapso.
Desigualdades regionales: Vichada y Guainía a la cabeza de embarazos tempranos
El informe destaca importantes diferencias regionales en la incidencia del embarazo temprano. Los departamentos con mayor número de embarazos en niñas y adolescentes son Vichada, Guainía, Magdalena y Chocó. Esta concentración revela disparidades que corresponden tanto a factores demográficos, como a contextos de acceso limitado a la educación sexual y reproductiva, servicios de salud y mecanismos de protección.
A nivel internacional, el informe señala que Colombia supera en número de embarazos en adolescentes y niñas a países como Haití, Estados Unidos, Chile, Brasil y Argentina, aunque registra cifras inferiores a las de algunos países de África y de la región andina, como Ecuador.
Riesgos en salud y consecuencias educativas por el embarazo infantil y adolescente
El Laboratorio de Economía de la Educación de la Universidad Javeriana subraya que los embarazos en niñas y adolescentes exponen a madres y a sus hijos e hijas a riesgos y complicaciones de salud, debido a su desarrollo físico incompleto y a la falta de acompañamiento adecuado. En 2024, se registraron 2.869 muertes fetales en niñas y adolescentes en Colombia, lo que resalta la gravedad de los riesgos médicos asociados.
Además, el embarazo temprano incide de forma determinante en la permanencia escolar. El documento expone que es la quinta causa por la que las niñas mayores de 10 años dejan de asistir a establecimientos educativos, lo que repercute directamente en las posibilidades de desarrollo personal, inclusión social y oportunidades laborales a futuro.
¿Por qué sigue siendo un problema de salud pública en Colombia?
De acuerdo con el LEE, la acumulación de riesgos en salud, la reducción de oportunidades educativas y las implicaciones sobre la calidad de vida de madres, hijos e hijas convierten al embarazo infantil y adolescente en un problema social de salud pública. La institución considera que enfrentar esta problemática requiere intervenciones articuladas, que abarquen el fortalecimiento de la educación sexual integral, el acceso a servicios de salud adecuados y políticas de protección social sostenidas.
El informe concluye que, si bien la reducción de embarazos en menores de edad representa un avance, las cifras actuales continúan siendo alarmantes y exigen la atención prioritaria de los sectores responsables del bienestar infantil y adolescente en Colombia.
¿Cómo evolucionaron los nacimientos en niñas y adolescentes en los últimos años?
El análisis histórico de los nacimientos en menores de edad muestra una tendencia positiva en términos de disminución tanto de los casos absolutos como de las tasas por mil. Sin embargo, el ritmo de reducción varía entre grupos de edad y regiones, lo que evidencia la necesidad de profundizar en políticas diferenciadas y focalizadas donde persistan brechas más amplias.
¿Qué factores podrían explicar la persistencia del embarazo infantil?
Según el Laboratorio de Economía de la Educación de la Javeriana, la persistencia de embarazos en niñas y adolescentes en Colombia responde a múltiples factores. Entre ellos: falta de acceso a educación sexual integral, limitaciones en servicios de salud reproductiva para menores de edad, desigualdades sociales y económicas, y contextos de violencia o baja protección institucional. El informe recomienda fortalecer las rutas de prevención y atención en los territorios con mayores tasas y reforzar la vigilancia de riesgos para mejorar los indicadores nacionales.


