La salud en las Américas registró avances en eliminación de enfermedades, inmunización, salud materna, atención primaria y acceso a tecnologías sanitarias entre julio de 2025 y junio de 2026, aunque el período también dejó señales de vulnerabilidad frente al sarampión, la fiebre amarilla, las enfermedades no transmisibles y las emergencias sanitarias. Así lo señala el Informe Anual del Director de la Organización Panamericana de la Salud (OPS), presentado durante la apertura del 63.º Consejo Directivo del organismo.
El balance, presentado por el director de la OPS, Jarbas Barbosa, describe un escenario regional marcado por restricciones financieras y crecientes presiones sobre los sistemas de salud. El documento reúne resultados relacionados con eliminación de enfermedades transmisibles, preparación ante emergencias, vacunación, mortalidad materna, hipertensión, compras regionales y telesalud, pero también advierte que algunos logros epidemiológicos pueden revertirse si disminuye la capacidad de vigilancia, prevención y respuesta.
Salud en las Américas muestra avances en eliminación de enfermedades
Uno de los principales bloques de resultados corresponde a la eliminación de enfermedades. Brasil y Bahamas fueron validados por haber eliminado la transmisión maternoinfantil del VIH, mientras que Islas Turcas y Caicos recibió la certificación correspondiente y se convirtió, además, en el primer territorio de las Américas en validar la eliminación de la transmisión maternoinfantil de la hepatitis B.
Chile, por su parte, se convirtió en el primer país de la Región verificado por haber eliminado la lepra. A ello se suma la confirmación de cinco provincias de Argentina como libres de transmisión vectorial de la enfermedad de Chagas. Estos resultados reflejan progresos específicos alcanzados mediante intervenciones sostenidas de salud pública y cooperación técnica.
Sin embargo, el mismo balance evidencia que la eliminación de enfermedades no constituye un logro irreversible. Durante el período evaluado, las Américas perdieron su condición de región libre de sarampión endémico después del restablecimiento de la transmisión sostenida en Canadá. La OPS también identificó brotes de fiebre amarilla en varios países y una disminución de la cobertura de vacunación contra el sarampión.
Vacunación y vigilancia concentran resultados y desafíos
La recuperación de los programas de inmunización continuó durante el período analizado. Según la OPS, el número de niños menores de un año que no habían recibido vacunas descendió de 1,3 millones a 1,1 millones, una reducción de aproximadamente 200.000 niños respecto del valor reportado previamente.
En paralelo, la vigilancia regional procesó más de 2,2 millones de señales relacionadas con posibles eventos de salud pública, como parte de las actividades dirigidas a la detección temprana y respuesta ante amenazas sanitarias. La OPS también movilizó 174 toneladas de suministros esenciales para apoyar a los países ante desastres, emergencias humanitarias y brotes de enfermedades.
Los principales indicadores cuantitativos del informe permiten dimensionar las áreas en las que se concentraron algunas de las intervenciones regionales:
| Área | Resultado reportado |
|---|---|
| Niños menores de 1 año sin vacunas | Reducción de 1,3 millones a 1,1 millones |
| Vigilancia sanitaria | Más de 2,2 millones de señales analizadas |
| Respuesta a emergencias | 174 toneladas de suministros movilizados |
| HEARTS | Más de 14.000 establecimientos de atención primaria |
| Población alcanzada por HEARTS | Cerca de 50 millones de adultos |
| Pacientes tratados por hipertensión | 6,9 millones en 2026 |
| Vacunas adquiridas mediante Fondos Rotatorios | Más de 214 millones de dosis |
| Pruebas diagnósticas | Más de 10 millones |
| Tratamientos | Más de 1 millón |
| Kits de telesalud | Más de 780 distribuidos en 20 países |
Atención primaria amplía su alcance frente a enfermedades no transmisibles
La expansión de HEARTS constituye otro de los indicadores destacados. Al finalizar el período cubierto por el informe, la iniciativa estaba implementada en más de 14.000 establecimientos de atención primaria de salud y alcanzaba aproximadamente a 50 millones de adultos en la Región.
El número de pacientes que recibían tratamiento para hipertensión aumentó más de 20% en un año, al pasar de 5,7 millones en 2025 a 6,9 millones en 2026. El dato muestra la ampliación de la cobertura dentro de una estrategia centrada en la prevención, el diagnóstico temprano y el manejo integrado desde el primer nivel de atención.
La salud mental también aparece entre las prioridades regionales. Frente a la creciente carga de estos problemas, la OPS puso en marcha una iniciativa regional para la prevención del suicidio, orientada a fortalecer políticas y programas nacionales mediante acciones multisectoriales adaptadas a los contextos de cada país.
Salud materna registra descensos en diez de doce países apoyados
En materia de salud materna, diez de los doce países que recibieron apoyo específico de la OPS registraron descensos en sus razones de mortalidad materna durante el período evaluado. El organismo vincula estos avances con acciones de vigilancia, políticas de apoyo, fortalecimiento de la atención primaria y mejoras de la fuerza laboral sanitaria.
¿Cómo se amplió el acceso regional a vacunas, medicamentos y diagnóstico?
Los Fondos Rotatorios Regionales de la OPS apoyaron durante el período la adquisición de más de 214 millones de dosis de vacunas, más de 10 millones de pruebas diagnósticas y más de un millón de tratamientos. La cartera también fue ampliada para incorporar nuevas tecnologías y medicamentos de alto costo destinados a distintas enfermedades.
La innovación tecnológica se incorporó igualmente a las estrategias de acceso. Más de 780 kits de telesalud fueron distribuidos en 20 países, con el propósito de acercar el diagnóstico, monitoreo y seguimiento clínico a poblaciones que han enfrentado barreras para acceder a los servicios.
En producción regional, la OPS reportó un acuerdo con un fabricante mundial para asegurar una proporción de la producción de vacunas contra influenza pandémica destinada a América Latina y el Caribe. Además, se alcanzó un acuerdo de transferencia tecnológica para fortalecer la fabricación regional de vacunas contra influenza estacional mediante plataformas basadas en células.
¿Qué riesgos pueden limitar los avances de la salud en las Américas?
El balance regional plantea que los progresos conviven con presiones estructurales y epidemiológicas. Entre los desafíos identificados figuran el envejecimiento poblacional, la creciente carga de enfermedades no transmisibles, las amenazas sanitarias emergentes y reemergentes, las emergencias asociadas al clima y las desigualdades persistentes en salud.
La pérdida de la condición regional de libre de sarampión endémico representa una de las señales más concretas de esa vulnerabilidad. Junto con los brotes de fiebre amarilla y la reducción de determinadas coberturas de vacunación, el informe evidencia que los resultados acumulados requieren sistemas capaces de mantener vigilancia epidemiológica, inmunización sistemática y respuesta sostenida.
El Informe Anual de la OPS deja así un panorama dual para la salud pública regional. Existen resultados verificables en eliminación de enfermedades, atención primaria, hipertensión, salud materna, compras conjuntas y telesalud, mientras persisten amenazas capaces de revertir esos avances. Para los sistemas sanitarios de las Américas, el reto señalado por el organismo es mantener las capacidades alcanzadas en un contexto de mayores necesidades y restricciones financieras.