Trastornos mentales en la Región de las Américas, 2018

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Trastornos mentales en la Región de las Américas, 2018

CONSULTORSALUD pone a tu disposición el documento, “La carga de los trastornos mentales en la Región de las Américas, 2018” el cual busca mejorar la evaluación de las necesidades en  materia de salud mental, al presentar un panorama actualizado y matizado de:

a) la discapacidad debida a los trastornos mentales, por consumo de sustancias y trastornos neurológicos específicos, más la autoagresión (TMNS), tanto sola como en combinación con la mortalidad prematura.

b) el desequilibrio entre el gasto en salud mental y la carga de enfermedad relacionada.

c) la asignación inadecuada de los exiguos gastos en salud mental por parte de los países de la Región.

Discapacidad y mortalidad a nivel de país (AVAD)

Existe una heterogeneidad considerable en la distribución de las principales causas de discapacidad combinada con la mortalidad en la Región de las Américas. Los AVAD causados por las enfermedades no transmisibles, incluidas las enfermedades mentales, son la principal fracción de la carga total en cada uno de los países de la Región de las Américas, desde 50% en Haití hasta 89% de la carga total en Canadá. La segunda causa regional de AVAD, que engloba las enfermedades comunicables y los trastornos maternos, infantiles y nutricionales, oscila entre 5,5% en Canadá y Estados Unidos y 39% en Haití. La tercera causa regional de AVAD es el grupo de las lesiones, que varía entre 6% en Canadá, Cuba, Barbados y Bermuda, y 20% en El Salvador. En la figura 6 se pone de manifiesto que las enfermedades no transmisibles siguen siendo la principal causa de discapacidad y mortalidad combinadas en todos los países, a pesar de las grandes variaciones individuales, mientras que el grupo de las enfermedades transmisibles y los trastornos maternos, infantiles y nutricionales y el grupo de las lesiones se alternan en el segundo y tercer puesto, con predominio del primero, sobre todo en los países de menores ingresos. El subgrupo de los TMNS también varía mucho de unos países a otros, desde 9% del total de AVAD en Haití hasta 23% en Canadá.

Discapacidad a nivel de país (APD)

El análisis de los años perdidos por discapacidad (APD) ofrece una visión de conjunto que 1) complementa el análisis de la carga en AVAD y 2) no está sesgada por la exclusión diferencial del exceso de mortalidad causado por las enfermedades mentales. La variación entre países de los APD como porcentaje de la discapacidad total es mucho menor que la variación de los AVAD ya comentada en la sección anterior (salvo la discapacidad relacionada con los desastres en Haití, que hace que los APD causados por lesiones alcancen 10% de total).

La variación general de la discapacidad por enfermedades no transmisibles va de 70% del total de APD en Haití a 91% en México. Centrándose en las enfermedades mentales, la variación oscila entre 28% en Haití y 36% en Brasil, Chile y Paraguay. Las enfermedades transmisibles y los trastornos maternos, infantiles y nutricionales varían entre 5% de los APD en Estados Unidos y Chile y 20% de los APD en Venezuela y Haití (véase la figura 7). En la figura 7 se muestra que la discapacidad causada por los TMNS es notablemente similar (y alta) en toda la región. Los TMNS constituyen indiscutiblemente, y por un amplio margen, el mayor subgrupo de causas de discapacidad en todos los países, independientemente del nivel de ingresos o de la subregión. Parece haber un gradiente subregional en la discapacidad causada por los TMNS agrupados (véase la figura 8): las cinco primeras posiciones en lo que respecta a los APD las ocupan países sudamericanos, la mayoría de ellos con una discapacidad por encima del promedio por países (33%) y del total regional (34%). Según veremos en las secciones específicas de cada trastorno, existe una gran variación entre los países en cuanto a los trastornos mentales específicos que causan la mayor carga. Es importante que las instancias decisorias consideren el perfil de morbilidad específico que afecta a su país para priorizar convenientemente las afecciones, asignar las inversiones y planificar la prestación de servicios.

Distribución por países (%) de los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD)

Distribución por países (%) de los años de vida ajustados en función de la discapacidad (AVAD)

Años de vida perdidos por discapacidad (APD) por país (% del total de APD)

Años de vida perdidos por discapacidad (APD) por país (% del total de APD)

 

Mapa de árbol de la discapacidad por trastornos mentales, neurológicos y debidos al consumo de sustancias, y por suicido (APD por país como porcentaje de la discapacidad total) 

discapacidad por trastornos mentales, neurológicos

Discapacidad debida a trastornos específicos

Los trastornos mentales comunes comprenden generalmente los trastornos depresivos y de ansiedad. Sin embargo, es necesario señalar que algunos otros síndromes mentales y conductuales muy comunes no se consideran en los típicos cálculos y análisis de la carga de enfermedad, a pesar de su significativa prevalencia, discapacidad y mortalidad.

Lea también: Política Nacional de Salud Mental aprobada – resolución 4886 de 2018

Trastornos depresivo

A los efectos del presente análisis, los trastornos depresivos comprenden el trastorno depresivo y la distimia. El trastorno depresivo puede ser un trastorno sumamente discapacitante, tal como refleja su peso de discapacidad en el marco de la carga de enfermedad. Tomando como base encuestas de la población general, se considera que los episodios depresivos graves son el quinto estado de la salud humana más discapacitante, después de la esquizofrenia aguda, la lesión de la médula espinal en el nivel cervical no tratada, la esclerosis múltiple grave y la dependencia grave de la heroína. Incluso los trastornos depresivos leves y la distimia se consideran sumamente discapacitantes, en el mismo nivel, por ejemplo, de la anemia grave o el asma no controlada. La discapacidad causada por los trastornos depresivos, tanto en el nivel individual como en el nivel de la población, puede considerarse como un espectro continuo de estados de salud de moderada a gravemente discapacitantes. En el nivel regional, este análisis sitúa a la depresión como primera causa de discapacidad, con 7,8% de la discapacidad total y un intervalo entre 5,9% en Canadá y 9,4% en Paraguay. Se evidencia un patrón subregional de mayor discapacidad en América del Sur, tal como indica lo siguiente: 1) Paraguay, Brasil, Perú, Ecuador y Colombia son los cinco primeros países en la tabla clasificatoria de la discapacidad por depresión; y 2) una mayoría clara de países sudamericanos se encuentran en el nivel o por encima del nivel del país (7,7%) y del nivel global regional (7,8%) (véase la figura 9). Otro aspecto importante de la depresión es que afecta principalmente a los jóvenes: casi 10 millones de los 14,5 millones de APD por depresión en la Región de las Américas corresponden al grupo etario de 15 a 50 años.

Mapa de árbol de la discapacidad por depresión (APD por país como porcentaje de la discapacidad total)

discapacidad por depresión

Autoagresión y suicidio

Dada la bien comprobada relación entre las enfermedades mentales comunes (como la depresión y los trastornos de la personalidad) con el suicidio y la autoagresión, estas enfermedades se consideran en esta sección. El marco de la carga de enfermedad no incluye los trastornos de la personalidad, una causa bien comprobada de autoagresión no mortal, (23, 27) y los APD a causa de la autoagresión no están registrados en el marco de la carga de enfermedad. Por consiguiente, esta sección se centrará en los AVAD por suicidio, que en gran parte se deben a los años de vida perdidos debido a la muerte prematura. El suicidio es la quinta causa más importante de AVAD en la Región de las Américas, con una variación de casi 9 veces en lo que respecta al porcentaje de la carga total, de 0,4% en Antigua y Barbuda a 3,6% en Suriname. Existe un notable patrón subregional que afecta a Suriname (3,6%), Guyana (3,5%) y, en menor grado, a Trinidad y Tabago (2,1%), y en América del Sur a Uruguay (2,6%), Chile (2,5%) y Argentina (2%). Estados Unidos (2,2%) y Canadá (2,1%) también abarcan conglomerados subregionales afectados por el suicidio que están muy por encima del porcentaje promedio por países (1,5%) y del porcentaje global (1,6%). El costo del suicidio en la Región de las Américas es desalentador, y recae principalmente en las población más joven en edad de trabajar: 60% de los casi 100 000 suicidios correspondieron a personas de 15 a 50 años de edad; se perdieron 4 129 576 años de vida, de los cuales alrededor de 75% se perdieron en este mismo grupo etario.

Mapa de árbol de la carga de suicidio y autoagresión (AVAD por país como porcentaje de la discapacidad total)

Suicidio y autoagresión

Trastornos debidos al consumo de sustancias psicótropas y trastornos de la conducta alimentaria

Los trastornos originados por el consumo de sustancias (bebidas alcohólicas, drogas o alimentos) se consideran frecuentemente juntos debido a sus características clínicas similares, principalmente en relación con su naturaleza compulsiva y con la disfunción conductual directa que implican. Esto los hace diferentes del tabaquismo, que implica una discapacidad principalmente indirecta a través de sus consecuencias físicas. El presente análisis se centra en los trastornos debidos al consumo de alcohol, los trastornos debidos al consumo de sustancias y los trastornos de la conducta alimentaria. La gravedad de estos trastornos varía desde la afectación leve del trastorno debido al consumo de cannabinoides a la discapacidad casi total resultante de la dependencia grave de la heroína, pasando por la discapacidad moderada asociada a la anorexia y la bulimia.

Trastornos debidos al consumo de alcohol

La discapacidad resultante de los trastornos debidos al consumo de alcohol va de 0,5% en Paraguay a 1,9% en Guatemala y El Salvador. Presenta un patrón subregional, con Estados Unidos, Canadá y la mayoría de los países sudamericanos bastante por debajo del promedio por países de 1,2% (solo Chile lo supera, con 1,5%), y en el nivel o por debajo del total regional (0,9%). Entretanto, todos los países de Centroamérica y el Caribe están por encima del total regional, y la mayoría se encuentran por encima del promedio por países (véase la figura 16). Cabe señalar que el gráfico anterior representa los años vividos con discapacidad, pero que los trastornos debidos al consumo de alcohol también imponen una carga significativa en cuanto a los AVP, tanto directamente como a través del exceso de mortalidad por miocardiopatía, cáncer hepático y cirrosis.

Gasto destinado a la salud mental

La mediana del gasto en los servicios de salud mental está a nivel mundial en 2,8% del gasto total destinado a la salud, a pesar de que los trastornos mentales representan 12% del total de AVAD y 35% del total de APD. Los países de ingresos bajos gastan alrededor de 0,5% de su presupuesto de salud en los servicios de salud mental, y los países de ingresos altos, 5,1%.15 En la Región de las Américas, el gasto oscila entre el 0,2% en Bolivia y el 8,6% notificado por Suriname. Existe una significativa correlación lineal directa entre los ingresos nacionales y el gasto público destinado a la salud mental como proporción del presupuesto total destinado a la salud (véase la figura 21). La OMS recomienda que la asignación del gasto de salud esté en proporción a la carga de enfermedad, y que haya paridad entre los aspectos físicos y mentales de la atención de salud.

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